Empleado del Elíseo vendió vajilla histórica en mercado negro por años
Escándalo en el Elíseo: desfalco de vajilla expone fallas de seguridad en la presidencia francesa

Un empleado del Palacio del Elíseo fue llevado a tribunales tras ser acusado de sustraer durante años piezas históricas de la vajilla de Estado para venderlas en el mercado negro, en un caso considerado una de las mayores fallas de seguridad en la presidencia francesa en la última década.
Esquema de robo durante eventos oficiales
La investigación, encabezada por la Gendarmería Nacional, identificó a Thomas M., mayordomo responsable de la cubertería y servicios de gala, como el presunto autor de un esquema de “robo hormiga” que operó entre 2024 y 2025.
Aprovechando su acceso privilegiado, retiraba discretamente:
- Platos de la Manufacture Nationale de Sèvres
- Copas de cristal Baccarat
- Utensilios históricos tras banquetes oficiales encabezados por Emmanuel Macron
Valor del daño y carácter patrimonial
Peritajes presentados ante el Tribunal de París en febrero de 2026 estiman que el valor de lo sustraído supera los 400 mil euros.

Sin embargo, autoridades subrayan que el daño más grave es patrimonial, ya que se trata de piezas diseñadas exclusivamente para la República Francesa.
Venta en línea y rastreo digital
El esquema comenzó a desmoronarse por un descuido digital. El mayordomo y su pareja vendían los objetos en plataformas de segunda mano como Vinted.
Coleccionistas y trabajadores del propio Elíseo detectaron:
- Sellos oficiales de Sèvres
- Marcas de la Fuerza Aérea Francesa
- Publicaciones anónimas con piezas reconocibles
El rastreo de direcciones IP y movimientos bancarios permitió ubicar a los responsables. En el domicilio del acusado se hallaron cajas con embalaje oficial del Elíseo listas para envíos postales.
Un comprador inesperado: vínculo con el Louvre
La investigación reveló que el principal comprador era un vigilante de seguridad del Museo del Louvre, residente en Versalles.
El hombre acumuló más de 150 objetos y, según la fiscalía, financiaba el saqueo pese a desempeñar un cargo destinado a proteger patrimonio artístico.
Durante las audiencias, el vigilante alegó una “obsesión estética” por las artes de la mesa y afirmó no haber sospechado el origen ilícito de las piezas, pese a su experiencia.
Confesión y cargos judiciales
Por su parte, Thomas M. confesó los hechos y los atribuyó a problemas financieros, incluidas deudas y facturas impagadas.
No obstante, la fiscalía sostiene que la magnitud del robo —que incluye incluso una estatuilla atribuida a René Lalique— evidencia una operación estructurada más allá de la necesidad económica.
Ambos implicados enfrentan cargos por:
- Robo de bienes de interés patrimonial
- Receptación agravada
De ser encontrados culpables, podrían recibir:
- Hasta 10 años de prisión
- Multas superiores a 150 mil euros
- Inhabilitación permanente para ocupar cargos públicos
Auditoría y alerta sobre protección patrimonial
El escándalo obligó al Elíseo a ordenar una auditoría integral de sus inventarios, que no se revisaban a fondo desde el inicio de la actual administración.
El caso reaviva la preocupación sobre la protección del patrimonio nacional francés, en un contexto aún marcado por recientes robos de alto perfil.
«pev»