Estados Unidos denuncia presencia de espías rusos en México
EU denunció que a raíz de la alianza entre Cuba y Rusia, desde la década de los 60, los gobiernos de La Habana fomentan la presencia de espías rusos en países como México

En un Informe titulado “Cuba: la capital del comunismo del siglo XXI”, el Departamento de Estado de la Unión Americana acusó a la isla de promover durante más de seis décadas, “una estrategia sostenida de espionaje, infiltración política y subversiva, a través de movimientos revolucionarios”, con el objetivo de debilitar la influencia de los Estados Unidos.
Según el reporte, revelado por el propio secretario de Estado, Marco Rubio, de ascendencia cubana, los gobiernos de La Habana habrían infiltrado instituciones estadounidenses, incluido el Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad Nacional y el Pentágono, además de respaldar a organizaciones radicales de izquierda en América y a partir de su alianza con Rusia desde la década de 1960 fomentado en los últimos años la presencia de espías rusos en países como México.
Durante más de seis décadas, el régimen cubano ha sido el principal patrocinador del radicalismo izquierdista y del tercermundismo en Estados Unidos. El Departamento de Estado está exponiendo la historia completa del espionaje y la subversión cubanos en nuestro país. El pueblo estadounidense merece saberlo”.
En este caso particular, señala que Cuba y Rusia mantienen una colaboración en materia de inteligencia sumamente activa y en constante expansión, definida por las ventajas comparativas de ambas partes.
A cambio de créditos, energía, equipamiento militar y capacidades técnicas rusas, Cuba ofrece a Rusia una ubicación estratégica privilegiada a solo 150 kilómetros de la costa de Florida, acceso a una red de grupos de “solidaridad” antiamericanos y colaboración con la Dirección de Inteligencia (DI) cubana, subraya.
“A medida que Cuba depende cada vez más de la energía y la asistencia rusas, Rusia busca aprovechar esta relación creciente para revitalizar sus antiguas redes de inteligencia en el hemisferio occidental. Además de sostener la vigilancia estatal represiva, es probable que estas transferencias de tecnología respalden las operaciones de influencia maligna de Rusia, incluidos los ciberataques maliciosos, la desinformación y la propaganda antiamericana.
A medida que Cuba depende cada vez más de la energía y la asistencia rusas, Rusia busca aprovechar esta relación creciente para revitalizar sus antiguas redes de inteligencia en el hemisferio occidental. Además de sostener la vigilancia estatal represiva, es probable que estas transferencias de tecnología respalden las operaciones de influencia maligna de Rusia, incluidos los ciberataques maliciosos, la desinformación y la propaganda antiamericana.
La infraestructura de dichas redes permanece intacta. Cuba sigue albergando la mayor instalación rusa de inteligencia de señales (SIGINT) en el extranjero, y la renovada asociación entre ambos regímenes se beneficia de la posibilidad de aprovechar la vasta infraestructura de inteligencia que Moscú desarrolló en la isla durante la Guerra Fría”.
Se advierte que actualmente existen 18 de estas instalaciones en el país caribeño, dos de las cuales pertenecen a Rusia que cuentan con personal, compuesto por ingenieros y expertos técnicos de esta nación asiática.
En los últimos años, añadió, las empresas tecnológicas rusas se han expandido rápidamente en Cuba, utilizando la isla como plataforma para penetrar en otros países de América Latina.
El Departamento de Estado sostuvo que “en gran medida gracias a esta asociación, dichas empresas suministran ahora capacidades avanzadas de vigilancia a varios países latinoamericanos, reforzando así las relaciones militares y de inteligencia de Moscú con regímenes antiamericanos, como los de Nicaragua y Venezuela, y ampliando su presencia en toda la región. (La presencia de espías rusos de alto nivel en México —que se hacen pasar por diplomáticos para recopilar información de inteligencia sobre Estados Unidos— ha sido una fuente de tensión diplomática entre ambos países en los últimos años)”.
Apuntó que esta actividad le ha permitido a Rusia mantener un acceso mediante “puerta trasera” a datos vitales de seguridad de los Estados Unidos.
Hoy en día, la relación-Cuba-Rusia se define mejor como una asociación estratégica: una alianza que no solo representa una amenaza directa para el territorio estadounidense, sino que también desafía el poder y los intereses de seguridad de Estados Unidos en toda América Latina”.
Por otro lado, el Informe afirma que la estrategia cubana busca influir desde el ámbito ideológico con la promoción de una corriente del marxismo centrada en el antiamericanismo, estableciendo redes internacionales de activistas, intelectuales y organizaciones políticas.