Miles rinden homenaje en Londres al académico de Cambridge Jason Arday
Miles de personas rindieron homenaje a Jason Arday en Londres, mientras Cambridge pidió investigar las acusaciones académicas y rechazó el racismo.

Miles de personas se reunieron el lunes por la noche en el centro de Londres para realizar una vigilia en memoria del académico negro Jason Arday, cuya muerte la semana pasada atribuyeron al racismo y a la implacable presión mediática. El acto, celebrado en la céntrica plaza de Trafalgar, se realizó después de que el rector de la Universidad de Cambridge condenara una "vorágine racista" provocada por las acusaciones de plagio contra el investigador.
Arday, el profesor negro más joven de la historia de Cambridge, fue hallado muerto el viernes, a los 41 años, en su domicilio de la capital británica, tras señalamientos de que había copiado partes de su tesis doctoral y exagerado algunos de sus logros personales.
Cambridge pide investigar las acusaciones sin alimentar una "vorágine racista"
Chris Smith, rector de la Universidad de Cambridge, declaró que considera importante que tales denuncias sean "investigadas rigurosamente".

Sin embargo, en medio de la tormenta mediática que rodeaba las acusaciones, Smith agregó que era correcto "negarse a participar en una vorágine racista en torno a un determinado académico".
Arday, a quien de niño le diagnosticaron autismo y otras dificultades del desarrollo, había negado las acusaciones en su contra.
No obstante, en una carta pública de renuncia del 5 de agosto afirmó que había "alcanzado los límites de lo que razonablemente se le puede exigir a cualquier persona que soporte".
La causa de su muerte no se ha hecho pública. La policía solo indicó que no se trataba de un caso sospechoso y que estaba preparando un expediente para el forense.
La familia de Arday cuestiona la crueldad pública contra el académico
La familia de Arday no asistió a la vigilia, pero emitió un comunicado que fue leído ante la multitud, en el que agradecía a quienes lo apoyaron por su "amor, apoyo y dolor".

La crueldad pública a la que se vio sometido Jason fue demasiado para que cualquier hombre pudiera soportarla", dijeron, al describir a su familiar como un "alma desinteresada y amable".
Su amigo Jonathan Miller, subdirector del Froebel College de la Universidad de Roehampton, dijo que estaba agradecido de que tantos se hubieran reunido para honrar a Arday.
Es una verdadera lástima que un hombre tan brillante haya sentido que no tenía a quién recurrir", declaró Miller a la AFP en la manifestación, organizada por el grupo activista Stand Up To Racism.
Esa organización afirmó que unas 30 mil personas asistieron a la vigilia del lunes, aunque la AFP no pudo confirmar de inmediato esa cifra.
Muchos vestían de negro y llevaban rosas y girasoles, así como pancartas que decían "Descansa en poder, profesor Jason Arday".
El lunes también se llevó a cabo una vigilia separada, de menor tamaño, en Cambridge.
Una página de recaudación de fondos creada para ayudar a la familia de Arday había reunido más de 174 mil libras esterlinas (218 mil dólares) hasta el lunes por la noche.
Por otra parte, una petición que reclama una investigación pública sobre la cobertura mediática del caso Arday había reunido casi 90 mil firmas.
Las acusaciones académicas no tienen una resolución institucional pública
El caso de Jason Arday combina acusaciones de integridad académica, racismo y salud mental, por lo que conviene distinguir entre hechos comprobados y las interpretaciones surgidas tras su muerte.
Arday, sociólogo especializado en desigualdad racial y educación, fue nombrado profesor de Sociología en la Universidad de Cambridge en 2023, convirtiéndose entonces en uno de los académicos negros más jóvenes en alcanzar una cátedra en esa institución. Antes había desarrollado su carrera en la Universidad de Durham y la Universidad de Glasgow, entre otras instituciones.
Las acusaciones sobre su trabajo académico se intensificaron en 2025. Entre los señalamientos figuraban supuestas inconsistencias en su tesis doctoral y en su trayectoria profesional.
Arday rechazó las acusaciones y, en su carta de renuncia, sostuvo que la presión pública había llegado a un punto que ya no podía soportar. Hasta donde consta públicamente, no existe una determinación institucional que haya establecido que incurrió en plagio.
La Universidad de Cambridge señaló que las cuestiones relativas a la integridad académica deben someterse a procedimientos formales y rigurosos.
Al mismo tiempo, el rector Chris Smith advirtió sobre el riesgo de que la controversia se transformara en una campaña racista contra Arday.
Esta distinción resulta relevante: una investigación sobre posibles faltas académicas y la evaluación de la cobertura mediática son asuntos diferentes y no deberían darse por resueltos por las circunstancias de su muerte.
La causa de muerte no ha sido establecida públicamente
La causa del fallecimiento tampoco ha sido establecida públicamente. La Policía Metropolitana indicó que no lo trataba como un caso sospechoso y que correspondería al forense determinar las circunstancias de la muerte.
Por ello, no es posible afirmar como hecho que la presión mediática o el racismo hayan provocado directamente su fallecimiento, aunque esas cuestiones forman parte central del debate público suscitado por el caso.
La controversia también reavivó el debate en Reino Unido sobre la exposición de académicos pertenecientes a minorías raciales a campañas de escrutinio público y sobre los límites entre la rendición de cuentas académica y el acoso mediático.
Stand Up To Racism, organizadora de la vigilia londinense, sostuvo que el tratamiento recibido por Arday fue un ejemplo de racismo; esa es la posición de la organización y no una conclusión oficial sobre las circunstancias de su muerte.
Cabe señalar además que las cifras de asistencia a la vigilia —incluida la estimación de 30 mil personas— proceden de los organizadores y no fueron confirmadas de manera independiente por la AFP.
Del mismo modo, las firmas de peticiones y las donaciones registradas en plataformas de recaudación son indicadores del impacto público del caso, pero no constituyen por sí mismas evidencia sobre las acusaciones académicas ni sobre la causa del fallecimiento.