Israel sigue expulsando a familias palestinas de Jeresulén

Los desalojos israelíes de palestinos en Jerusalén generan críticas por su ilegalidad y violencia.

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Israel ejecuta desalojos en Jerusalén Este basados en leyes históricas y reclamos de propiedad.AFP

Las autoridades israelíes expulsaron el miércoles a 11 familias palestinas del barrio de Silwan, en Jerusalén Este, constató un periodista de la AFP.

El corresponsal vio a civiles tirar colchones, ropa, juguetes y otros enseres de las familias desalojadas.

Importantes fuerzas israelíes entran actualmente en el barrio de Silwan para expulsar a 11 familias palestinas de sus casas", indicó la organización israelí de defensa de los derechos humanos B’Tselem en un comunicado acompañado de un video, en el que se ve a personal israelí armado en la zona.

"Colonos traídos para llevar a cabo los desalojos lanzan las pertenencias personales de las familias por las ventanas", bajo la protección de las fuerzas israelíes, añade.

Las órdenes de expulsión están dirigidas contra los habitantes del barrio de Silwan, situado en una colina al sur de la ciudad vieja de Jerusalén, y se basan en una ley de 1970 que permite a los judíos recuperar las propiedades que perdieron antes de la creación de Israel en 1948.

Las autoridades también se basan en documentos de la época otomana, que indican que judíos de origen yemení vivían anteriormente en estas tierras y las abandonaron durante los levantamientos palestinos entre 1929 y 1936.

Según B’Tselem, esta expulsión "marca el comienzo de una amplia ola de desplazamientos que afecta a aproximadamente 2 mil 200 personas en Silwan".

La organización añade que estos desalojos responden a una política "destinada a modificar el equilibrio demográfico".

Las autoridades israelíes han expulsado a numerosas familias palestinas de la zona en los últimos años.

En el barrio de Silwan, los asentamientos israelíes se remontan a los años 1980. En la actualidad cientos de israelíes viven en la zona, entre 50 mil palestinos.

Sus casas se distinguen por las banderas israelíes que ondean en los tejados y cuelgan de las ventanas, así como por las cámaras de seguridad.

Israel ocupó Jerusalén Este en 1967 y la anexionó por considerarla parte de su capital, una decisión no reconocida por la comunidad internacional.

Los palestinos quieren convertir la parte oriental de la ciudad en la capital del Estado independiente y soberano al que aspiran.

Desalojos ilegales; Israel no para

Los desalojos de familias palestinas en Jerusalén Este han sido ampliamente cuestionados por organismos internacionales, que los consideran contrarios al derecho internacional humanitario. 

De acuerdo con diversas resoluciones de la ONU, Israel no tiene soberanía reconocida sobre Jerusalén Este, por lo que las políticas de expropiación y desplazamiento forzado de civiles podrían constituir una violación de la Cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe el traslado de población en territorios ocupados.

Organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han documentado patrones sistemáticos de desalojos en barrios palestinos, acompañados en ocasiones por el uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y restricciones al acceso a servicios básicos.

Estas prácticas, señalan, forman parte de una estrategia más amplia que limita el desarrollo urbano palestino mediante la negativa de permisos de construcción, lo que deja a muchas familias en riesgo constante de demolición de sus viviendas.

En zonas como Silwan, Sheikh Jarrah y otros sectores de Jerusalén Este, los desalojos han generado tensiones recurrentes y episodios de violencia, con denuncias de abusos por parte de fuerzas de seguridad y de colonos israelíes. 

Testimonios recogidos por organizaciones locales describen intimidaciones, incursiones nocturnas y daños a propiedades, mientras que analistas advierten que estas políticas contribuyen a profundizar el conflicto y dificultan cualquier avance hacia una solución negociada entre israelíes y palestinos.