"Oposición está obligada a ser de mayor calidad"; entrevista con Imelda Castro

Es una de las cinco mujeres que busca la presidencia del Senado en la LXV Legislatura; considera que con Morena, partido al que representa, tiene madurez política para presidir el cargo

Por: Leticia Robles

Foto: Especial
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CIUDAD DE MÉXICO.

Vicepresidenta del Senado, sin que hasta el momento nadie le haya reprochado inclinar la balanza en favor de una fuerza política, Imelda Castro considera que en el umbral de una nueva Legislatura, “más allá de la composición numérica, en el Senado hay madurez política”.

Militante de izquierda desde que comenzó su vida política en 1989, con sólo 21 años, Imelda Castro tiene una intensa carrera política en Sinaloa. En su charla con Excélsior es evidente el sello que tiene como académica de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Basada en algunos académicos que han trabajado este tema, yo coincido en que la calidad de un gobierno se mide también por la calidad de sus oposiciones.

Así, la oposición, con la experiencia que ya ha tenido en las urnas, en los parlamentos y de frente al nuevo gobierno de la República, pues evidentemente está obligada a ser una oposición de mayor calidad; cada vez más, tener argumentos, tener razones, tener, sobre todo, un requisito fundamental que es tener autoridad moral y tener ética en el debate y los posicionamientos”, explica.

Imelda Castro Castro es una de las cinco mujeres que quiere ser presidenta del Senado durante el primer año de la LXV Legislatura.

Tenemos una experiencia política, una visión nacional del proceso de transformaciones que lleva nuestro país; por el conocimiento que tengo de los diferentes grupos parlamentarios, ya son tres años. Vamos a iniciar una nueva legislatura y también por esa claridad, y las relaciones de madurez política que tenemos con los grupos parlamentarios y creo yo, el respeto de una buena parte de las senadoras y senadores de Morena y los aliados”, responde a la pregunta de por qué apuesta por presidir el Senado.

Franca, como los sinaloenses, Imelda Castro expresa su incomodidad ante el cuestionamiento de si una mujer puede conducir el Senado en un año que se anticipa de intenso debate, incluso considera que la pregunta “no es válida”, porque “me parece que la capacidad no es un tema de género.

La experiencia para presidir el Senado de la República y cualquier Cámara, ya sea un Congreso local, la Cámara de Diputados, es un tema que, desde mi punto de vista, no es momento de hablar de si una persona tiene capacidad o no, porque es un tema bastante obvio. Se ha demostrado y por supuesto que no será la excepción en este primer año de la próxima Legislatura LXV”, afirma.

Recuerda el trabajo de Mónica Fernández Balboa en el Senado y el de Dulce María Sauri en la Cámara de Diputados como ejemplo de que la pregunta ya no es válida en estos momentos.

Nacida en la comunidad Agua Caliente de Cebada, del municipio de Sinaloa, la morenista fue dirigente estatal del PRD, partido por el cual fue legisladora estatal, pero su simpatía con el movimiento de Andrés Manuel López Obrador la llevó a dejar ese partido en el que se desarrolló políticamente, desde 1989 hasta 2017. Su experiencia legislativa en la toma de decisiones incluye su participación en la Junta de Coordinación Política del Congreso de Sinaloa.

Interrogada sobre la posibilidad de que la mayor presencia numérica de la oposición en la Cámara de Diputados pueda fortalecer a la oposición en el Senado a partir del 1 de septiembre, con la LXV Legislatura, la también exdirectiva de El Barzón explica que “estaríamos hablando ya de la segunda legislatura de lo que llamamos nosotros la Cuarta Transformación y en ese sentido ya hay conocimiento, ya hay experiencia.

Ya nos conocemos. Tanto la oposición nos conoce, como nosotros conocemos a la oposición. Me parece que más allá de números, de la composición numérica, en el Senado hay madurez política.

Basada en algunos académicos que han trabajado este tema, siempre he dicho que la calidad de un gobierno se mide por la calidad de sus oposiciones, entonces la oposición, con la experiencia que ha tenido en las urnas, en los parlamentos y de frente al nuevo gobierno de la República, pues evidentemente está obligada a ser una oposición de mayor calidad.

Cada vez más tener argumentos, tener razones, tener sobre todo un requisito fundamental que es tener autoridad moral y tener ética en el debate y los posicionamientos. Me parece que no sólo va a mejorar a esta oposición, sino que va a exigir un gobierno de mayor responsabilidad, como ha sido éste, pero de mayor compromiso con la sociedad y con la transformación”, afirma.

Pero aclara “yo no veo que vaya a haber confrontaciones más duras. Me parece que la calidad del consenso y la calidad del debate parlamentario tiene que elevarse cada vez más, a través de la experiencia y los conocimientos que tenemos los actores políticos”.

Para Imelda Castro la persona que presida el Senado debe tener conocimiento de los procedimientos legislativos.

Tener claridad en este momento de la Ley Orgánica, de la reglamentación, de las prácticas parlamentarias. El otro, evidentemente, el trato respetuoso, maduro con la oposición, parece que ese es un elemento importante, y ser capaz de entender el lugar que justamente cada fuerza política tiene. No sólo los números en la integración del Senado, sino también la representación, la influencia y la presencia de esas fuerzas políticas en el escenario social y político”, expresó.

Y en esa tesitura confía en poder concretar el paso a presidir el Senado.

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