Se ha normalizado el contrabando de cigarro en América Latina
Este negocio ilícito se ha convertido en un problema estructural, señala un estudio realizado por KPMG LLP en 11 países

Un estudio realizado por KPMG LLP revela que el comercio ilícito de cigarrillos se ha convertido en una característica estructural del mercado en América Latina con México figurando entre las 11 naciones clave donde este fenómeno impacta severamente la economía y la seguridad.
El consumo de tabaco ilegal en la región ha alcanzado niveles críticos, registrando una tasa del 31.9%, lo que representa casi el doble del promedio global del 15 por ciento.
Según el informe, esta situación es impulsada por regulaciones extremas y aumentos fiscales abruptos que, lejos de reducir el tabaquismo, desplazan la demanda hacia mercados negros, donde los consumidores encuentran productos más económicos, pero sin controles de calidad ni sanitarios.
Esta economía paralela no sólo afecta a la industria legal, sino que representa un drenaje masivo de recursos públicos. Se estima que en 2025, la pérdida fiscal en los 11 países analizados ascendió a 8,500 millones de dólares.

El panorama del contrabando de cigarros
Dentro del análisis que incluye a México, Argentina, Brasil y otras ocho naciones, se destaca que el comercio ilegal ha demostrado ser más resiliente que el mercado legal.
Mientras que el consumo total de cigarrillos tiende a disminuir bajo presión regulatoria, el mercado ilícito se mantiene elevado, alimentado principalmente por los llamados “cigarrillos blancos ilícitos”.
Estos productos, que representan el 73% del mercado ilegal (unos 56,500 millones de cigarrillos) son fabricados legalmente en un país, pero introducidos de contrabando en mercados como el mexicano para ser vendidos sin pagar impuestos.
Las autoridades vinculan sistemáticamente este tráfico con economías criminales más amplias, que utilizan las mismas rutas para otros productos de contrabando y actividades delictivas.
Urgen a una regulación equilibrada en el mercado de cigarrillos
Marco Hannappel, presidente de PMI para América Latina y Canadá, señaló que estos informes deben servir para que las autoridades busquen soluciones basadas en datos y colaboración. “Una regulación equilibrada que permita la comercialización de nuevos productos libres de humo puede poner fin al tabaquismo, lo cual, a su vez, reduciría indirectamente el comercio ilícito”, afirmó.
El reporte concluye que, en países como México, es imperativo fortalecer la aplicación de la ley y la recopilación de inteligencia para evitar que el mercado ilegal siga desplazando al formal, lo cual debilita la eficacia de las políticas de salud pública y las instituciones nacionales.
*mcam