Productividad, talento y tecnología: el impacto real de la inteligencia artificial en los negocios
Mario Valadez, Socio Líder de Ingeniería y Operaciones para Deloitte Spanish Latin America, comparte cómo la inteligencia artificial está evolucionando la manera en que las empresas operan, innovan y desarrollan talento. Su integración marca una nueva era de productividad y competitividad para la región.

La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una promesa para convertirse en un componente esencial de la estrategia empresarial. Así lo sostiene Mario Valadez Pérez, Socio Líder del Portafolio de Servicios de Ingeniería y Operaciones para Deloitte Spanish Latin America (S-LATAM), quien advierte que su impacto será tan trascendente como lo fue la electricidad en su momento.
“Hoy, muchas compañías en América Latina están usando la inteligencia artificial de forma experimental, sobre todo en tareas automatizadas o en el desarrollo de software. Pero esto es apenas el inicio de una transformación mucho más profunda”, señaló Valadez en entrevista con Excélsior.
En su más reciente estudio sobre Tendencias Tecnológicas, Deloitte identificó a la IA como una de las fuerzas “elevadoras” de innovación y crecimiento.
De acuerdo con el especialista, las empresas están comenzando a aprovechar su potencial para modernizar plataformas tecnológicas, mejorar la productividad y optimizar procesos operativos.
Hacia una inteligencia más accesible y responsable
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la evolución hacia modelos de IA multimodales y especializados, lo que —según Valadez— representa un paso hacia la democratización del acceso a la tecnología, siempre y cuando las organizaciones implementen mecanismos sólidos de protección de datos.
“La regulación será clave para que esta democratización se dé sin comprometer la confidencialidad ni la seguridad. En América Latina, estamos muy cerca de tener marcos normativos adecuados para ello”, puntualizó.
El renacimiento del hardware y el nuevo rol de TI
En un entorno dominado por la inteligencia artificial, el hardware vuelve a ocupar un lugar estratégico. Los procesadores especializados en IA, gráficos y neuronales ya son parte del nuevo ecosistema tecnológico. “El hardware se ha convertido otra vez en un pilar fundamental de la competitividad”, afirmó Valadez.
Asimismo, la función de Tecnología de la Información (TI) dentro de las organizaciones está mutando. “Dejó de ser un área operativa para transformarse en una función estratégica. Hoy, la IA permite desde la generación asistida de código hasta la detección automática de vulnerabilidades de ciberseguridad o la optimización de recursos financieros en la nube”, mencionó.
Ciberseguridad y el horizonte cuántico
El ejecutivo advirtió, además, que la llegada de la computación cuántica marcará una nueva frontera en la ciberseguridad. “En los próximos cinco a veinte años podríamos ver un riesgo real para los algoritmos criptográficos actuales. Por eso, las organizaciones deben comenzar a prepararse con esquemas de criptografía post-cuántica que aseguren la protección de sus datos”, explicó.
El reto cultural: del miedo a la adopción
Más allá de los desafíos técnicos, Valadez subrayó que el mayor obstáculo es cultural. “Aún existe el paradigma de que la IA sustituirá a las personas. En realidad, es un acelerador del talento humano que permite a los colaboradores enfocarse en tareas de mayor valor”, puntualizó.
Esa sinergia entre humanos y sistemas inteligentes, aseguró, definirá una nueva división del trabajo en los próximos años. Sectores como la manufactura y los servicios financieros ya muestran cómo la automatización y los agentes digitales transforman sus operaciones y la relación con los clientes.
La próxima frontera: la computación espacial
Más allá de la inteligencia artificial, Deloitte identifica un fenómeno emergente: la computación espacial, que integra realidad aumentada y virtual para redefinir la interacción entre humanos y sistemas. “La vemos aplicándose ya en salud, manufactura o incluso en el análisis de desempeño deportivo. Su alcance será transversal a todos los sectores”, comentó Valadez.
Finalmente, el experto sostuvo que “la gran oportunidad de la IA está en aprovechar los datos que las empresas ya tienen para tomar decisiones inteligentes, personalizar servicios y generar innovación real. El reto está en la calidad de esos datos. Solo con información precisa se podrán construir modelos confiables y útiles para el negocio”.
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