Chamanes hacen su agosto; en marzo esperan más visitantes

En la región de Catemaco se incrementan la solicitud de servicios de “limpias”, “trabajos” y “amarres”

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Chamanes

CATEMACO.

Con el proceso electoral y las campañas, los candidatos se acercan a los brujos y chamanes del país para pedirles que les “despejen” el camino y eliminen “los estorbos” para sus aspiraciones.

En el periodo previo a las elecciones, la región de Catemaco, Veracruz cobra relevancia, pues se incrementan la solicitud de servicios de “limpias”, “trabajos” y “amarres”.

Políticos en campaña o en la gobernanza han sido asiduos visitantes a la región del embrujo, del chamanismo, de la magia negra y la santería para buscar un hechizo o conjuro y hasta pactos con el diablo, con tal de ganar o permanecer en el poder.

En Catemaco, en la temporada electoral crece la demanda de los servicios para rituales, limpias o para conseguir algún talismán o amuleto, conjuro o hechicería con el anhelo de permanencia, de más poder o de retirar a los posibles rivales del camino.

Uno de los que ya abonó a esta tradición no escrita fue el exaspirante presidencial Marcelo Ebrard, quien durante sus giras por el país visitó la región de Catemaco y el denominado Brujo Mayor, Enrique Marthen Berdón, hizo una ceremonia llamada “cucharo”, para librarlo de las malas energías y malas vibras, aunque no le garantizó que fuera elegido como candidato por su partido Morena.

Rocío Nahle, precandidata a la gubernatura de Veracruz de Morena, en diciembre pasado, también recibió una limpia por parte del Brujo Mayor.

Los chamanes y hechiceros de la región esperan el primer viernes de marzo, no sólo porque ese día se festeja el Día de los Brujos y se cree que se abren otras dimensiones astrales, sino porque, este año, coincide con el arranque de las campañas federales, y esperan a políticos para las misas que se hacen a la medianoche.

Aunque cada brujo tiene sus clientes, aseguran que no son pocos los aspirantes que acuden a la región para la limpia de malas energías, que permita que puedan ser aceptados y votados, que aleje a rivales que los puedan apabullar y que los guíen para un triunfo seguro.

“Aquí han venido hasta gobernadores y presidentes. Sólo que no a todos podemos mencionarlos, es parte de nuestro trabajo y aquí se queda”, aseguró Guillermo, un chamán que evade las cámaras porque dice que le roban su privacidad y en esta temporada de inseguridad y extorsiones se han visto expuestos.

“Éramos famosos, venían y nos fotografiaban en las misas negras. Ahora mejor nos guardamos porque los de la maña nos han hecho ver nuestra suerte”, asegura.

Memo, como pidió que se le llamara, señaló que uno de los políticos que fue asiduo visitante y que hizo más popular esta tierra de brujos fue el priista Fidel Herrera Beltrán.

“Uy, mamita, Fidel nos trajo a todos los políticos del PRI, tanto veracruzanos como de otros estados. Aquí han desfilado del Estado de México, de Oaxaca, de Hidalgo, Tlaxcala, ¿qué le digo? Era cuando el PRI tenía mucha influencia”, recordó.

Pero no son los únicos, pues lo mismo lo visitan perredistas que panistas y lo que más buscan son consejos para poder ganarle a sus adversarios en temporada electoral.

—¿Y eso es efectivo?, se le preguntó a uno de los hechiceros.

— Todo depende de la fe con la que se pide; mientras que unos van escépticos y dicen “pues no creo, pero a ver si pega”, otros vienen con la convicción de que sí serán ayudados con los amuletos o rezos y esos son los que ganan, respondió.

Ya los fiscaliza el SAT

Los clientes de brujos, curanderos y chamanes ya pueden exigir factura por los servicios de limpias, amuletos o “trabajos con energía”.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT), en agosto del año pasado, agregó al catálogo de productos y servicios, como parte del rubro de Medicina alternativa y holística.

Servicios de hechiceros o vudús, servicios de curanderos, chamanes y trabajos con la energía ahora, para la contabilidad, figuran como servicios de salud.

Con esta decisión, el SAT busca sacar de la informalidad este tipo de prácticas, ya que, actualmente, las personas que se dedican a brindar estos servicios no están registrados ante Hacienda y tampoco pagan impuestos.

Sin embargo, aunque este tipo de prácticas sean facturables, no son deducibles de impuestos. 

- Olimpia Ávila

Una larga tradición

José Gil Olmos lamenta que se usen sólo para que políticos se justifiquen

Por Olimpia Ávila

Políticos de antaño, como Plutarco Elías Calles y Francisco I. Madero, pero también contemporáneos, como Beatriz Paredes, Marcelo Ebrard y Tatiana Clouthier, son algunas de las personas en el poder que han sido ligados a brujos y chamanes.

En su trilogía Los Brujos del Poder, el periodista José Gil Olmos menciona, además, a los expresidentes Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Vicente Fox; a los exgobernadores Fidel Herrera, de Veracruz, y Ulises Ruiz, de Oaxaca, la exprimera dama Marta Sahagún, y al exsecretario de Seguridad Genaro García Luna como asiduos a la magia o a la brujería, en un afán de llegar a ser invencibles.

“En todo el mundo, y México no es una excepción, los políticos se han acercado a brujos y astrólogos, a videntes y hechiceros, a chamanes y espiritistas. Pero las razones originales se han ido deformando con el paso del tiempo: mientras las sociedades se alejan de las religiones, el sentido de lo divino se trastoca para permanecer. Ya no se comparte ni se justifica el poder, sino que se apoya a éste, se les recomiendan acciones a los políticos, se les predice el futuro. Hoy los políticos sólo ambicionan poseer un oráculo. Quieren ver el futuro, alejar las envidias, ‘trabajar’ a sus opositores. Quieren obtener un mayor poder, volverse intocables durante el ejercicio del poder público. No desean ser legitimados, que eso lo hace la democracia, quieren ser invencibles”, escribe Gil Olmos en el tomo con el que, en 2008, inició una saga sobre la relación entre la política, el poder y el esoterismo.