El teatro los une
Los actores Diego Luna y Luis Gerardo Méndez producen y alternan actuación en 'Privacidad', que cuestiona cómo nos relacionamos con la tecnología

CIUDAD DE MÉXICO.
Diego Luna y Luis Gerardo Méndez han vivido gran parte de su vida en la frontera de lo público y lo privado, una condición que, aseguran, ahora comparten con todo aquel que lleva en el bolsillo un teléfono inteligente, tesis que se han propuesto comprobar con la obra Privacidad, que a partir del 5 de octubre llegará al Teatro de los Insurgentes.
“Es una obra que habla de cómo tenemos que recuperarnos, reconectarnos, dejarnos afectar por lo que le pasa al otro, vivir con la conciencia de que somos parte de algo más grande. Los que tenemos que lidiar con tener una vida pública y una parte que es muy privada, le entramos con respeto a las redes sociales.
“Soy consciente de eso, pero la mayoría de la gente no, y esta obra invita a reflexionar sobre la forma en la que nos relacionamos con la tecnología. Cuando estábamos ensayando estalló el escándalo de Pegasus, algo súper alarmante, y nos dimos cuenta que era más necesaria que nunca, porque lo del espionaje no pasa en el primer mundo, ni en los lugares declarados zona de conflicto y es urgente que le demos el golpe a esto, que aceptemos que está pasando y reaccionemos”, expresó Luna, quien también realizó un llamado a la sociedad civil para que valore y defienda la labor de los periodistas.
“Es increíble que siga habiendo periodismo con este nivel de violencia, con estas muestras de espionaje, de invasión a la privacidad y a la libertad de expresión.
“Necesitamos demostrar que estamos con ustedes, que estamos para protegerlos y que nos son indispensables. Por eso lanzamos este llamado a que defendamos el derecho a tener un periodismo libre, porque es indispensable para vivir en un país justo”.
Méndez considera que la puesta dirigida por Francisco Franco provocará la reflexión del público a partir de la información que comparte en sus redes sociales.
“Lo que hace (la obra) es explicar cómo funciona y nos aclara cómo es que el gobierno podría o no espiar a activistas, o a quien quiera. Es un tema complejo que debe ser tratado con mucho respeto e información. Vas a tener una conciencia de lo que son las redes sociales, el internet y de lo que hace la tecnología y va a ser muy difícil volver atrás y relacionarte como ahora, con ese dispositivo que estás cargando y en el que está prácticamente toda tu vida”, explicó.
Franco, quien ha trabajado en teatro con ambos, adelantó que Privacidad narra la historia de un escritor bloqueado que, al buscar desesperadamente a una persona, emprende un viaje que lo llevará por el lado más oscuro y luminoso de internet.
“Tiene que ver con la manera en la que nos comunicamos, como nos ha cambiado por los dispositivos móviles y que tanto estamos dando, a través de nuestro teléfono, y está siendo utilizado tanto por los gobiernos, como por las empresas”, precisó el director.
La puesta producida por Tina Galindo, Luna, Méndez, Claudio Carrera y Federico González Compeán (OCESA), es original de James Graham y Josie Rourke, quienes ya habían cedido los derechos para los montajes en Londres y Nueva York, hasta donde Franco llevó a Diego para convencerlo de que tenía que unirse al proyecto.
También participan Alejandro Calva, Ana Karina Guevara, Luis Miguel Lombana, Amanda Farah, María Panella, Antonio Vega, Antón Araiza y Bernardo Benítez.
Sobre la dinámica de compartir personaje, Méndez y Luna compartieron que se trata de un experimento inédito en sus carreras, que ha resultado muy enriquecedor, pues “contrario a lo que podrían pensar no nos odiamos ni mucho menos”.
“En este caso decidimos empezar desde el principio, compartir el proceso y la visión como se resuelve las escenas. Es un proceso novedoso y enriquecedor, y será muy interesante para el público escoger o verla con los dos y sacar sus conclusiones”, dijo Luis Gerardo.
Diego aceptó que hace teatro porque cada tanto le da el síndrome del jamaicón y busca proyectos en su país, y nada mejor que el teatro, “el lugar al que pertenezco”.
“Es un experimento que nos tiene muy emocionados. Un chance de compartir con alguien que admiro mucho.
“Sueño con que veo mi propia obra. Ahora voy a poder verla. Voy a poder ver qué hace mal y corregirlo. O copiar lo que hace bien, que ya lo he estado haciendo”, finalizó.