¿Por qué Rusia convocó a los embajadores de Francia y Reino Unido tras el ataque en Briansk?
Moscú también exige una “condena enérgica e inequívoca” del ataque, al que califica de “acto terrorista” perpetrado por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra territorio ruso.

El Ministerio de Exteriores de Rusia convocó este viernes 13 de marzo de 2026 a consultas en Moscú a los embajadores de Francia y Reino Unido para exigir explicaciones por lo que considera una “implicación directa” de ambos países en el ataque con misiles ocurrido el martes contra la región rusa de Briansk, incidente que dejó al menos siete muertos y más de 40 heridos.
En un comunicado difundido por la cartera diplomática rusa, Moscú afirmó que el ataque “no habría sido posible sin la participación de especialistas británicos y franceses”, así como sin la transferencia de información a lo que calificó como el “régimen neonazi de Kiev”. Según el documento, la operación militar habría contado con apoyo técnico y de inteligencia procedente de ambos países europeos.
En este contexto, el ministerio ruso reclamó a los embajadores Nigel Casey, representante del Reino Unido, y Nicolas de Riviére, de Francia, que Londres y París ofrezcan una “respuesta pública detallada” sobre los hechos.
Moscú también exige una “condena enérgica e inequívoca” del ataque, al que califica de “acto terrorista” perpetrado por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra territorio ruso.

Las autoridades rusas advirtieron además de que, si ambos países “continúan siendo cómplices de los crímenes de guerra del régimen de Kiev”, las capitales europeas deberán asumir responsabilidad por las consecuencias destructivas del conflicto armado y por una eventual escalada de tensiones en la región.
De acuerdo con Moscú, el ataque contra Briansk constituye “una provocación deliberada” destinada a socavar los esfuerzos orientados a un arreglo pacífico de la guerra en Ucrania.
El Ministerio de Exteriores señaló que la falta de una condena pública por parte de Francia y Reino Unido sería interpretada como una validación del uso de métodos terroristas, algo que calificó de “vergonzoso” tratándose de países que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
El comunicado también instó a ambos gobiernos a “abandonar acciones inhumanas” que, según Moscú, responderían a intereses políticos y de imagen internacional.
Asimismo, pidió a las dos potencias europeas que vuelvan a situar la crisis ucraniana entre las prioridades de su agenda exterior, especialmente en un momento marcado por la escalada de tensiones en Oriente Próximo.

La reacción rusa se produce después de que el miércoles el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, responsabilizara directamente a Londres por el ataque, argumentando que el Reino Unido ha participado en la formación de las Fuerzas Armadas ucranianas para el uso de misiles de crucero Storm Shadow, armamento de fabricación británica y de largo alcance.
Por su parte, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania confirmó el martes en redes sociales el lanzamiento de estos misiles Storm Shadow contra una planta de componentes para armamento ubicada en la región de Briansk. Según Kiev, la operación provocó “daños significativos” en las instalaciones industriales vinculadas al sector militar.
EL EDITOR RECOMIENDA



