CNTE toma dependencias de la Secretaría de Educación en Tuxtla Gutiérrez
“El movimiento magisterial no culminará por inanición”, sostuvo Sebastián Méndez Jiménez.

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) endureció su postura frente al Gobierno federal al advertir que el movimiento magisterial no concluirá por desgaste ni por falta de recursos, y que continuará con movilizaciones en tanto no exista una respuesta de fondo a sus demandas centrales.
Desde Chiapas, uno de los bastiones históricos de la organización, Sebastián Méndez Jiménez, integrante de la Comisión Política de la CNTE, aseguró que el magisterio mantiene una estrategia de resistencia y reorganización mientras espera una definición clara del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la continuidad o ruptura de las mesas de diálogo.
El movimiento magisterial no culminará por inanición”, sostuvo el dirigente al rechazar la posibilidad de que el paro nacional concluya sin acuerdos concretos.
La declaración refleja el momento de tensión que atraviesa la relación entre el Gobierno federal y la principal organización disidente del magisterio mexicano, que desde el inicio de junio mantiene una jornada de protestas, bloqueos y acciones de presión en distintos estados del país.
Toma de edificios públicos en Chiapas
Como parte de esta nueva fase de movilización, docentes de la CNTE ocuparon este martes diversos edificios públicos en Tuxtla Gutiérrez.
Desde primeras horas de la mañana, contingentes magisteriales bloquearon accesos a oficinas de la Secretaría de Educación estatal, la Subsecretaría de Educación Federalizada, oficinas administrativas relacionadas con pagos y la denominada Torre Chiapas, uno de los complejos gubernamentales más importantes de la entidad donde operan dependencias estatales y federales.
La protesta provocó la suspensión temporal de servicios y trámites para la ciudadanía.
Los manifestantes también cerraron accesos a la Subsecretaría de Planeación Educativa y a oficinas vinculadas con la administración de plazas docentes.
Mientras los docentes permanecían en las entradas de los inmuebles, elementos de seguridad continuaron resguardando las instalaciones desde el interior, evitando confrontaciones directas.
La movilización forma parte de una estrategia nacional de presión impulsada por la CNTE, que considera insuficientes las respuestas ofrecidas hasta ahora por las autoridades federales.

La exigencia central: revertir reformas estructurales
Detrás de las movilizaciones existe una agenda de demandas que el magisterio disidente considera históricas y pendientes desde hace más de una década.
La principal exigencia continúa siendo la abrogación de la reforma al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 2007, una legislación que modificó profundamente el sistema de pensiones de los trabajadores al servicio del Estado.
La CNTE sostiene que dicha reforma afectó derechos laborales adquiridos y trasladó a los trabajadores a esquemas que reducen los beneficios de jubilación.
Los maestros demandan que las pensiones vuelvan a calcularse con base en salarios mínimos y no mediante la Unidad de Medida y Actualización (UMA), mecanismo que, afirman, ha disminuido el poder adquisitivo de miles de jubilados.
Otra de las exigencias centrales es la desaparición de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (USICAMM), organismo encargado de los procesos de promoción, ingreso y reconocimiento profesional en el sistema educativo.
La CNTE considera que dicho modelo mantiene mecanismos administrativos que limitan los derechos laborales del magisterio y exige la reinstalación de comisiones mixtas para la asignación de plazas docentes.
Asimismo, plantea regresar a un esquema de jubilación basado en años de servicio: 30 años para hombres y 28 para mujeres, una demanda que ha estado presente en prácticamente todas las negociaciones recientes entre el movimiento y el Gobierno federal.