En 18 años Fiscalías reportan más de 5 mil fosas clandestinas: DH Universidad Iberoamericana
Un informe de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México denominado “Trazar la ausencia, caminar la esperanza”, documentó en su más reciente análisis de hallazgos de fosas clandestinas en el país, los estados donde se concentran estos espacios ocultos para enterrar restos humanos, así como patrones relacionados con los hallazgos y la exhumación de cuerpos

Un informe de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México denominado “Trazar la ausencia, caminar la esperanza”, documentó en su más reciente análisis de hallazgos de fosas clandestinas en el país, los estados donde se concentran estos espacios ocultos para enterrar restos humanos, así como patrones relacionados con los hallazgos y la exhumación de cuerpos durante el periodo de enero de 2006 a septiembre de 2024.
Traes una comparativa entre datos presentados en medios de comunicación, y los datos oficiales se observó que en medios de comunicación se documentaron por lo menos 3516, fosas clandestinas, 8341, cuerpos de personas, y 52,305, restos humanos; en tanto las fiscalías reportaron 5152, fosas clandestinas y 5718, cuerpos.
Las fiscalías registraron 46.5% más fosas que los medios, sin embargo, los medios de comunicación documentaron 2623 cuerpos más.
“Hicimos un análisis de los últimos tres sexenios, es decir, desde el sexenio de Felipe Calderón al sexenio de Andrés Manuel Lopez Obrador (…) de 2006, a 2012, los hallazgos se concentran principalmente en el norte del país, particularmente Chihuahua, Nuevo León y Tamaulipas. Mientras que el 2013 al 2018, se concentran en Veracruz, Guerrero y Jalisco, es decir, en el sexenio de Enrique Peña Nieto y por último durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador se concentran sobre todo en los estados de Sonora, Guanajuato y Colima”, explicó Andrea Horcasitas Martínez, Programa de Derechos Humanos IBERO CDMX.
De acuerdo con notas de prensa, los cinco estados con mayor número de hallazgos de fosas clandestinas son Guerrero con 416, Veracruz con 400, Sonora con 381, Guanajuato con 294 y Jalisco con 263. Seguido en conjunto, estos conforman el 50% de los hallazgos de fosas clandestinas a nivel nacional.
Sin embargo, los estados en los que las fiscalías reportan más fosas que la Prensa son Sonora, Tamaulipas, Veracruz, Chihuahua y Zacatecas.
Según el informe, los tipos de espacios geográficos más comunes corresponden a predios, inmuebles, privados, caminos, Cerros y Barrancas, lo cual fue confirmado por familiares de personas desaparecidas, que en su labor de búsqueda, han localizado estos sitios en los que los perpetradores están asociados al crimen organizado, agentes estatales, particulares (personas con algún vínculo con la víctima), e incluso se detectó que alto volumen de cuerpos inhumados, han sufrido violencia, tecnificada que evidencia una posible, colusión entre redes criminales y actores del Estado.
“En Campeche en 2021, se localizó una fosa en la localidad de Chima, donde en un salón de fiestas se encontraron una fosa clandestina con restos humanos y después en el Estado de México, en 2023, en Tenango Del Valle, también se localizaron 12, cuerpos en un salón de fiestas, era una bodega, pero lo rentaban como salón de fiestas”, detalló Mariana Marchand Moreno, miembro del Programa de Derechos Humanos IBERO CDMX.
Un dato relevante es que 2024 fue el año con más fosas clandestinas vinculadas a Feminicidio, reportadas por medios de comunicación, y las entidades con mayor presencia son Chihuahua, Sonora, Veracruz y Ciudad de México, dónde, además se han localizado fosas de uso reiterado, es decir, aquellos espacios donde días, semanas, meses o incluso años, después, se identifican nuevos restos o cuerpos en el mismo. Esto, señalaron, tiene más relevancia, porque una vez detectados, las autoridades, puntualizan, deben ubicarlos, resguardarlos y borrarlos del mapa para evitar que sigan cometiéndose estos delitos.
“El estrangulamiento, el traumatismo físico y el uso de armas blancas son los métodos más recurrentes utilizados en los feminicidios vinculados a fosas clandestinas (…) también algo que descubrimos es que se emplearon en muchos casos más de un método de violencia en contra de estas mujeres”, dijo Mariana, lo cual, refirió, no sólo se trata de quitarle la vida a una mujer, sino de producirle, dolor y destruir su dignidad. En el 43.8% de los casos, el perpetrador era pareja sentimental de la víctima.
En el informe también se presentó el perfil de las víctimas localizadas en estos sitios, que de acuerdo al informe, se extiende tanto entre servidores del Estado, como personas civiles, con diferentes ocupaciones y contextos sociales, entre los que destacaron a transportistas, albañiles, mecánicos o jornaleros, personal de salud y asistencia como médicas, enfermeros y trabajadores en centros de rehabilitación, docentes y estudiantes, activistas y periodistas. El 76% de las personas identificadas, son hombres, de una edad promedio de 31 años.
Las formas de violencia más comunes identificadas tienen que ver con el crimen organizado en actos de desmembramiento, uso de arma de fuego, tiro de gracia, signos de tortura, golpes, estrangulamientos, uso de arma blanca, inmovilización, decapitación y calcinamiento.
“La información y las herramientas desarrolladas a lo largo de estos años, pueden potencialmente ser usadas por los colectivos y por las autoridades responsables de la búsqueda y la investigación (…) Este informe representa no solamente la continuidad de un proyecto académico, ciudadano de gran valor, sino también una herramienta que puede contribuir seriamente a los esfuerzos de las autoridades para cumplir sus obligaciones nacionales e internacionales, en el tema de desapariciones”, puntualizó Denise González, de la oficina del Alto Comisionado de la ONU-DH México.
El informe enfatiza que el Estado tiene la obligación de implementar marcos normativos y políticas públicas para localizar a las personas desaparecidas, enjuiciar a los responsables y prevenir las desapariciones.
En la presentación de este informe, también estuvieron presentes, familiares de personas desaparecidas, entre ellos Olimpia Montoya Juárez, hermana buscadora y Eduardo Ramírez, hermano buscador, quienes no sólo describieron su sentir al salir a buscar a sus familiares, sino también la importancia de contar con una base de datos para agilizar y acercarse a la localización de sus seres queridos.