Festival Arre, ¡arriba la música mexicana!
La curva cuatro del Autódromo Hermanos Rodríguez recibió a los mejores exponentes del género

Si se quiere que un evento musical se vuelva memorable, se necesita un artista o una agrupación que tenga la etiqueta de leyenda, por eso, evento en el que se presentan, Los Tigres del Norte lo hacen inolvidable. Y fue justo eso lo que sucedió ayer en la primera jornada de la segunda edición del Festival Arre, en el que los sinaloenses deleitaron a más de 54 mil personas con un show memorable.
Pocos minutos antes de las 23:40 horas y mientras pasaban algunos videos en las pantallas, sucedió lo que tenía que pasar... La Hacienda abrió sus puertas para todos. El rugido de Los Tigres del Norte se escuchó con Jefe de jefes, tema con el que de inmediato pusieron a cantar al público.
“Para todos ustedes, con mucho cariño”, lanzó Jorge Hernández, el vocalista, mientras hacía llorar su ya clásico acordeón y la gente buscaba a su pareja para echar el bailongo.
“Gracias por darnos la oportunidad de venir a cantarles estas canciones en este maravilloso Festival Arre. Esperamos tocarles todas las canciones posibles y si, se las saben, las canten con nosotros”, dijo el tigre mayor antes de darle vida a Mi buena suerte.
Con 56 años en los escenarios no es de extrañar que Los Tigres tengan un ejército de fans que les han sido fieles a lo largo del tiempo. Detrás de la historia de cada uno hay canciones de la banda Mocorito, Sinaloa, que los ha acompañado, por lo que no es raro ver a personas de edad similar a ellos entre el público y ya sea en pareja o en grupo de amigos, llegaron desde las dos de la tarde para poder ocupar un lugar cerca del escenario.
Así, entre pasos de baile, brindis, besos y canto llegaron temas como Ayúdame a creer, La camioneta gris, Prisión de amor, Pacas de a kilo, La manzanita, El rengo del gallo giro, Ni parientes somos, La mesa del rincón y La puerta negra, entre otras, que hicieron que el aguante del frío y la espera valieran cada minuto.
Sorpresa súper belicosa
Como parte de las novedades de la edición de este año, un artista sorpresa se presentaría en La Hacienda... y quién mejor que una mujer de esas que se ve que tienen toda la actitud para un festival como el Arre.
Curiosa, la gente comenzó a acercarse al escenario y de pronto Belinda apareció en punto de las 19:30 horas para demostrar que el pop también puede convivir en un espacio en el que ella fue una de las mujeres que participó.
La Beli, como muchos le llaman, no dudó en darle al público una probadita de su talento... y también de su indiscutible belleza y cuerpazo. Ataviada con un top negro, pantalones a la cadera negros —presumiendo cinturititita—, sombrero y un cacto en el pedestal de su micrófono, la ojiazul dejó con la boca abierta con su presentación.
Cactus, esa canción con la que Belinda se declaró toda una mujer bélica, y 300 noches fueron las primeras con las que la cantante atrapó al público que no dudó en seguir el ritmo de su música.
“Muchas gracias por siempre apoyarme y escuchar mi música. Los quiero mucho”, lanzó Beli y dio paso a una versión regional del clásico de 2002, Sapito que, sí, hizo bailar a algunos demostrando que ni los años ni las tendencias pueden con lo que ella ha hecho en su carrera.
Belinda sólo necesitó 20 minutos en el Arre para hacerse de un espacio en el mundo de la música regional mexicana, donde no decepcionó con canciones como Amor a primera vista, con la que se despidió del público que la aplaudió y ovacionó.
Invitado académico
Sin duda uno de los actos más esperados fue el de Bobby Pulido, con un show pensado para subir la temperatura.
La gente abarrotaba el escenario y apresuraban el paso con chela, refresco o trago en mano para poder llegar a escuchar al originario de Texas, quien durante 60 minutos hizo bailar al público, que después de las 20:00 horas ya no sentía tanto frío por el bailongo que traía.
La rosa fue el tema que encendió al público, lo cual sólo fue un pequeño preámbulo de lo que vendría. Bobby sabía que muchas de las personas en el escenario principal querían escuchar un solo tema, por lo que no dudó en complacerlos. Desvelado, el hit de 1995, proyectó sus primeras notas, lo que hizo que muchos no aguantaran las ganas de cantar a todo pulmón, pero la cosa se puso aún mejor cuando en el escenario apareció Víctor García, sí, el ex Académico con quien hizo un emotivo dueto que se extendió hasta Otra vez.
¡Feliz cumpleaños, Don Chayo!
El bailongo empezó a subir la temperatura de 17° centígrados de la tarde cuando Los Cardenales de Nuevo León hicieron presencia en La Hacienda. Poco a poco, el público se fue sumando y entre sombreros, botas, cerveza y drinks, la fiesta comenzó, no sin que antes unas Mañanitas celebraran el cumpleaños 77 de don Chayo Sánchez, vocalista de la agrupación quien, en silla de ruedas, dio un show inolvidable.
Canciones como Belleza de cantina —en la cual le pidieron a la gente que sacara sus celulares para iluminar la tarde nublada—, Mi cómplice y Necesito decírtelo fueron sólo algunas de las canciones que hicieron vibrar a la gente que respondía con gritos, aplausos, chiflidos y varias mentadas de madre que hacían referencia al dolor de algunas de las letras... potencializadas por unos tragos.
Y para cerrar el festejo cumpleañero, la banda recibió un reconocimiento de YouTube por alcanzar un millón de suscriptores en su canal.
Y mientras Bobby Pulido hacía de las suyas en el escenario principal, El Komander abarrotaba la carpa Little Caesar, en donde su movimiento alterado, ese sello que lo ha definido desde el comienzo de su carrera, reunió a quienes decidieron que era un buen momento de ponerle más power a la velada.
De la misma forma, Adriel Favela hizo que muchas chicas y chicos llegaran al Tecate Original para poder escuchar... pero sobre todo ver al californiano haciendo su debut en el Arre, el festival que aspira a convertirse en una plataforma para los nuevos talentos.
Puntual, Carolina Ross salió al escenario La Hacienda en dónde al inicio de su presentación un grupo de bailarines anunció su llegada... la cual se vio un poco tropezada porque su micrófono rojo estaba apagado. Una vez que se solucionó el problema, la cantante abrió la tarde con un mix de Debo hacerlo y Me nace del corazón, de Juan Gabriel, y Como la flor y Baila esta cumbia, de Selena; mientras un balet folclórico bailaba y un charro hacía suertes con la reata.
“Buenas, buenas, Ciudad de México ¿Cómo andamos? Yo, la neta, me subí asustada, pero ya me llené de cosas bonitas. Es la primera vez que participo en un festival y me siento bien emocionada y bien agradecida. Tengo que decirles que soy bien llorona y les prometo que se la van a pasar increíble, porque sin la gratitud de ustedes, esto no sería posible, gracias”.
Así dio paso al tema de Banda MS, Me vas a extrañar.