Red de nepotismo: Fidel Ortiz deja el Senado con 14 familiares y amigos
Durante su gestión al frente de Resguardo Parlamentario, el funcionario incrustó a 24 allegados que costaban 630 mil pesos al mes, mientras convirtió al cuerpo de seguridad en un órgano de represión contra periodistas y legisladores

A lo largo de siete años y cinco meses como titular de la Dirección General de Resguardo Parlamentario del Senado, Fidel Ortiz Barragán incrustó en la nómina de la Cámara alta a al menos 24 familiares y amigos, aunque en la actualidad están activos 14 de ellos: dos hijos, su pareja sentimental, tres sobrinos, un yerno, un cuñado, un concuño y cinco amigos, con un costo total de 630 mil pesos mensuales.
Poseedor de un poder inédito dentro del Senado desde que Adán Augusto López Hernández tuvo el control máximo dentro de la Cámara del Congreso de la Unión, el cuerpo de Resguardo Parlamentario se convirtió en un represor de periodistas, visitantes, colaboradores de senadores y hasta de los propios legisladores, a quienes les bloqueó el paso para que no pudieran protestar desde los balcones ni pudieran desplegar mantas gigantes con mensajes críticos al oficialismo.
Comandados por Fidel Ortiz Barragán, los elementos de Resguardo Parlamentario incluso cerraron accesos y pasos internos en el edificio sin que tuvieran órdenes para hacerlo; en esa dinámica, ni los trabajadores del propio Senado se salvaron de las instrucciones de este cuerpo de seguridad interna que, en diversas ocasiones, fungió como servicio de seguridad personal del propio López Hernández y de la senadora con licencia Andrea Chávez, a quien le llamaban “jefa”.
Usurpación de funciones y bloqueos a la oposición
El poder que adquirió Resguardo Parlamentario no se circunscribió a la custodia del inmueble, que es su función primordial, sino que incluso asumió responsabilidades de Comunicación Social, de evaluador de cabilderos y de censor de la señal del Canal del Congreso.
El pasado 5 de diciembre de 2024, cuando el senador morenista Miguel Ángel Yunes Márquez intentó golpear al senador panista Mario Vázquez y eso generó que un grupo de morenistas y panistas se lanzaran ofensas y se jalonearan, Resguardo Parlamentario sacó a empujones a los fotógrafos personales de los senadores y pidió a las cámaras del Canal del Congreso que dejaran de transmitir la señal en vivo.
Posteriormente, el 24 de septiembre de 2025, el grupo parlamentario del PRI colgó una manta gigante en uno de los balcones con el mensaje: “Cártel de Morena” y Resguardo Parlamentario la retiró, operando junto con el senador morenista Cuauhtémoc Ochoa. Además, la corporación decidió cerrar durante cinco meses todo el palco superior, que tiene el acceso a los balcones de prensa, para impedir que los fotógrafos de prensa y los camarógrafos de las noticias de televisión pudieran tomar imágenes. Incluso en febrero, luego de que el nuevo presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, Ignacio Mier, dio la orden de quitar todos esos obstáculos, Resguardo Parlamentario mantuvo los cercos.
Hacinamiento y aduana contra los medios
Igual pasó con los periodistas. Pese a la instrucción directa de Ignacio Mier de respetar el trabajo informativo, Resguardo Parlamentario impidió el paso de los reporteros por los pasillos y las escaleras, y los amontonó en unas cuantas butacas del primer palco. Así ocurrió en noviembre de 2025, cuando el Senado aprobó la renuncia del fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero: en un espacio de sólo 20 asientos tuvieron que trabajar cerca de 60 reporteros.
El 7 de abril de este 2026, Ignacio Mier anunció que daría una conferencia de prensa en una de las entradas de su oficina en la Jucopo. Sin embargo, los elementos de Resguardo Parlamentario impidieron el paso a los periodistas y argumentaron que ellos no tenían la orden de dejarlos pasar. Fueron ellos quienes tomaron el control total del acceso de la prensa al edificio y desplazaron a Comunicación Social. Ya no se podía entrar sólo con la credencial del medio, sino que ahora era necesario registrar el número de serie de las cámaras de televisión y de fotografía; prácticamente cada día de sesión, los camarógrafos, fotógrafos o reporteros que acudían de forma eventual eran obligados a esperar hasta tres horas para ingresar.
Tan sólo el 20 de mayo, el día que Fidel Ortiz presentó su renuncia, el personal de Resguardo Parlamentario maltrató a la comunidad de sordos, a quienes no dejaba entrar a un foro organizado por el senador Juan Antonio Martín del Campo. Además, ese día la dirección de seguridad decidió de manera arbitraria que los camarógrafos que iban a tomar las imágenes de la entrega de la iniciativa presidencial de reforma al Poder Judicial no podían llevar tripiés, e impidieron de igual forma el ingreso de las cámaras del Canal del Congreso y de los técnicos encargados de transmitir en vivo.
La radiografía del nepotismo
De acuerdo con información proporcionada a Excélsior por las mismas autoridades administrativas del Senado y los datos públicos de la nómina de la Cámara, fue posible comprobar que Fidel Ortiz deja a 14 amigos y familiares en activo.
Su hijo, Eric Fabián Ortiz, labora en el área de Recursos Materiales y Servicios Generales; su hija, Alejandra Ortiz, se encuentra en Recursos Humanos; su concuño, Octavio Medina García, funge como subdirector de Operación de Resguardo Parlamentario; su sobrina, Kimberly Marisol Mendoza Ortiz, está en Recursos Materiales y Servicios Generales, misma área donde cobra su otro sobrino, Edgar Mendoza Ortiz; mientras que su pareja sentimental, Itzel León Cortés, está asignada a Resguardo Parlamentario.
Asimismo, su yerno, José Gabriel Mendoza Jiménez, trabaja también en Resguardo; al igual que su sobrino, Miguel Ángel Torres; su cuñado, Raúl Morales Ache; y sus amigos Eric Ignacio Asain, María del Socorro Valdovinos, David Aguilar y Martín Mora García. Finalmente, Vanessa Aguilar, también amiga cercana de Ortiz, cobra en el área de Informática.
A la par de estos 14 elementos vigentes, por la nómina del Senado transitó otro bloque de familiares y amigos vinculados al exdirector general: Daniel Hernández Ortiz (sobrino), Camila Viurquiz (nuera), Ángel Rodríguez (sobrino), Karen León (cuñada), Christian Contreras (amigo), Felipe Victorino e Irwin Ballesteros (cuñados), además de Juan Carlos Valdovinos, Jorge Alavez, Eder Mosqueda y Luciano Rojo en calidad de amigos.