Xóchitl regresa al IMSS
Tras perder a su hija por cáncer óseo, Xóchitl volvió al Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI para acompañar a niños en tratamiento oncológico

Cada mañana, Xóchitl sube al quinto piso del Hospital de Pediatría del Centro Médico Nacional Siglo XXI, el mismo lugar donde su hija Odisea pasó meses enfrentando un cáncer óseo.
Hoy, ese recorrido ya no es de angustia, sino de propósito: acompañar a otros niños que viven lo que su hija vivió.
“Lo que vivimos aquí mi hija y yo… eso fue lo que me motivó a entrar a la universidad y después al voluntariado del IMSS”, recuerda.
Tras la muerte de Odisea, Xóchitl decidió estudiar Pedagogía y, con el tiempo, regresó al hospital para integrarse al Voluntariado del IMSS. Ahora es responsable de la Ludoteca del área oncológica, un espacio donde los pacientes pueden jugar, aprender y encontrar un respiro en medio del tratamiento.

Su hija, dice, fue siempre una niña luminosa.
A los 11 años le amputaron la pierna izquierda, un momento que marcó un antes y un después.
“Una vez que amputaron el miembro fue totalmente distinto… volvió a ser la niña feliz que era, muy animada, iba de un lado para otro”, cuenta Xóchitl, con la voz entre la nostalgia y el orgullo.
Regresar al hospital no fue sencillo.
“Me confrontó muchísimo… pero tenía ese deseo de venir y servir donde alguna vez estuve del otro lado”, explica.
Hoy, su labor consiste en resignificar el espacio hospitalario para los pequeños: “Cada niño que está internado necesita de esa tranquilidad que posiblemente yo como ludotecaria puedo darle”.
El personal médico y de enfermería la reconoce por su calidez y su fortaleza. Ella, en respuesta, les agradece:
“Muchas gracias por ser esa calidad de humanos que son… sí cambian el panorama hospitalario”.
Aunque el duelo sigue presente, Xóchitl encuentra en su trabajo una forma de honrar a Odisea. “Yo sé que va conmigo, la amo mucho. Mamá trata de hacerlo lo mejor que puede”, dice.
Y cada día, al abrir la puerta de la Ludoteca, confirma que su misión es acompañar, aliviar y devolver un poco de luz a quienes hoy luchan por su vida.
«pev»
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