¿Cómo se ven los bancos en el mundo?

- Esta semana se hicieron públicos los resultados de una prueba de estrés a las 19 instituciones financieras más grandes de Estados Unidos.

Hace unas semanas comentaba de tres diferentes realidades económicas en el mundo: la Unión Europea, con problemas y con la expectativa de mantenerse igual, Estados Unidos, con indicadores mixtos pero con signos de recuperación y los países en desarrollo con crecimiento. Hoy me voy a enfocar en contrastar las realidades de sus sistemas bancarios.

Una economía en sus datos agregados no es más que el reflejo de lo que le pasa a sus habitantes, empresas e instituciones. Consistente con este  argumento veo que hay gran diferencia en las situaciones de sus bancos.

Empezaré por el sistema bancario de Estados Unidos. Esta semana se hicieron públicos los resultados de una prueba de estrés a los 19 bancos más grandes de ese país. El escenario más extremo incluía una baja en el índice de la bolsa de 52%, una baja en los precios de las casas de 21% y una contracción de la economía de cinco por ciento.

En este caso, 15 de los bancos pasaron la prueba al mantener un capital superior al mínimo regulatorio. Esto es una buena noticia, porque implica que los bancos ya se están recuperando del impacto de la crisis y es razonable esperar que empiece a financiar al sector real. Tres bancos que no pasaron la prueba fueron Ally Financial, Citibank y SunTrust Banks.

Estos resultados se explican porque de 2009 al tercer trimestre de 2011 el monto de capital en los bancos aumentó de 420 a 741 billones de dólares. Este aumento llevó a que el indicador de capital básico aumentara de 5.4% a 10.1 por ciento.

El mercado funcionó absorbiendo las pérdidas, canalizando capital privado a donde se necesita y eliminando a las instituciones no viables.

Pasemos a analizar la situación de los bancos en Europa. El contexto cambia entre países. Primero, tenemos a Irlanda e Islandia, que tuvieron una crisis bancaria severa y que el gobierno ha tenido que apoyar a sus bancos con la consecuente presión en sus finanzas públicas.

Segundo, el caso de Inglaterra, en el que a diferencia de Estados Unidos sus grandes bancos no han podido pagarle al gobierno los apoyos que recibieron.

Tercero, está el caso de los bancos tenedores de deuda griega que están experimentando pérdidas por la reestructura de esa deuda soberana. El fantasma de este tipo de reestructuras está latente y durante un tiempo se continuará percibiendo como un riesgo para los balances de los bancos de diferentes países.

Cuarto, las calificadoras han hecho degradaciones de deuda masivas a bancos de distintos países. Un ejemplo son los bancos franceses.

Quinto, el caso de España, donde han tenido problemas en algunas Cajas de Ahorro y está la duda entre los participantes del mercado sobre cómo afectará la situación económica del país la solvencia de su sistema bancario.

En resumen, la situación de los bancos europeos es similar a la que se percibe de su economía.

Por otra parte están los sistemas bancarios de los países en desarrollo, que no tuvieron crisis y que se mantienen sólidos y solventes. Inclusive en algunas naciones la evolución del crédito y otros indicadores ha sido favorable.

Por ejemplo, el reporte del Banco Mundial sobre “El desarrollo financiero en América Latina y el Caribe: El Camino por Delante” concluye que se han hecho progresos sustanciales en la región en lo que respecta a estabilidad financiera y eso es lo que explica la resistencia de la región a la reciente crisis global.

Concluyendo: en los sistemas bancarios también hay tres realidades totalmente diferentes para los tres bloques, al igual que sucede con sus economías.

*Director general del FUNDEF y profesor del ITAM

guillermo.zamarripa@itam.mx

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