‘Duele no tener experiencia máxima de mis capacidades’: Adriana Llabrés
Con la presencia de Jodie foster, Jessica Chastain, Peter Sarsgaard y más invitados, se realizará la edición anual del Festival de Cine de Morelia del 20 al 29 de octubre

La actriz mexicana Adriana Llabrés fue diagnosticada en 2007 con otosclerosis, una calcificación del tímpano por la que no logra escuchar algunas frecuencias sonoras.
Es por ello que la reciente película que protagoniza y en la que se estrena como productora de cine, Todo el silencio, ópera prima de Diego del Río, le resulta más que personal.
Con guion de Lucía Carreras, la película narra la historia de Miriam, una mujer HOPS (hija oyente de padres sordos), el equivalente de CODA, en inglés, (Children of Deaf Adults), quien, como oyente, se vuelve una suerte de intérprete entre sordos y oyentes.
Miriam, por la mañana, da clases de lengua de señas a oyentes y, por la tarde, es una actriz que ensaya la obra de La gaviota. Sin embargo, comienza un proceso de pérdida de la audición, que cambiará su mundo y sus relaciones, incluyendo la que tiene con su pareja, Lola, personaje interpretado por Ludwika Paleta.
Llabrés ha sido operada dos veces y pese a no tener el mismo problema de acústica que su personaje, encontró algo muy parecido.
No escucho igual que la gente en general, lo cual también me ha desarrollado otras habilidades. Pongo muchísima atención para poder entender y, cuando me operaron de pequeña, por un tiempo, pude escuchar súper bien.
Regresando de Londres, en un verano, mi mamá me estuvo llamando de otro lugar de la casa y creyó que la estaba ignorando hasta que le dije que no la había escuchado nada. Regresamos al médico, al otorrinolaringólogo, con quien era muy normal para mí hacer pruebas de oído. Me hicieron una audiometría y resultó que hay ciertas notas, como en medio del piano, de las que necesito un volumen más alto para poderlas percibir, pues me dan una sensación de cosquillas en el tímpano. No recibo el sonido.
El doctor me dijo que no me preocupara, que me cuidara, que tenía que tomar unas pastillas de fluor y tener ciertos cuidados específicos. Hubo algunas cosas que dejé de hacer, como tomar el fluor, porque te descalcifica otras cosas, pero asumí qué es lo que tengo y que me tengo que cuidar para tener una vida más normalizada”, expresó Llabrés en entrevista con Excélsior.
La protagonista de Todo el silencio, filme que se presentará el 23 de octubre en el Festival Internacional de Cine de Morelia, destacó que se siente bien con lo que conoce de su cuerpo y también con lo que no debe hacer.
Por ejemplo, a comparación de otras personas, ella no puede sostener una conversación a oscuras, porque necesita leer los labios de su acompañante.
Al vivir en Florida, Londres y Nueva York se vio en la necesidad de mejorar el idioma y logró desarrollar una capacidad enorme para la comunicación.
Me clavé muchísimo en la fonética, pues mi habilidad acústica no es igual a la de los demás. Tenía que aprender a emitir los sonidos a partir de cómo se ve y no de cómo se escucha. Así también con el canto, que es mucho de confiar y entender mi cuerpo al sentir cuando uno desafina. Aunque llevo una vida muy normal, he tenido que poner mucha atención en muchos aspectos de mi vida, para poderme comunicar y expresarme oralmente, confiando en el oído que tengo”, explicó.

La actriz, quien ha formado parte de series como Control Z, Narcos: México, El Rey, Vicente Fernández y Vencer la ausencia, precisó que, como su personaje en Todo el silencio, ella también tuvo miedo ante las noticias iniciales del médico.
Me dio mucho temor cuando hablé con el doctor y me explicó cómo era mi oído y que no podía escuchar como todos los demás. Eso me dio muchísima tristeza y lloré y pensé: ‘no voy a poder ser músico’, aunque no era mi intención, sino por el que se cortaran ciertas posibilidades. Me mueve, me duele, pero también esa semilla me hace pensar en que podría encontrar una manera para que funcionara para mí.
