Por primera vez en 50 años, EU registra más migrantes saliendo que entrando: estudio
Un estudio del Brookings Institution proyecta que las estrictas políticas migratorias de Trump provocaron una migración neta negativa en 2025 y que esta tendencia persistirá en 2026

Las estrictas políticas migratorias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habrían generado una migración neta negativa en 2025 y podrían extender esa tendencia en 2026, con efectos adversos en la economía del país, según un nuevo estudio divulgado esta semana.
El análisis del centro de estudios Brookings Institution dijo que, tras la entrada de Trump en su segundo mandato, “el primer año del segundo mandato de Trump estuvo marcado por cambios radicales en la política migratoria, lo que resultó en una desaceleración significativa de la migración neta hacia Estados Unidos”.
La “migración neta” se refiere a la diferencia entre el número de personas que entran y salen de un país. El reporte indicó que “la migración neta probablemente fue cercana a cero o negativa durante el año 2025, por primera vez en al menos medio siglo”, con una estimación situada entre –10 mil y –295 mil personas, lo que implica que más migrantes abandonaron Estados Unidos que los que llegaron.

El estudio proyecta que esta tendencia podría continuar en 2026 y tener un impacto “importante en la macroeconomía” estadunidense, pues “la desaceleración implica un menor crecimiento del empleo, del PIB y del consumo”.
Los economistas señalan que parte de la reducción en la inmigración se debe a políticas implementadas desde enero de 2025, incluidas medidas agresivas de control fronterizo, restricciones a visas y la eliminación de programas humanitarios, además de un aumento en las deportaciones y salidas voluntarias de inmigrantes.
La estimación del Brookings Institution contrasta con otras fuentes como la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO), que proyectó una migración neta positiva en 2025 de aproximadamente 400 mil personas, evidencia de que las cifras definitivas aún no han sido publicadas oficialmente y dependen de variables como deportaciones y salidas voluntarias.
El reporte también advierte que “las recientes reducciones en la transparencia de los datos hacen que las estimaciones sean más inciertas”, ya que aspectos como el reporte de visas emitidas han sido menos accesibles para analistas.

Este fenómeno, según economistas, implica retos para la fuerza laboral estadunidense, dado que el crecimiento del empleo y de la población en edad de trabajar nacida en Estados Unidos ha sido débil en los últimos años, y casi todo el crecimiento de la fuerza laboral dependió de la inmigración.
Los efectos económicos esperados en caso de que la migración neta negativa persista incluyen menor expansión del producto interno bruto (PIB) y menor creación de empleo. Estimaciones de escenarios de migración del Brookings Institution y del American Enterprise Institute sugieren que una caída de la inmigración podría reducir el crecimiento del PIB en 2025 hasta 0.3 o 0.4 puntos porcentuales.
El fenómeno también tiene posibles implicaciones demográficas, pues en un país con bajas tasas de natalidad y una población envejecida, la migración ha sido históricamente clave para sostener el crecimiento poblacional y de la fuerza laboral.
El impacto sobre sectores que dependen de trabajadores inmigrantes —como agricultura, construcción y servicios— ya ha sido destacado en análisis externos, lo que añade preocupación sobre la competitividad y productividad en industrias esenciales.
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