María Corina Machado regresa a la Casa Blanca; primero fue Bush y ahora es Trump
La visita de María Corina Machado a Donald Trump evoca su histórico encuentro con George W. Bush en 2005.

La visita de este jueves de María Corina Machado a la Casa Blanca para reunirse con el presidente Donald Trump trae inevitables comparaciones con un encuentro emblemático ocurrido casi dos décadas antes.
De manera similar, en mayo de 2005, María Corina Machado, entonces líder de la organización civil Súmate, fue recibida por el presidente George W. Bush en la Oficina Oval de la Casa Blanca. En aquel marco histórico, Bush buscaba conocer de primera mano las preocupaciones de la sociedad civil venezolana ante lo que sectores opositores consideraban amenazas a la democracia en Venezuela, liderada entonces por Hugo Chávez.
La reunión de 2005 se convirtió en una de las primeras apariciones de Machado en la escena internacional y dejó una imagen que aún se recuerda en la memoria política latinoamericana.
Tras la captura del expresidente Nicolás Maduro, el diálogo entre Trump y Machado reanuda la relación entre la oposición venezolana y Estados Unidos.

Bush, Machado y Súmate en la Oval
El 31 de mayo de 2005, el entonces presidente George W. Bush recibió en la Oficina Oval a María Corina Machado, quien en ese momento era la fundadora y directora ejecutiva de Súmate, una organización no gubernamental dedicada a la defensa de los derechos electorales y constitucionales en Venezuela.
La reunión, oficializada con una foto de la Casa Blanca tomada por Eric Draper, quedó registrada como un momento simbólico de apoyo a las voces democráticas de la región.
Súmate se había establecido en enero de 2002 con el propósito de supervisar e informar sobre el desempeño de las instituciones electorales venezolanas y defender la integridad de los procesos democráticos.
Su trabajo había sido polémico dentro de Venezuela, en particular tras su papel durante el referendo revocatorio del entonces presidente Hugo Chávez.
El encuentro con Bush fue interpretado por el gobierno venezolano de aquel momento como una intromisión en asuntos internos, lo que provocó críticas y acusaciones de injerencia por parte del oficialismo.
Durante la reunión, según declaraciones de la propia Machado difundidas posteriormente, Bush estaba interesado en comprender la perspectiva de la supuesta sociedad civil venezolana sobre los desafíos democráticos que enfrentaba el país. La conversación abordó el papel de Súmate en la defensa de los derechos electorales y la transparencia en los procesos de votación, así como el contexto político general en Venezuela.
Aunque no se emitieron declaraciones exhaustivas al público tras el encuentro, la visita se interpretó como un gesto de atención por parte de la Casa Blanca hacia las organizaciones civiles que promovían prácticas democráticas en América Latina.
Machado y el respaldo de Estados Unidos
La repercusión de aquella reunión fue significativa: elevó el perfil internacional de María Corina Machado como líder de la oposición venezolana y consolidó a Súmate como actor relevante en la discusión sobre derechos electorales en la región.
Para el gobierno venezolano de entonces, el encuentro fue motivo de críticas dentro de su narrativa sobre soberanía e influencia extranjera, lo que también marcó la trayectoria política futura de la oposición y las tensiones internas del país.
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