Mujeres y niñas, víctimas invisibles de los terremotos en Venezuela
Los refugios temporales carecen de condiciones seguras y aumentan el riesgo de violencia de genero; la ONU solicita financiamiento para atender la emergencia.

Alrededor de 1.97 millones de mujeres menores de 50 años y 956 mil 400 niñas, adolescentes y mujeres jóvenes en las zonas más afectadas de Venezuela por los terremotos del pasado 24 de junio, están más expuestas a la violencia de género, abusos sexuales y trata de personas debido a la falta de alojamientos seguros y servicios esenciales, advirtió ONU Mujeres.
Estos riesgos se concentran en los campamentos temporales, asentamientos informales y comunidades que acogen a personas desplazadas, donde, además, hay dificultades para denunciar los abusos y recibir atención especializada.
Los terremotos interrumpieron consultas prenatales y posnatales, entrega de anticonceptivos, productos de higiene menstrual y servicios para sobrevivientes de violencia sexual.

Las organizaciones locales han informado sobre falta de medicamentos y suministros para mujeres embarazadas y lactantes.
El terremoto no golpeó a todos por igual. Muchas mujeres y niñas duermen ahora en asentamientos informales o refugios temporales sin puertas que cierren ni luz suficiente. ONU Mujeres documentó que ahí se concentran los riesgos de abuso, justo en la oscuridad de un campamento improvisado y denunciar una agresión puede ser casi imposible.
Crisis de cuidados agrava la situación de mujeres y niñas en Venezuela
A la tragedia de los sismos se suma una crisis aún menos visible que la humanitaria, la de los cuidados. Son las mujeres quienes, en medio de los escombros, terminan sosteniendo a los niños, a los adultos mayores, a los heridos, a los familiares con discapacidad, mientras además buscan comida, techo y atención médica para todos, incluidas ellas mismas.
Esa carga las está sacando del mercado laboral justo cuando más ingresos necesitan para reconstruir sus vidas.
¿Qué se supone que deben hacer las mujeres que han perdido sus hogares? No podrán ir a trabajar porque no pueden dejar a sus hijos en un refugio. Van a perder sus empleos”, resumió una trabajadora humanitaria en La Guaira, una de las zonas más golpeadas.
ONU Mujeres ya atendió 64 casos a través de un servicio remoto de apoyo psicosocial y, junto con aliados, brindó asistencia a 459 hogares que agrupan a mil 836 personas. La agencia pide ahora tres millones de dólares para sostener durante los próximos seis a 12 meses la protección, la salud y la recuperación económica de unas 15 mil mujeres y niñas.

ONU pide mantener el apoyo internacional para la emergencia en Venezuela
La emergencia general, mientras tanto, no deja de crecer. El coordinador humanitario de la ONU, Tom Fletcher, cerró ayer una gira de cuatro días por Venezuela, en la que se reunió con comunidades afectadas, personal de primera línea, organizaciones humanitarias y autoridades del país, además de representantes del sector privado y cuerpo diplomático. Su mensaje final fue directo, pidió no soltar el apoyo internacional al Plan de Respuesta Humanitaria, que reclama 298 millones de dólares adicionales para atender a 1.3 millones de personas en los próximos seis meses.
Las cifras oficiales más recientes señalan 4 mil 118 fallecidos, 16 mil 740 personas heridas y 17 mil 907 que perdieron su hogar.
Para alojar a ésta últimas, el gobierno mantiene 87 campamentos temporales en Caracas, La Guaira y Miranda, con capacidad para 23 mil 396 personas y una ocupación que ya ronda las 16 mil 900.
En tres de esos campamentos en La Guaira, la ONU y sus socios ofrecen medicina general, pediatría, ginecología, atención dental, salud mental, apoyo prenatal, pruebas de VIH y sífilis, orientación legal, prevención de trata, espacios de lactancia y duchas exclusivas para mujeres.
La Organización Internacional para las Migraciones envió desde Panamá lámparas solares y separadores para dar algo de privacidad dentro de los refugios, mientras ACNUR ya movilizó más de 55 toneladas de ayuda, entre unidades habitacionales, cobijas y kits de cocina.
La asistencia alimentaria también se extiende, el Programa Mundial de Alimentos ha atendido a 46 mil personas desde que comenzó la emergencia, y sólo el 9 de julio repartió cinco mil 750 raciones listas para consumir y más de siete mil comidas calientes.
La respuesta humanitaria ya trasladó 375 toneladas de suministros por aire y más de mil 800 por carretera hasta La Guaira.
Unicef habilitó un espacio de lactancia en Playa Grande y refuerza la protección infantil.
*mcam