Gafas inteligentes plantean nuevos riesgos a la privacidad; países empiezan a restringirlos
Estos dispositivos prometen facilitar la vida cotidiana, pero sus cámaras, micrófonos y funciones de IA también pueden vulnerar la seguridad de usuarios y de terceros sin que lo perciban

Courtney McAnuff se citó en un bar de Manhattan con un nuevo pretendiente. Él llegó al bar con unos lentes de armazón negro puestos; le mencionó que eran unas gafas Meta Ray-Ban y hasta le mostró cómo funcionaban. “No los conocía”, aseguró ella al sitio WIRED. Al día siguiente, Courtney se dio cuenta que estaba etiquetada en videos en Instagram con imágenes suyas en ángulo cenital sin su consentimiento. “Me sentí violentada”, dijo.
Como el de Courtney, hay varios casos parecidos denunciados en redes sociales.
Con diseños similares a los anteojos convencionales, estos accesorios permiten tomar fotografías, grabar videos, realizar llamadas e interactuar con asistentes de inteligencia artificial (IA). Sin embargo, su creciente capacidad para registrar e interpretar el entorno también plantea nuevos desafíos en materia de privacidad y seguridad digital.
Modelos como Ray-Ban Meta, así como los dispositivos desarrollados bajo la plataforma Android XR y los nuevos lentes de Snap, muestran comienzan a integrarse de manera discreta en la vida pública.
El problema es que esa misma discreción puede dificultar que otras personas identifiquen cuándo están siendo grabadas o que los usuarios dimensionen la cantidad de información que sus dispositivos recopilan.
En Francia, la asociación e-Enfance, que gestiona la línea telefónica nacional para víctimas de abusos en línea, lanzó una alerta a principios de este mes sobre videos grabados con lentes dotados de cámara y que han sido compartidos en internet.
La fiscalía de París abrió recientemente varias investigaciones relacionadas con denuncias de mujeres que afirmaron haber sido filmadas en la calle sin su consentimiento con lentes inteligentes.
El gobierno de Noruega quiere prohibir temporalmente las gafas inteligentes en algunos espacios públicos por motivos de privacidad.
En Australia, las autoridades también analizan medidas para restringir su utilización en oficinas gubernamentales.
Las gafas conectadas deben señalar claramente cuándo filman un video, toman fotos o graban sonido para respetar la privacidad de las personas, reclamó la semana pasada el regulador europeo encargado de la protección de datos (EDPB).
El pasado agosto, Mark Sullivan, un delincuente sexual de 60 años y residente de Brockton, Massachusetts, fue arrestado tras ser acusado de usar gafas de sol con cámara para grabar videos de niños en un parque, reportó CBS NEWS.
Aunque algunos modelos cuentan con indicadores luminosos para advertir que la cámara está activa, estas señales no siempre resultan evidentes para quienes se encuentran alrededor.
Esta capacidad de las gafas inteligentes de grabar imágenes abre la puerta a posibles usos indebidos por parte de acosadores, pero también de estafadores y delincuentes informáticos.
El riesgo aumenta cuando las imágenes no sólo se almacenan, sino que también son analizadas mediante inteligencia artificial.
En 2024, investigadores de Harvard demostraron, a través de un proyecto experimental, cómo la combinación de lentes inteligentes y herramientas de reconocimiento facial podía facilitar la identificación de personas en espacios públicos.
La exposición de información sensible es otra de las principales preocupaciones relacionadas con estos dispositivos. Al grabar lo que ocurre frente al usuario, los lentes pueden captar datos que normalmente permanecerían fuera del alcance de una cámara convencional.
Entre los escenarios de riesgo destacan la captura de números de identificación personal (PIN) al utilizar cajeros automáticos o terminales de pago, así como la exposición de contraseñas, facturas, estados de cuenta y documentos corporativos que aparecen en pantallas o superficies de trabajo.
También existe la posibilidad de que se utilice la técnica conocida como shoulder surfing, que consiste en observar discretamente la pantalla o los movimientos de otra persona para obtener información confidencial.
A estos peligros se suma el tratamiento posterior de las grabaciones. Dependiendo de las políticas de cada fabricante, ciertos contenidos, transcripciones o interacciones pueden almacenarse en servicios en la nube, ser revisados por terceros o utilizarse para mejorar sistemas de inteligencia artificial.
Si esta información cae en manos equivocadas, podría facilitar ataques de phishing, robo de cuentas, suplantación de identidad y la creación de perfiles fraudulentos.
Los riesgos no se limitan a quienes utilizan los lentes de manera malintencionada. Como ocurre con otros dispositivos conectados a internet, estos equipos pueden convertirse en objetivos de ataques informáticos.
Josep Albors, director de investigación y concienciación de ESET España, ha advertido que los delincuentes podrían aprovechar vulnerabilidades del sistema operativo o del firmware para acceder al dispositivo y comprometer su funcionamiento.
A ello se suman las preocupaciones sobre las prácticas de las grandes empresas tecnológicas. Algunas propuestas de reconocimiento facial, como la función Name Tag que Meta habría evaluado para identificar personas y proporcionar información sobre ellas mediante su asistente de IA, han generado cuestionamientos sobre los límites de la identificación automatizada.
Asimismo, investigaciones sobre el tratamiento de videos captados por lentes de Meta han puesto bajo escrutinio el acceso de revisores humanos a contenido personal y potencialmente íntimo de los usuarios.
Frente a estos riesgos, entre las principales recomendaciones de especialistas se encuentran mantener actualizado el sistema operativo, el firmware y las aplicaciones asociadas; descargar software únicamente de fuentes oficiales y revisar cuidadosamente los permisos que solicita.
Es importante evitar las redes Wi-Fi públicas, revisar las políticas de privacidad del fabricante y desactivar, cuando sea posible, el uso de grabaciones para el entrenamiento de modelos de IA. También recomiendan guardar los lentes en una funda cuando no se utilizan y eliminar las grabaciones innecesarias.
Con información de Reuters y AFP