Roma establece tarifa histórica en la Fontana di Trevi para frenar el 'sobreturismo'

La capital italiana impone una tarifa de 2 euros para acceder a la Fontana di Trevi y busca reducir aglomeraciones y proteger el monumento

thumb
Tourists access the viewing area of the Trevi Fountain in Rome, after the city introduces a two-euro paid entry at several monuments and museums previously free, in Rome, Italy, February 2, 2026. REUTERS/Vincenzo Livieri TPX IMAGES OF THE DAYFoto: Reuters

Roma ha dado un paso histórico en la gestión de uno de sus monumentos más emblemáticos. Desde el 2 de febrero de 2026, los visitantes que deseen acercarse a los escalones de la Fontana di Trevi deben pagar 2 euros. La medida busca frenar el “sobreturismo” y financiar la conservación del icónico monumento barroco.

La plaza circundante y las calles laterales continúan de acceso libre, permitiendo observar la fuente sin costo alguno. Sin embargo, quienes quieran realizar el tradicional lanzamiento de monedas deben reservar una franja horaria y abonar la tarifa correspondiente. 

Saturación histórica y conservación

El cambio responde a la saturación histórica del sitio: la Fontana recibe más de 30 mil personas al día, cerca de 11 millones al año, según el Ayuntamiento de Roma. Este flujo intenso aceleraba la erosión del mármol travertino y favorecía la proliferación de mohos y depósitos de cal.

El monumento, terminado en 1762 por el arquitecto Nicola Salvi, es una obra maestra del barroco tardío que representa a Océano, dios de todas las aguas, y simboliza los distintos estados de ánimo de mares y ríos del mundo.

thumb

El nuevo sistema establece franjas horarias de 30 minutos, reservadas mediante aplicación móvil o códigos QR instalados en la plaza. La entrada está controlada por personal de seguridad y facilitadores bilingües que gestionan el flujo de visitantes. 

Exenciones y control de acceso

Los residentes de Roma, personas con discapacidad y sus acompañantes, así como los niños menores de seis años, están exentos del pago. Solo deben presentar un documento de identidad o carné municipal en los puntos de acceso.

El control de acceso funciona de 09:00 a 21:00 horas, mientras que fuera de ese horario el ingreso es libre pero bajo vigilancia de cámaras de alta definición.

Roberto Gualtieri, alcalde de Roma, aseguró que la medida busca proteger la dignidad y seguridad del monumento. “No es una cuestión de lucro, sino de respeto para la Fontana. Queremos que cada visitante admire la obra sin ser empujado”, declaró. 

Opiniones divididas y tendencias europeas

El primer día de implementación dejó opiniones divididas. Algunos turistas se mostraron frustrados ante la nueva tarifa, mientras que otros celebraron la reducción de aglomeraciones.

  • Un visitante francés comentó: “Vine hace diez años y podía sentarme a leer un libro; ahora parece un museo o parque de atracciones”.
  • La argentina Valentina De Vicentis señaló que la medida facilita la experiencia y la toma de fotos.

La tasa se enmarca en una tendencia europea para proteger monumentos saturados por el turismo masivo, siguiendo ejemplos como el Coliseo o la Basílica de San Pedro, donde la entrada gratuita solo aplica a ciertas áreas o grupos.

Los ingresos por la tarifa, que podrían alcanzar 20 millones de euros anuales, se destinarán a la restauración preventiva del mármol y a la creación de un cuerpo de “Custodios del Patrimonio” para garantizar normas de decoro, como la prohibición de comer o sentarse en zonas delicadas. 

Tradición, economía y tecnología

Las monedas lanzadas por los visitantes seguirán destinándose a obras de caridad, principalmente a Cáritas Roma, manteniendo así la tradición solidaria de la fuente.

Expertos en conservación consideran la medida un “mal necesario”, ya que la Fontana no fue diseñada para soportar millones de visitantes al año. La vibración constante y el contacto físico aceleran el desgaste de los escalones y del monumento.

thumb

Además, el impacto económico se suma al atractivo turístico de Roma. Las autoridades destacan que la medida podría generar ingresos adicionales para financiar la infraestructura turística y la seguridad en la plaza.

La implementación de reservas digitales refleja una tendencia global hacia la gestión tecnológica de flujos turísticos, combinando seguridad, conservación y experiencia del visitante.

Con esta iniciativa, Roma busca equilibrar la preservación del patrimonio con la masividad de turistas, evitando que la fuente se convierta en un símbolo de caos urbano.

Si el modelo demuestra ser exitoso, podría sentar un precedente europeo, estableciendo un precio de entrada como estrategia para proteger monumentos históricos saturados.

La Fontana di Trevi, famosa también por la icónica escena de la película La Dolce Vita, continúa siendo un símbolo de Roma y un atractivo mundial que combina tradición, historia y un enfoque pionero en conservación.

«pev» 

Temas: