Acusan a empresas de destruir 2 cerros; denuncian alto nivel de contaminación en Chiapas
Compañías han avanzado en la extracción de cal de las colinas Copoya y Mactumatzá; no poseen MIA: afectados

TUXTLA GUTIÉRREZ.— Empresas extractoras de material pétreo destruyen la meseta de Copoya y el cerro Mactumatzá; del ejido Copoya en este municipio.
Eduardo Cansino Alcázar, uno de los afectados, señaló que el nivel de contaminación por la extracción de cal o caliche es alta. Incluso utilizan dinamita para poder explotar el material, muchos vecinos sufren de fracturas en las paredes de sus viviendas.
No cuentan con estudio de impacto ambiental. De una que operaba en la zona desde hace 12 años, ahora suman alrededor de 10. Pese a un amparo federal, los trabajos de extracción continúan. “El permiso para extraer el material fue otorgado por la Secretaría del Medio Ambiente e Historia Natural del estado y no por instancias federales.
La zona está considerada como una reserva territorial que permite mantener los mantos acuíferos y retener las lluvias cada año. Lo que están provocando es la destrucción del patrimonio de muchas familias, señaló Delia Fernández Vera y no sólo eso, también hay escuelas cuyos edificios están cuarteados a causa de las explosiones.
La destrucción es evidente. Constantemente se registran explosiones para extraer caliche o cal, han provocado cuarteaduras en viviendas y en escuelas cercanas, enfermedades en los niños y adultos.
Los niños, reportan, se han enfermado constantemente de las vías respiratorias y familias enteras han tenido que abandonar el lugar y dejar de producir ganado y cultivos, por lo que piden clausurarlas.
Ramona Peter González, trabajadora de la escuela Primaria 20 de Noviembre, señaló que en el plantel han caído trozos de piedras cuando provocan explosión para poder extraer el caliche.
“La vez pasada nos espantaron porque estábamos comiendo cuando se oyó, pensamos que era temblor, no, era la gran bomba que quemaron aquí. Yo le diría a la presidenta Claudia Sheinbaum que apoye más que nada”.
La Profepa y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, no fijaron una posición al respecto pese haber sido consultadas.
Extracción de Caliche:
Alrededor de 10 empresas destruyen la meseta de Copoya y el cerro Mactumatzá mediante dinamita.
Daños estructurales:
Explosiones constantes provocan fracturas en paredes de viviendas y escuelas; caen rocas en planteles educativos.
Crisis de salud:
aumento de enfermedades respiratorias en niños y adultos debido a la contaminación por cal.
Desastre ecológico:
pérdida de reserva territorial que protege mantos acuíferos y retiene lluvias.
Ilegalidad:
operaciones sin estudios de impacto ambiental y en desacato a amparos federales vigentes.
Abandono social:
familias dejan sus hogares y abandonan la producción de ganado y cultivos por la contaminación.
Silencio oficial:
autoridades federales como Profepa y Semarnat no han fijado una postura ante las denuncias.