Impunidad electoral

El caso del PRD es más parecido al del PRI, por el mismo origen electorero.

Luis F Lozano Olivares

Luis F Lozano Olivares

Avvocato del Diavolo

Una queja constante de los mexicanos y los medios es la impunidad en los temas criminales. Sin embargo, los mexicanos como sociedad somos los primeros en promover la impunidad al votar por partidos que han gobernado de manera fraudulenta, deficiente o irresponsable; de eso no nos sorprendemos ni quejamos.

El partido que más se ha beneficiado de lo que llamo impunidad electoral, es el PRI, aunque no el único. En el caso del PAN sus carencias, negligencias y torpezas en la gestión de gobiernos locales les ha costado perder elecciones para presidentes municipales y gobernadores, lo que es bastante normal. Si fallas te vas a tu casa. Además, como las estructuras del PAN se fueron a vivir al DF cuando ganaron la presidencia con Fox y se olvidaron de crear estructuras y liderazgos en los estados y municipios que suplieran a las que migraron, están pagando caro sus errores. El caso del PRD es más parecido al del PRI, por el mismo origen electorero. Se aferran a un gobierno y generan una serie de clientelismos que les garanticen votos en la próxima elección, aunque su gobierno haya fallado.

El caso del PRI es increíble. Es como si la gente se creyera a rajatabla el famoso dicho de “más vale malo por conocido que bueno por conocer”. Desde luego que hay gobiernos de estirpe priista que han sido muy efectivos y eficientes, pero hay otros (varios) que tienen a sus localidades completamente destrozadas y ellos siguen ganando elecciones. El cinismo les funciona muy bien.

Tamaulipas y Chihuahua, dos estados despedazados y afectados por la delincuencia organizada durante décadas, donde los gobiernos estatales y municipales han renunciado a sus obligaciones legales (los homicidios, robos y secuestros son delitos del fuero local), que tienen zonas específicas en estado de sitio de facto y ¿qué pasa en las elecciones? Los tamaulipecos y chihuahuenses votan por el mismo partido que los tiene así. Tú lo quisiste, fraile Mostén, tú lo quisiste, tú te lo ten, reza el refrán.

¿Qué ha pasado con los diputados del PRI que se han dedicado 10 años a bloquear reformas que mejorarían la competitividad del país? No mucho, tienen mayoría en la Cámara de Diputados. Pueden darse el lujo de negar la aprobación de una reforma como la política, eliminar iniciativas como la reelección de legisladores o tardarse lo suficiente como para no permitir las candidaturas ciudadanas y no hay costo político por ello.

El PRI parece inmune al costo político. Parece que la democracia les ha ayudado a que sus defectos sean entendidos y, sobre todo, asumidos por los electores. Que el presidente municipal anterior dejó sin dinero la Tesorería… no importa, que el ex gobernador se hizo multimillonario vendiendo cocinas…no pasa nada, que el ex gobernador se hizo rico ganándose la lotería… es normal. Nada de eso les supone un costo político.

Hace algunas semanas la líder vitalicia del SNTE hace público el acuerdo político electoral que pactó con el presidente Calderón, quien ha sido crucificado en los medios. Una semana después el presidente del PRI anuncia su interés por un pacto similar y todos lo ven normal.

Además, es patético que después de lo que hemos pasado como país, la torta y el refresco, el bono y el pago de nómina sigan siendo monedas de cambio hoy, en 2011, para obtener el voto ciudadano y que el ciudadano libre está dispuesto a venderlo.

Parece que el juego electoral no se trata de eficacia, sino de aparentarla y, a veces, ni eso.

                *Abogado y analista

                llomadrid@gmail.com 

                @LlozanoO

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