¿Qué delincuentes están en el penal del Altiplano y que cohabitaban con 'El Chapo'?
La cárcel es una fortaleza de la que solamente el líder del Cártel del Pacífico pudo escapar, pero hay otros criminales de riesgo…
CIUDAD DE MÉXICO, 12 de julio.- Algunos de los más sonados delincuentes, muchos de ellos líderes de las bandas del crimen organizado a las que pertenecen o pertenecieron, moran en las celdas del penal Altiplano I.
El nivel de seguridad del penal del Altiplano es máximo y existen sistemas y equipos electromecánicos y electrónicos como circuito cerrado de televisión, control de accesos, alarmas, detectores de metal, drogas y explosivos, radiocomunicación, voz y datos, sensores de presencia, y telefonía
Criminales como Rubén Oseguera González, “El Menchito”, segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación, fue el ingreso más reciente al penal federal de máxima seguridad del Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez, Estado de México: el sábado 27 de junio.
José Tiburcio Hernández Fuentes, alias “El Gafe”, líder del Cártel del Golfo, fue consignado ante un juez federal y recluido en ese centro penitenciario el pasado 21 de abril.
Omar Treviño Morales, alias el “Z-42”, líder del grupo criminal de Los Zetas, fue consignado a esa cárcel el 8 de marzo de 2015.
Apenas el 28 de febrero fue también recluido en el penal del Altiplano Servando Gómez Martínez, “La Tuta”, ex líder de los Caballeros Templarios.
También se encuentran en ese penal de máxima seguridad Héctor Beltrán Leyva, “El H”; Édgar Valdez Villarreal, “La Barbie”; Miguel Ángel Félix Gallardo y Fernando Sánchez Arellano, “El Ingeniero”, líder del Cártel de Tijuana; así como el secuestrador Daniel Arizmendi, conocido como “El Mochaorejas”.
Uno de los ingresos más sonados también recientemente a ese centro penitenciario fue el de José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala y presunto responsable de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.
EL PENAL ES UN FORTÍN
Cámaras de circuito cerrado, sensores de movimiento y un sinfín de medidas de seguridad convierten al penal Altiplano I en una cárcel de la que parece imposible escapar, salvo para el capo del narcotráfico mexicano Joaquín Guzmán, que se fugó este sábado a través de un túnel de un kilómetro y medio.
Según información de las instituciones de seguridad del gobierno de México, la prisión “tiene una capacidad instalada para recluir a 724 internos” y “ocupa una extensión aproximada de 260 mil metros cuadrados, de los cuales 27 mil 900 componen las instalaciones de la prisión”.
“El resto se utiliza como área de seguridad, y para las instalaciones diversas como son el centro de apoyo a la seguridad y guarda, rondín perimetral, sala de espera y estacionamientos”, agrega un informe sobre las cárceles del país que es de público acceso.
El nombre completo del penal es Centro de Readaptación Social Número 1 Altiplano. La cárcel está ubicada en el Estado de México, a 25 kilómetros de Toluca, la capital estatal, y a unos 90 de la Ciudad de México.
La penitenciaría cuenta con ocho dormitorios, comedores, aulas, instalaciones deportivas y de esparcimiento, áreas para visita íntima, familiar y de abogados, salas para juzgados, cocina general, lavandería, talleres, servicios médicos e instalaciones electromecánicas “para brindar todos los servicios generales para su operación”.
Su nivel de seguridad "es máximo y existen sistemas y equipos electromecánicos y electrónicos como circuito cerrado de televisión, control de accesos, alarmas, detectores de metal, drogas y explosivos, radiocomunicación, voz y datos, sensores de presencia, y telefonía”, entre otros, agrega el informe.
Joaquín “El Chapo” Guzmán, líder del Cártel del Pacífico y que había ingresado al centro penitenciario en febrero de 2014, fue visto por última vez a las 20:52 hora local del sábado (01:52 GMT del domingo) en la zona de regaderas (duchas).
Con información de EFE
dgp