Persisten abusos de ICE contra menores de edad; semanas o meses retenidos

Cientos de niños y niñas migrantes han sufrido daño emocional y permanecido en centros de detención durante más tiempo del permitido por la ley estadunidense

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La detención de Liam, el pasado 20 de enero, desató una ola de protestas en EU.AFP

La semana pasada, el gobierno de Estados Unidos anunció el fin de las redadas en Mineápolis, que fue el epicentro de la ofensiva migratoria del ICE. En este sitio, la detención de Liam, un niño de cinco años junto a su padre, exaltó las protestas y el descontento. 

Sin embargo, las aprehensiones de menores de edad han sido frecuentes desde que el presidente Donald Trump volvió a la Casa Blanca.

“Es sólo cuestión de tiempo antes de que veamos morir a un niño en Dilley (Texas) o en otra instalación”, dijo Kristin Kumpf, coordinadora de la Coalición Nacional para Poner Fin a la Detención de Familias y Niños, a la organización The Marshall Project.

Desde enero del año pasado, cuando inició el actual gobierno, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) ha ingresado a tres mil 800 niños, niñas o adolescentes en centros de detención, según Deportation Data Project.

De ellos, mil 300 han permanecido en los centros de detención más de 20 días, el límite legal para niños.

Además, hay, al menos, cinco infantes que fueron retenidos por más de cinco meses.

La imagen del pequeño Liam provocó indignación y descontento entre defensores de migrantes, activistas y ciudadanos, que se sumó a la muerte de dos ciudadanos a manos de agentes federales.

Esto, a pesar de que la ley estadunidense determina qué debe pasar con niños y niñas migrantes.

·         3,800 niños y niñas ingresaron a los centros de detención desde enero, según Deportation Data.

La normativa requiere que los menores de edad sean liberados lo antes posible con un familiar u otro adulto responsable, y que se les mantenga en el entorno menos restrictivo posible y que las condiciones sean seguras y salubres.

“El gobierno está optando por retener a las familias el mayor tiempo posible para aumentar la probabilidad de deportarlas directamente luego de la detención”, expresó el reporte de la asociación dedicada a analizar el sistema de justicia de Estados Unidos.

Incluso, la detención de niños a manos de agentes de ICE aumentó más de seis veces bajo el gobierno de Trump.

A esto se suma el daño emocional que enfrentan quienes se encuentran en alguno de los 225 centros de detención ubicados en territorio estadunidense.

“Mi hijo no ha vuelto a ser el mismo desde que todo esto pasó. Está con mucho miedo. En las noches se levanta varias veces llorando y pidiendo... Tiene pesadillas. Se levanta y me llama: ‘Papi, papi’, y yo tengo que ir”, relató Adrián, padre del pequeño Liam, a la cadena Telemundo.

El menor de edad ecuatoriano fue recluido en el centro de Dilley, en el sur de Texas, donde otros migrantes han expresado un impacto en su bienestar, así como en la salud mental y física.

En estos sitios no hay alimentos adecuados para los menores de edad.

Un padre en Dilley comentó que su hija de cinco años estaba perdiendo peso, y otro dijo que su hija de 9 años se desmayó en la ducha porque no comía.

Si bien en Minnesota terminó la ofensiva contra migrantes, la situación en otras regiones del país se mantiene.

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