Luis Arrieta, un papá contento

El actor habló de su reciente paternidad y de cómo esta etapa ha cambiado su vida, además del monólogo Hombre, que escribió y protagoniza

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Actor Luis Arrieta

Hace cuatro meses, Olivia llegó a la vida del actor Luis Arrieta y de la actriz Marcela Guirado; su primera hija. Desde ese momento, su forma de ver el mundo se transformó y también la elección de sus proyectos.

El protagonista de películas como El día que todo cambió y El cumple de la abuela habló con Excélsior de su reciente paternidad y de su próximo proyecto en puerta, el monólogo escrito y protagonizado por él, Hombre, que estrenará en el Teatro Milán el 2 de julio.

Mucha gente te dice que cuando seas papá todo te cambia. La verdad es que siento que no tienes idea hasta que sucede. Es sorprendente ver cómo tus prioridades cambian de un día a otro. Eso no quiere decir que trabajar no es importante, sino que ahora hay una intención más poderosa que antes. Ahora las cosas no sólo las hago por mí, pues todo el tiempo estoy consciente de mi hija.

De repente, la vida se vuelve más importante en las cosas sencillas, en pasar tiempo con tu familia y habitar el momento presente. Eso siento que los niños nos vienen a enseñar, pues, aunque aún es una bebé, está descubriendo el mundo día a día. Todo eso es muy entrañable y conmovedor para alguien que da las cosas por sentado como adulto.

Vives agotado, pero al mismo tiempo estás feliz. Es algo muy extraño, porque veo su sonrisa y me cargo de endorfinas, o cada vez que la abrazo. Es algo muy increíble para mí, es lo más impresionante y único que he vivido”, expresó Arrieta.

Para el actor de 41 años, la forma de ejercer la paternidad hoy ha cambiado respecto a las generaciones anteriores, pues era usual que el padre estuviera ausente, ya fuera por motivos laborales o personales. Su caso, es el de estar lo más posible.

Es muy triste que las generaciones anteriores, sobre todo los hombres, se perdieron mucho una parte fundamental de sus hijos. Creo que también es muy triste que sus hijos se lo perdieron. Los seres humanos necesitamos crecer con una energía masculina y femenina balanceada y ahora se le está dando más peso a eso.

Ahora yo tengo la oportunidad de convivir muchísimo con mi hija. No soy el papá que se va a trabajar y las veo los fines de semana. Estoy tratando de no agarrar mucho trabajo ahorita, lo cual es un privilegio y lo puedo hacer. Como soy actor, escritor y productor, muchas cosas las estoy tratando de hacer desde casa.

Eso es un reto para mí, porque, por cualquier cosa, quiero estar con mi hija. Creo que, como seres humanos, tanto hijos como padres, ojalá tengamos la oportunidad, desde pequeños, de pasar mucho más tiempo juntos”, afirmó.

Arrieta compartió que sí, la vida se vuelve incómoda en la paternidad, como cuando se vuela en un avión en el que un bebé llora todo el trayecto. Pero, la vida lo es en sí y los niños sólo se lo recuerdan a los adultos.

A los adultos se les olvida que un día fueron niños. Los niños te vienen a decir ‘la vida es incómoda’. Tenemos que aprender, como sociedad, que los niños son parte de este mundo, ser empáticos”, apuntó.

HOMBRE SENSIBLE

Y lo que quiere comunicar ahora con sus proyectos, historias y personajes, ¿ha cambiado con la paternidad?

Ha cambiado muchísimo, sobre todo en las decisiones de cómo quiero trabajar. Por ejemplo, ahorita, es una coincidencia, estoy haciendo un monólogo que comencé a escribir antes de que naciera mi hija, incluso antes de que supiera que iba a ser papá. Se llama Hombre y habla un poco sobre la masculinidad malentendida, como esta cosa de que los hombres tenemos que ser fuertes, salir adelante y conquistar el mundo, sin que se nos permita la vulnerabilidad”, reveló.

El monólogo está dirigido por Paula Zelaya Cervantes y se presentará los martes a las 20:45 horas en el Teatro Milán.

Este monólogo está lleno de cosas inspiradas en lo real. Hay un par de anécdotas parecidas a como sucedió en la realidad, pero, al final, la ficción es muy poderosa. El ser hombre, para mí ha sido un camino de mucho aprendizaje. Era un niño muy sensible en un mundo en el que tal sensibilidad no era bien vista, pero también tenía esta cosa de que era muy deportista. Entonces, logré superar, de manera muy dolorosa, la primaria, la secundaria y la prepa, pero, aun así, había algo en mí que no se sentía bien.

Nunca me sentí bien con el Club de Toby y la testosterona, me sentía incómodo. Afortunadamente encontré la actuación y a otros hombres como yo. El monólogo habla de eso y cómo se nos enseñó a nosotros que el amor era un acto de servicio, que era un amor frío.

Muchas generaciones así aprendieron a amar y hay que reconocer que muchos padres estaban amando de la mejor forma en que podían hacerlo en ese momento. Sí, hablar de esa toxicidad masculina, pero reconciliarse un poco con los amores masculinos”, adelantó.

Hombre cuenta la historia de un niño de 11 años, Rodrigo —porque así se llamaría él hasta que le cambiaron el nombre, porque su abuelo, cuando nació, dijo “Luis III”, y terminó llamándose Luis como su abuelo y su padre—, quien se queda con su padre, tras la partida de su madre por un tiempo. Los espectadores verán su crecimiento hasta que sale a trabajar.

Es como un viaje en el que toco todas las etapas de la vida. Cuando escribo es porque son cosas que ya resolví. Sí hay una historia que estoy contando desde un lugar que está bastante trabajado, pero el ser humano nunca termina de trabajar”, concluyó.

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