BYD transforma la experiencia automotriz con inteligencia artificial

BYD México y BIKY.ai anuncian una alianza estratégica para transformar la operación comercial del sector mediante inteligencia artificial, automatización, empatía y atención personalizada.

Por: Diana Jaramillo

BYD México presentó su alianza con BIKY.ai como parte de una estrategia para transformar la experiencia comercial y fortalecer la relación con sus clientes.
BYD México presentó su alianza con BIKY.ai como parte de una estrategia para transformar la experiencia comercial y fortalecer la relación con sus clientes.

Durante años, la conversación sobre innovación en la industria automotriz estuvo centrada en autonomía, electrificación, desempeño y diseño. Hoy el debate cambió. La nueva frontera competitiva no sólo está bajo el cofre, sino también en la experiencia.

Y es que comprar un automóvil dejó de ser una transacción aislada para convertirse en un proceso continuo donde el consumidor espera respuestas inmediatas, seguimiento permanente y una atención que entienda contexto, necesidades y tiempos. En una industria donde la decisión de compra puede extenderse durante semanas o meses, cada interacción cuenta.

Es ahí donde BYD México decidió acelerar y anunció una alianza estratégica con BIKY.ai, plataforma especializada en inteligencia artificial aplicada a la operación comercial automotriz. El objetivo es evolucionar la relación entre marca, distribuidores y clientes a través de herramientas de automatización, omnicanalidad y análisis de datos.

La integración de inteligencia artificial permitirá acompañar al consumidor desde el primer contacto hasta la atención posventa.
La integración de inteligencia artificial permitirá acompañar al consumidor desde el primer contacto hasta la atención posventa.

La nueva experiencia

En charla con los medios, Jorge Vallejo, Director General de BYD México, informó que la apuesta es rediseñar la experiencia comercial en toda la ruta del consumidor. Desde el primer contacto generado en una red social, una página web o un showroom, hasta el seguimiento posterior a la compra, servicios, financiamiento o atención continua.

Esta decisión, dijo, responde a una lógica simple: una marca que ha construido su posicionamiento global alrededor de la innovación no puede mantener modelos tradicionales de relación con el consumidor.

“Si verdaderamente somos una empresa innovadora y tecnológica que ha cambiado la movilidad eléctrica en el mundo, tenemos que tener este tipo de herramientas para fortalecer nuestra comercialización. La visión parte de que la inteligencia artificial no sustituye la relación humana, sino la amplifica”, explicó.

Atención inteligente

La plataforma operará como una capa de acompañamiento comercial que permita mantener conversaciones activas con clientes potenciales en distintos momentos del día, facilitando cotizaciones, pruebas de manejo, propuestas de financiamiento, recordatorios de servicio y seguimiento postventa. En otras palabras, menos tiempos muertos y más continuidad.

La lógica detrás del proyecto responde también a una transformación evidente del mercado mexicano, donde el consumidor actual ya no compara únicamente producto y precio, sino experiencia.

Tecnología para conectar

Desde la visión de BIKY.ai, el objetivo no consiste en construir un chatbot tradicional, sino en desarrollar una inteligencia artificial orientada a entender comportamientos comerciales y acompañar conversaciones reales.

En entrevista con Excélsior, Daniel Jokka, fundador y CEO de Keybe Inc., empresa detrás de la tecnología, explicó que uno de los principales aprendizajes fue adaptar el modelo al contexto mexicano y a la dinámica real de los vendedores dentro de las agencias.

La implementación requirió conectar sistemas existentes, procesos internos y múltiples puntos de contacto para generar una experiencia integrada. La velocidad fue uno de los factores decisivos.

“El mundo hoy es rápido. No hay tiempo que perder. En el momento en que no contestamos, alguien más está tomando esa oportunidad”, mencionó.

El futuro de la operación

Actualmente, la red de distribución de BYD en México supera el centenar de agencias y el objetivo es desplegar esta solución en toda la operación nacional durante los próximos meses.

El alcance contempla integrar los distintos canales de generación de prospectos —sitio web, redes sociales, WhatsApp, QR y contacto físico en distribuidores— para mantener continuidad en la conversación con cada usuario.

Pero más allá del dato tecnológico, la estrategia revela un cambio estructural, el cual busca entender que la venta automotriz ya no termina con la entrega de llaves.

Para Iván Flores, Director Comercial de BYD México, uno de los activos más relevantes del modelo será liberar tiempo operativo para que los asesores puedan concentrarse en construir relaciones.

“Porque detrás de cada compra existe una decisión de alto impacto para el consumidor. Para algunos será el primer vehículo de su vida. Para otros, una decisión patrimonial. Para otros más, un cambio hacia nuevas formas de movilidad”, señaló.

En este tenor, la tecnología debe facilitar ese proceso y no volverlo más frío. Ese enfoque conecta con una conversación cada vez más relevante dentro del ecosistema empresarial: el desarrollo de inteligencia artificial con enfoque humano.

La automatización ya no se mide únicamente por eficiencia operativa o reducción de tiempos; empieza a evaluarse por su capacidad de generar mejores experiencias.

En esa ecuación, México aparece como un mercado estratégico. El país se ha convertido en uno de los escenarios más dinámicos para la adopción tecnológica dentro del sector automotriz y en un laboratorio para nuevas formas de comercialización.

La alianza entre BYD y BIKY.ai busca insertarse en el punto donde convergen movilidad, datos y experiencia, pues esta tecnología no sustituye la fuerza de venta si no la potencializa.

Porque si durante la última década la pregunta fue quién construiría el mejor vehículo eléctrico, la siguiente podría ser quién logrará construir la mejor relación con sus clientes.