Andreas Nash y sus tatuajes que ayudan a sanar
La tatuadora Andreas Nash creó la Fundación Xixi para todas las sobrevivientes de cáncer de mama que deseen culminar la reconstrucción de sus senos.

Tatuarse la areola y el pezón tras una reconstrucción mamaria es una oportunidad para las sobrevivientes de cáncer de mama de cerrar un ciclo que culmina con la sanación de su cuerpo.
Como artista del tatuaje, Andreas Nash apoya de manera gratuita a mujeres que no tienen los recursos para acceder a esta técnica de tatuajes oncológicos que no sólo reconstruye sus mamas, sino también su autoestima.
En este camino encontré mujeres que no se pueden reconstruir por diferentes factores, ya sea porque no lo desearon, por el dinero, por el dolor que implica reconstruirte y voy aprendiendo de ellas", señaló en entrevista con Excélsior.
Nash agregó que no sólo tatúa la areola y el pezón en una mama reconstruida, sino también cubre las cicatrices dejadas la mastectomía.
Yo resignificó las cicatrices en las mujeres que no desean tener el pezón porque no se reconstruyeron el pecho. Entonces en su cicatriz les tatuamos las piezas de arte que ellas eligen para que se sientan cómodas", explicó.
El aumento de sobrevivencia ha incrementado la cantidad de mujeres que desean reconstruir sus mamas.
Ante esta demanda, y apoyada por su familia y amigos, Andreas Nash creó la Fundación Xixi, la cual, recibe donativos en efectivo y en especie, ya que sus puertas están abiertas para todas las sobrevivientes de cáncer de mama que deseen culminar la reconstrucción de sus senos.
Para solicitar un tatuaje, las mujeres se anotan en una lista de espera. El único requisito es que las heridas y la piel estén completamente cicatrizadas.
Nash explicó que la reconstrucción de la areola y el pezón prácticamente no duele porque las mujeres pierden sensibilidad por los procedimientos que se realizaron durante su enfermedad.
No obstante, si se presenta alguna molestia se utiliza anestesia local.
Para el diseño, si sólo se perdió un seno, la artista del tatuaje copia el otro pezón y reconstruye. Si se extirparon ambas mamas, se hace la forma según las características físicas de cada persona.
La técnica no sólo brinda color, sino también volumen y profundidad con gran realismo.