Calor e hidratación: las señales del cuerpo que conviene atender durante el verano
Más calor, más movimiento: las señales que el cuerpo envía en verano y cómo prevenir el desgaste

Cansancio, baja energía, sueño irregular o sed constante suelen atribuirse al ritmo de las vacaciones o a las altas temperaturas. Sin embargo, también pueden ser señales de que el organismo necesita una mejor hidratación o un mayor descanso.
Durante el verano, el cuerpo realiza un esfuerzo adicional para mantener estable su temperatura. Para lograrlo, aumenta la sudoración, lo que provoca una mayor pérdida de líquidos y minerales. Si esa pérdida no se compensa adecuadamente, pueden presentarse síntomas como dolor de cabeza, mareo, debilidad, irritabilidad, menor concentración o fatiga.
Las personas que realizan actividades al aire libre, permanecen largos periodos bajo el sol, hacen ejercicio o pasan varias horas en traslados son especialmente susceptibles a resentir los efectos del calor. No obstante, incluso quienes trabajan en oficinas o permanecen en espacios cerrados pueden experimentar deshidratación si no consumen suficientes líquidos durante el día.

Uno de los errores más frecuentes consiste en esperar a sentir mucha sed para beber agua. Especialistas en salud señalan que la sed suele aparecer cuando el organismo ya comenzó a perder parte de los líquidos que necesita para funcionar adecuadamente.
Además de mantener una hidratación constante, existen otras medidas que ayudan a reducir el impacto de las altas temperaturas, como buscar lugares con sombra, evitar la exposición prolongada al sol en las horas de mayor intensidad, utilizar ropa ligera, ventilar los espacios y optar por comidas frescas y de fácil digestión.

También es importante prestar atención a las señales del cuerpo. La boca seca, la orina de color oscuro, el cansancio inusual, los mareos o el dolor de cabeza pueden indicar que el organismo requiere una mejor hidratación o un descanso antes de continuar con las actividades.
En jornadas con sudoración abundante, ejercicio intenso o exposición prolongada al calor, la reposición de electrolitos puede contribuir a recuperar minerales que el cuerpo pierde al sudar. Su consumo debe responder al nivel de actividad física y a las necesidades de cada persona.
Adoptar pequeños cambios en la rutina puede hacer una diferencia durante la temporada de calor. Beber agua de manera regular, hacer pausas en ambientes frescos y escuchar las señales del organismo ayudan a disminuir el riesgo de malestares asociados con las altas temperaturas.

De acuerdo con Biomiral, empresa mexicana dedicada a productos para hidratación y bienestar, mantener una adecuada reposición de líquidos y minerales puede formar parte de una estrategia preventiva durante los días de mayor calor o actividad física. No obstante, ante síntomas persistentes o signos de deshidratación severa, lo recomendable es acudir a un profesional de la salud.