Caen dos de Rocha; enfrentan terrorismo; bloquean cuentas a góber con licencia y a Inzunza

Tanto el exsecretario de seguridad como el de finanzas de Sinaloa están detenidos en EU, que los señala, junto a otros ocho, de nexos con La Chapiza

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Gerardo Mérida, Autoridades estadunidenses dicen que es peón del narco. Enrique Díaz, Aseguran que coordinó el dinero de criminales.Especial, sinaloa.gob.mx

El exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, y el exsecretario de Finanzas de la entidad, Enrique Díaz, fueron detenidos por Estados Unidos, que los acusa de tener nexos con el narcotráfico, junto con el gobernador con licencia Rubén Rocha y otros siete exfuncionarios.

Ambos serán juzgados por terrorismo, debido a que la administración de Donald Trump asignó como prioridad a las 93 fiscalías federales perseguir con leyes en esa materia a funcionarios mexicanos coludidos con el narco.

De acuerdo con el documento oficial de la corte e información confirmada por el Gabinete de seguridad, Mérida Sánchez salió desde Hermosillo, Sonora, el pasado 11 de mayo y atravesó la Garita de Nogales con dirección a Estados Unidos. Tras su ingreso a Arizona, quedó bajo custodia del Servicio de Marshals de ese país.

Ayer, en la audiencia de arraigo en el tribunal federal del distrito sur de Manhattan, el exfuncionario se declaró no culpable de cargos relacionados con narcotráfico, porte de armas y secuestro.

Por su parte, Enrique Díaz se entregó ante autoridades estadunidenses, según una fuente del gobierno de Sinaloa, citada por Reuters, quien refirió que él se encuentra bajo custodia en ese país, pero no dio más detalles.

En el caso abierto por el gobierno estadunidense hay diez funcionarios y exfuncionarios sinaloenses. A dos de ellos, Rocha y el senador Enrique Inzunza, la Unidad de Inteligencia Financiera les bloqueó sus cuentas, como parte de una cooperación en indagatorias de carácter internacional, medida que la presidenta Sheinbaum dijo desconocer.

Gerardo Mérida

·         Estados Unidos asegura que recibía 100 mil dólares mensuales de Los Chapitos para evitar que los operativos cumplieran su cometido.

·         Llegó a la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa con la consigna de Rubén Rocha de disminuir los índices de inseguridad. Estuvo en el cargo más de un año.

Enrique Díaz

·         Desde el sector inmobiliario y la construcción, saltó a la silla donde se decidía todo: contratos, licitaciones, pago a proveedores y la nómina estatal.

·         Bajo su gestión como secretario de Finanzas (2021-2024), se sospecha que las arcas estatales aceitaban la maquinaria que protegía a los hijos de El Chapo.

Con información de Andrés Mendoza y Ximena Mejía

 

Exmandos de Sinaloa encararán terrorismo; cae cúpula de seguridad y finanzas

Gerardo Mérida y Enrique Díaz, excolaboradores de Rubén Rocha, fueron detenidos por autoridades de EU, que aplicarán leyes antiterroristas durante su proceso.

En medio de una escalada en las tensiones judiciales entre México y Estados Unidos, dos figuras clave del gabinete del gobierno de Sinaloa están bajo custodia federal en territorio estadunidense, informaron autoridades de ambos países.

Se trata del exsecretario de Seguridad Pública, Gerardo Mérida Sánchez, y el extitular de Finanzas, Enrique Díaz, quienes forman parte de un grupo de 10 funcionarios estatales acusados de servir a la facción de Los Chapitos del Cártel de Sinaloa, entre los que se encuentra el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.

De acuerdo con el Gabinete de Seguridad, el general retirado desde 2022 y contratado en su carácter de particular por el gobierno de Sinaloa, inició su proceso el pasado 11 de mayo, cuando se trasladó desde Hermosillo, Sonora, para cruzar la frontera por la garita de Nogales, Arizona.

Tras ser custodiado por los Marshals federal en Tucson, fue trasladado al Centro Metropolitano de Detenciones en Brooklyn, Nueva York, donde actualmente permanece recluido junto a capos de la talla de El Mayo Zambada.

Por su parte, Enrique Díaz se habría entregado ayer mediante la mediación de sus abogados, confirmándose su custodia por fuentes gubernamentales.

CARGOS EN CONTRA

La administración de Donald Trump instruyó apenas a sus 93 fiscalías federales a dar prioridad a la formulación de cargos bajo leyes contra el terrorismo para funcionarios mexicanos coludidos con el narcotráfico.

Esta medida se fundamenta en la designación de los cárteles como organizaciones terroristas desde hace más de un año.

