Localizan sin vida a médica de la realeza británica; su marido es el principal sospechoso
Hannah Terry, médica que atendía a miembros de la familia real británica cerca de Sandringham, fue encontrada muerta en Norfolk; su esposo enfrenta cargos por asesinato.

Durante la madrugada del lunes, una integrante de la brigada médica de la familia real británica fue hallada sin vida en su domicilio de Dersingham, un pequeño poblado de Norfolk cercano a Sandringham, según confirmaron las autoridades locales.
Hannah Terry, médica de 45 años, atendía regularmente a residentes de la zona y que, debido a la cercanía de su centro de trabajo con la finca real de Sandringham, también llegó a prestar servicios a integrantes de la realeza.
Tras varias horas de investigación, las autoridades británicas arrestaron a su esposo, Mark Cain, de 45 años. Dos días después, los fiscales presentaron formalmente cargos por asesinato en su contra, por lo que deberá comparecer ante el Tribunal de Magistrados de Norwich mientras continúan las diligencias judiciales.
Los servicios de emergencia acudieron a la vivienda familiar tras recibir una alerta durante la madrugada. Al llegar, encontraron a Terry sin posibilidad de ser reanimada.
Aunque la policía no ha dado a conocer oficialmente la causa de muerte, medios británicos reportan que las primeras investigaciones apuntan a lesiones compatibles con un fuerte traumatismo en la cabeza y posibles signos de compresión en el cuello.
Las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer la secuencia de los hechos y el móvil del crimen.
La noticia llegó rápidamente al Palacio de Buckingham y tanto el rey Carlos III como la reina consorte fueron informados de lo ocurrido, aunque hasta el momento la Casa Real no ha emitido comentarios públicos.
El Grimston Medical Centre anunció el cierre temporal de sus instalaciones y describió la situación como "extremadamente difícil" para el personal, que convivió y trabajó durante años con la doctora.