El Contador
I. Brasil no sólo le disputa a México el Acuerdo de Complementación Económica ACE 55 en materia automotriz, sino que también comienza a pelearle la producción del modelo UP, de Volkswagen. Todo porque se ha dicho que podría ensamblarse en la planta de México, bajo ...
I. Brasil no sólo le disputa a México el Acuerdo de Complementación Económica (ACE 55) en materia automotriz, sino que también comienza a pelearle la producción del modelo UP, de Volkswagen. Todo porque se ha dicho que podría ensamblarse en la planta de México, bajo el mando de Andreas Hinrichs. Pero dicen los que saben que los brasileños se están preocupando de más en este asunto, porque no se prevé un gran consumo de ese modelo en Estados Unidos, mercado principal de la producción que se genera en México.
II. Y para que nadie diga que lo embarcaron o que no le explicaron bien, desde esta semana son 22 las instituciones incluidas en el simulador de crédito personal y de nómina de la Condusef. Esto gracias a la integración de seis más, entre ellas el Banco Ahorro Famsa, que dirige Humberto Garza Valdez. Con éste, ya son diez las instituciones de banca múltiple en las que se puede usar el simulador, para que luego no haya sorpresas ni con los intereses ni con los vencimientos.
III. Grupo Financiero Banorte, institución que está a cargo de Alejandro Valenzuela, anda bien y de buenas. La recién lograda fusión de las afores Banorte y Siglo XXI del Instituto Mexicano del Seguro Social le agenció 15 millones de afiliados, es decir, el manejo de las cuentas de retiro de 16% de los trabajadores a escala nacional. Además, el grupo ya anunció que pagará un dividendo a sus accionistas a razón de 0.17 pesos por cada acción en circulación, como se aprobó en su más reciente asamblea de accionistas.
IV. Donde deben estar celebrando es en la secretaría de Hacienda, que dirige José Antonio Meade, porque en el último tramo de la administración hacen falta las buenas noticias. Y la de hoy es que J.P. Morgan bajó el riesgo país de México seis unidades, a 173 puntos, respecto a la semana anterior. Este indicador mide la diferencia entre el rendimiento de la deuda pública de un país emergente respecto a la de Estados Unidos. El mínimo histórico de riesgo se registró en junio de 2007, con 71 puntos.