Mérida Sánchez, quien ya se declaró inocente ante una corte en Manhattan, enfrenta cargos graves que incluyen conspiración para el tráfico de narcóticos, especialmente fentanilo, cocaína, heroína y metanfetaminas.

También lo investigan por corrupción y sobornos, ya que se le acusa de recibir mensualidades de 100 mil dólares por parte de Los Chapitos. Los cargos se completan con la acusación de posesión de armas y obstrucción de la justicia.

Se trata de uno de los mayores golpes relacionados con la acusación formal revelada el pasado 29 de abril hecha por Estados Unidos, en la que se incluye a Rocha.

Según investigaciones, la colusión buscaba el intercambio de protección y avisos sobre operativos a cambio de apoyo político y sobornos.

El fiscal general adjunto, Aakash Singh, subrayó que el objetivo es triplicar las acusaciones contra funcionarios corruptos que permiten a “monstruos” traficar con veneno, advirtiendo que este es sólo el inicio de una campaña judicial más amplia en México.

La próxima audiencia para definir la situación jurídica de los detenidos y posibles paquetes de libertad condicional está programada para el próximo 1 de junio.

“Si en el proceso los avergonzamos y los ponemos en evidencia, para nosotros es el broche de oro”, apuntó el funcionario.

— Con información de Reuters

El dato

Cargos en contra de exfuncionarios

·         Asociación delictuosa para la importación de narcóticos.

·         Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.

·         Asociación delictuosa para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.

 

Mérida, el funcionario que vendió la plaza

La caída de Gerardo Mérida Sánchez no es sólo el arresto de un exfuncionario: es la radiografía de una traición institucional que cala hondo en seguridad nacional.

Quien fuera el encargado de pacificar Sinaloa presumía “honor y lealtad” y terminó convertido, según la justicia estadunidense, en un peón de lujo en el tablero de Los Chapitos.

El hombre que juró proteger a los ciudadanos duerme en una celda de Nueva York. Para el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Mérida Sánchez no era un secretario de Seguridad, sino un gerente de impunidad.

El perfil criminal que emerge de las acusaciones de una corte de Brooklyn es demoledor: el exsecretario estaba en la nómina mensual de los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán.

Su precio: 100 mil dólares mensuales. A cambio de esta fortuna, habría convertido a la Secretaría de Seguridad Pública de Sinaloa en un escudo protector para la facción más violenta del Cártel de Sinaloa, garantizando que los operativos nunca llegaran a su destino y que el flujo de narcóticos hacia la frontera fuera una autopista libre de obstáculos.

Lo que impresiona es el currículum de Mérida, pues no estamos ante cualquier agente de seguridad, sino ante un experto en guerra e inteligencia.

Llegó a la Secretaría de Seguridad Pública del estado de Sinaloa con la consigna del ahora gobernador con licencia Rubén Rocha de disminuir los índices de inseguridad en la entidad; sin embargo, estuvo en el cargo poco más de un año.

Andrés Mendoza

 

Díaz, cajero encargado del narcopresupuesto

La caída de Enrique Díaz, el hombre que manejó los hilos del dinero en el gobierno de Rubén Rocha Moya, es el colapso del cerebro financiero de una administración hoy señalada de estar cimentada sobre fentanilo y sangre.

Mientras en México fingía ser el guardián de la “austeridad”, la justicia estadunidense lo ubica como una pieza clave en el engranaje que convirtió el erario de Sinaloa en una extensión de la nómina de Los Chapitos.

Enrique Díaz no llegó a la Secretaría de Administración y Finanzas por su vocación de servicio, sino por su colmillo en el mundo de los negocios.

Desde el sector inmobiliario y la construcción en Culiacán, saltó a la silla donde se decidía todo: contratos, licitaciones, pago a proveedores y la nómina estatal.

Para los analistas, su perfil era perfecto: un empresario que sabía cómo mover grandes sumas de dinero sin levantar sospechas. Bajo su gestión (2021-2024), se vendió la narrativa de una “disciplina financiera” impecable, mientras que, bajo la mesa, se sospecha que las arcas estatales servían para aceitar la maquinaria que protegía a los hijos de Joaquín El Chapo Guzmán.

La caída de Díaz es inseparable de la desgracia de su jefe, Rubén Rocha Moya.

Según el expediente de la corte de Nueva York, Rocha no ganó la gubernatura en las urnas, sino a través de secuestros e intimidación orquestada por el Cártel de Sinaloa. Como secretario de Finanzas, Díaz era el responsable de coordinar el presupuesto que se mezclaba con los millones de dólares en sobornos.

Andrés Mendoza