La cara oculta

Que si se violó o no el procedimiento en el caso de Florence Cassez; que si se ignoraron o no los derechos humanos; que si se violentaron o no las garantías individuales...

        A Sergio Sarmiento

        con fraternal afecto y respeto.

Yo juzgo, tú juzgas, él juzga, todos juzgamos, de acuerdo a la información que tenemos a nuestro alcance, la misma que, en la realidad cotidiana, nos presenta la prensa escrita y electrónica, además de fuentes de terceros, supuestamente bien fundadas, las cuales, en ocasiones, no resisten el menor análisis. De acuerdo a lo anterior, a título de ejemplo, el ministro Zaldívar levanta una escandalosa polvareda al empezar a litigar en los medios los vicios del procedimiento en que pudo haber incurrido la autoridad al privar de la libertad a una presunta secuestradora de origen francés. Me parece que por elemental pudor profesional Zaldívar tendría que haberse abstenido de difundir ante la prensa sus puntos de vista, más aún, si aquéllos todavía no eran conocidos por los otros cuatro ministros integrantes de la Sala respectiva. En este orden de ideas ya empieza a ser sospechosa la actitud de Zaldívar en el entendido de que su arribo a la Corte en 2009 fue a propuesta obviamente del Presidente de la República, quien, desde luego, intentaba colocar a uno de los suyos en el máximo tribunal de todos los mexicanos. Zaldívar jamás tendría que haber ventilado este asunto en los medios y si lo hizo fue para acatar una consigna de Los Pinos que tenía intenciones muy precisas…

Que si se violó o no el procedimiento en el caso de Florence Cassez; que si se ignoraron o no los derechos humanos; que si se violentaron o no las garantías individuales; que si se avisó o no a tiempo al cónsul de Francia en México… Todo lo anterior pasaría a ser un conjunto de pretextos ingrávidos, insustanciales e irrelevantes si es que resultara cierto, y no fuera una mera fantasía de quien redactó este artículo, el hecho de que Sarkozy amenazó sutilmente a Calderón con atacarlo abierta e impúdicamente en la próxima sesión internacional del G20 a celebrarse en junio de este año en Los Cabos, México, evento de magnitud internacional durante el cual el jefe del Estado francés expondría la inexistencia de la justicia en México, el brutal atropello de los derechos humanos, nuestra absoluta falta de respeto a los acuerdos internacionales, por lo que no pasaríamos de ser un país de caníbales indignos de la menor consideración del concierto de los países civilizados. ¿Los tiempos? El ataque galo vendría a menos de un mes de las elecciones federales en México, en las que Calderón ciertamente delira con colocar a Josefina como su sucesora en el Poder Ejecutivo federal. Por otro lado, Sarkozy, ávido de popularidad, incrementaría sensiblemente su capital político de lograr el rescate de la Cassez en este mismo mes de marzo, la semana entrante, a poco más de 30 días de las elecciones francesas a finales del próximo e inmediato abril.

Calderón no puede permitir que en público, en un escenario internacional, se “desprestigie” la justicia mexicana, más aún cuando ya se había iniciado un juicio por genocidio en su contra en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. El panismo luciría muy mal en un evento internacional de semejante naturaleza, de ahí que Calderón, según mis fantasías, pronto se sabrá si lo son o no, le habló al oído a Zaldívar para que, antes de la sesión del G20, vea la manera de liberar a la tal Cassez buscando todos los pretextos y salidas jurídicas que dejen en alto a la justicia mexicana y salvaguarden la imagen republicana de su gobierno. ¿Será cierto que la cara oculta de todo este escándalo de la Cassez se basa en las amenazas de Sarkozy, quien sólo busca popularidad para asegurarse la reelección en Francia y para él no tiene empacho en aplastar públicamente a su colega mexicano en un momento absolutamente inconveniente para el panismo? ¡Claro que Calderón se salvaría del ataque si François Hollande, el socialista, derrota a Sarkozy en abril, antes del G20! ¿Y si no..?

¿Otro movimiento extraño cuya cara oculta se debe descubrir? Ahí va: en este caso no se trata de fantasías ni de suposiciones, sino de hechos muy concretos. La reforma al artículo 24 de la Constitución que se aprobó en el clandestinaje en la nada honorable Cámara de Diputados y que esta semana quedará aprobada en la también poco honorable Cámara de Senadores, tiene por objetivo que la República vuelva a ser gobernada desde los altares, por lo que sólo tiene un único inspirador y promotor: la alta jerarquía católica absolutamente podrida, voraz e insaciable como lo ha sido, sin duda alguna, a lo largo de nuestra sangrienta historia. El Congreso de la Unión, en acatamiento de las instrucciones y presiones de la alta jerarquía católica, ha logrado dar el primer paso, sin consulta popular, para modificar la Constitución y devolverle al clero todos aquellos privilegios que Juárez le arrebató durante la espantosa Guerra de Reforma. Priistas, panistas y perredistas, todos ellos tomaron un puñal prestado por el clero católico, para acuchillar por la espalda a la República. Ningún Congreso estatal, ninguna asociación de padres de familia, ninguna organización civil solicitó semejante reforma antipatriótica a la Constitución y, sin embargo, ésta se dio de manera precipitada, a modo de obsequio, para otorgar la más cordial bienvenida a Ratzinger, en su carácter de jefe de Estado de El Vaticano. Horror: Mientras más conozco a los políticos mexicanos más quiero a mi perro…

        *Escritor

        fmartinmoreno@yahoo.com

            Twitter: @fmartinmoreno

Temas: