Calaveritas literarias de Excélsior: Ni los funcionarios se escapan de la Guadaña
Vuelven las calaveritas literarias de Excélsior, pues La Parca no perdona ni respeta cargos. El poder no salvó a los políticos de la tradicional irreverencia de Día de Muertos
Por: Olimpia Ávila

Con sus calaveritas literarias de la política, Excélsior sigue con la traidición de Día de Muertos. Como cada año, La Huesuda volvió a las páginas del periódico para reclamar a políticos y funcionarios con rimas, sátira y humor festivo.
La periodista más temida
- Reportera como pocas
resultó ser La Catrina,
con ella no te equivocas
todas las fuentes domina.
En el INE, en el Congreso,
en la grilla anda metida
y en uno que otro deceso
en el que sea requerida.
De notas controversiales
La Muerte resultó autora;
en esferas oficiales
huyen de su grabadora.
En Excélsior ella firma,
de todos es conocido,
y como siempre lo afirma
es su diario preferido.
El INE

- La Muerte visitó el INE
lo recordaba de rosa
ahora no hay con qué combine
se convirtió en otra cosa.
Y no sólo en sus colores
notó el cambio La Calaca,
se vaciaron corredores,
la atmósfera se hizo opaca.
Le gustó lo que veía:
funcionarios aterrados,
pues nadie se la creía:
al fin serían auditados.
La primera fue Taddei,
pero ligados hay varios,
si les aplican la ley
sobrarán los obituarios.
Claudia Sheinbaum

- La Muerte llegó a la fila
de entrada a la mañanera,
se veía muy intranquila
buscaba ser la primera.
Hasta el frente, presurosa,
se acomodó La Calaca,
una exigencia espinosa
le quería hacer a la flaca.
“No se vale, no es lo mismo,
me estás quitando el trabajo,
deja atrás tu pacifismo”,
reclamó con desparpajo.
“No me importa si te afecto”,
respondió la mandataria,
“seguiré con mi proyecto,
la gente es prioritaria”.
Un año más, La Catrina
se va desilusionada
mas no se quita la espina
regresará la obstinada.
Omar García Harfuch

- Atraída por la fama
que tiene el expolicía,
a Harfuch, sin hacer drama,
buscaba La Flaca un día.
Candidatearlo quería,
le dijo ella muy confiada,
que le diera esa alegría,
la grande le aseguraba.
“No pienses que soy el malo,
la ley debe de aplicarse.
Ahorita me quedo a un lado",
contestó, sin descartarse.
Muy triste va la canija
en su regreso al averno.
Con su cara una cobija
se lleva como recuerdo.
Tatiana Clouthier

- La rebelde se alineó,
se sumó a los morenistas,
por años se pavoneó
de sus ideas progresistas.
Con sus cambios de banderas
y deseos protagonistas,
no es Clouthier, sino contreras,
pregúntenle a los panistas.
Mas sus sueños de grandeza
no fueron bien recibidos,
le faltó mucha destreza,
con todo y sus apellidos.
Del fuerte golpe, rotundo,
se terminó su existencia,
ya se mudó al inframundo
a transformar con conciencia.
Andrea Chávez

- Hay Catrinas que en la vida
siempre han ido muy confiadas
por eso es que sus caídas
son todo menos privadas.
Es Chávez, también Treviño,
en Chihuahua conocida.
De Adán se robó el cariño,
se volvió su protegida.
Quería la gubernatura,
se adelantó a las encuestas,
no obtuvo candidatura,
se cerraron las apuestas.
Como soldada, sonriendo,
acató las decisiones.
Por dentro murió, sufriendo,
penando por los rincones.
Cuauhtémoc Cárdenas

- Se nos murió el ingeniero
y fue toda una desgracia,
el incansable guerrero,
pilar de la democracia.
De la izquierda referente,
el querido Cuatemochas,
que intentó ser Presidente
y a él no se lo reprochas.
Le lloran miles, reunidos,
recuerdan hoy su legado
y no importan los partidos,
hay homenaje de Estado.
Los funerales aún siguen,
prendido tienen el cirio;
en el Mictlán lo reciben
doña Ifigenia y Porfirio.
Rubén Rocha

- Cayeron acusaciones
dizque muy bien sustentadas,
pero siguió en sus funciones,
le valieron las miradas.
No le importaron a Rocha
documentos oficiales
en donde se le reprocha
protección a criminales.
Pero al fin le llegó el día,
La Parca arribó al estado
y ya nada le impedía
llevárselo al otro lado.
Entre páramos desiertos
ya siente la decadencia,
para vivir entre muertos
no necesita licencia.
Ernesto Ruffo

- Por tierra se lo llevaron,
ya vinculado a proceso,
tantas horas lo mataron,
ya anunciaron al deceso.
A Ruffo ya están velando
en su querida Ensenada
atrás quedó el contrabando
del tema no dijo nada.
La oposición no lo llora
se deslindó de inmediato
de quien, cuando fue su hora,
presumieron el mandato.
Con los brazos bien abiertos
La Muerte fue a recibirlo
(para cargarle los muertos,
van a querer revivirlo).