Entra las actividades que puede desarrollar con bastante normalidad, aunque requiere de extrema concentración, hablar por teléfono.
El dolor de no tener una experiencia máxima de mis capacidades es algo que entiendo y transporté hacia Miriam, de una manera más exagerada, porque ella está viviendo algo más fuerte que yo. Y no sólo lo hago por mi oído, sino porque conozco el duelo de la muerte, del cambio de identidad y de relaciones y puedo comprender a Miriam en ella. A pesar de que la entiendo más, que una persona que no tiene un problema de oído, no siento que es eso lo que me hace poder representarla”, precisó.
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ESCENAS COMPLEJAS
En la película, Adriana comparte escenas amorosas e íntimas con Ludwika Paleta, lo cual le resultó complejo, pero cuya elaboración tuvo el cuidado necesario no sólo de la producción y la dirección, sino de su compañera, quien la cuidó en todo momento.
Tuve algunas escenas con ella que me ponían muy nerviosa y hubo mucha contención de su parte. Las dos estábamos nerviosas y cuando ella vio que no se quitaban los nervios, me contuvo. Es una compañera con la que te sientes a salvo, donde hay una comunicación no oralizada. Eso se dio. El compañerismo hace que nuestra relación en pantalla fuera muy genuina y amorosa. Quitarse la ropa en un set no es algo que yo había hecho y aunque pareciera fácil, no lo es”, dijo Llabrés.
FUE PRODUCTORA
En su faceta como productora, señaló que lo que quiere es poder dar foco a la gente de teatro.
Desde hace como siete años, Luis Salinas y yo queríamos hacer una película juntos, producirla. Él logró una de mis películas favoritas, La jaula de oro. Tenía ganas de aprender, lo busqué por 2013 para que me enseñara a producir. Luego, él fue a ver la obra Tribus y eso hizo más estrecha nuestra relación. Fue Luis quien le pidió a Lucía Carreras que la escribiera. Mi participación como productora fue muy debajo del agua, para poder mantener cierta distancia”, concluyó.
VIENE JODIE FOSTER
La actriz y directora de cine estadunidense Jodie Foster, ganadora de dos premios Oscar como Mejor actriz, uno en 1989 por su trabajo en la cinta Acusados y otro en 1992 por El silencio de los inocentes, será la invitada especial de la 21ava Edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), en el que recibirá, el próximo 26 de octubre en la Sala 5 de Cinépolis Morelia centro, la Medalla de la Filmoteca UNAM, presea creada en 1987 para reconocer la trayectoria e intervención en el mundo de la cinematografía.
Con una carrera de 50 años, en la que trabajó con directores como Martín Scorsese, Robert Zemeckis, Roman Polanski, Jean-Pierre Jeunet y David Fincher, Foster también ha destacado como directora con películas como Home for the Holidays y Money Monster.
JESSICA CHASTAIN, TAMBIÉN PRESENTE
Por otro lado, el FICM presentará la película Memory, de Michel Franco, protagonizada por la ganadora del Oscar, Jessica Chastain, y el ganador de la Copa Volpi a Mejor actor en el Festival de Cine de Venecia, Peter Sarsgaard.
Memory, que tuvo su estreno en Venecia, se presentará en Morelia en 21 de octubre en el Teatro Mariano Matamoros, a las 20:30 horas, en una Gran Gala, donde estarán sus protagonistas.
El filme narra la historia de una trabajadora social y madre soltera (Jessica Chastain) que busca superar su alcoholismo y se enfoca en apoyar a su hija sin olvidarse de destacar en su trabajo.
Pero todo esto cambia cuando se encuentra con sus antiguos compañeros de escuela y es seguida por un hombre (Peter Sarsgaard) que la hace entrar en un viaje de bastante introspección en su vida pasada.
cva