Trump amenaza con atacar centrales energéticas de Irán si no reabre estrecho de Ormuz
"Abran el jodido estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno. SOLO MIREN", escribió el presidente de EU.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado la presión sobre Irán con una advertencia directa: si no se reabre el estratégico estrecho de Ormuz, Washington podría lanzar ataques contra centrales eléctricas y puentes en territorio iraní en cuestión de horas.
La amenaza, difundida a través de su red social Truth Social, se produce tras un ultimátum de 48 horas que, según el mandatario, expira el martes.
Abran el jodido estrecho, bastardos locos, o vivirán en el infierno. SOLO MIREN", escribió el presidente, y añadió: "Alabado sea Alá".
En una serie de mensajes con tono agresivo, Trump aseguró que el martes será “el día de las centrales eléctricas y el día de los puentes” en Irán, en referencia a posibles ataques contra infraestructuras clave.
El presidente estadounidense exigió la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo, cerrada de facto tras la escalada militar entre Irán, Estados Unidos e Israel en las últimas semanas.
La retórica utilizada por Trump ha llamado la atención de analistas internacionales por su tono directo y por incluir expresiones poco habituales en la diplomacia tradicional.

El estrecho de Ormuz, punto crítico
El estrecho de Ormuz es un enclave clave para el comercio energético mundial. Por él transita una parte significativa del petróleo global, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de riesgo para los mercados internacionales.
El cierre o bloqueo parcial de esta vía ha incrementado la tensión geopolítica y ha puesto en alerta a potencias energéticas y actores internacionales.
La amenaza actual forma parte de una serie de advertencias emitidas por Trump en las últimas semanas. El mandatario había dado inicialmente un plazo de diez días para alcanzar un acuerdo con Irán, posteriormente reducido a 48 horas.
En fases previas, el presidente llegó a advertir que Estados Unidos podría “aniquilar” instalaciones energéticas iraníes si no se garantizaba la libre navegación en el estrecho.
No obstante, también se registraron momentos de aparente distensión, cuando Trump aseguró que existían conversaciones “productivas” con Teherán, lo que derivó en aplazamientos sucesivos de cualquier acción militar.
Riesgos legales y advertencias internacionales
Expertos en derecho internacional han advertido que atacar infraestructura energética civil podría constituir una violación del derecho internacional humanitario y potencialmente un crimen de guerra, dependiendo de las circunstancias y del impacto sobre la población civil.
La comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de los acontecimientos ante el riesgo de una escalada militar abierta en la región del golfo Pérsico.
Las declaraciones de Trump se producen en paralelo a recientes operaciones militares en la zona, incluyendo el rescate de pilotos estadounidenses tras el derribo de sus aeronaves en territorio iraní, lo que ha contribuido a elevar aún más la tensión bilateral.
El presidente adelantó que ofrecerá una rueda de prensa desde el Despacho Oval para detallar la situación y las posibles decisiones estratégicas de su administración.
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