Baute, amante fiel de la música

Una sólida carrera respalda al cantautor venezolano Carlos Baute, con álbum bajo el brazo

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Carlos Baute perteneció al grupo venezolano Los Chamos, aunque cuando formó parte de él nunca visitó México.

CIUDAD DE MÉXICO, 28 de agosto.- Desde pequeño, Carlos Baute sabía que lo suyo sería la música. Quizá no desde los tres años cuando le regalaron una guitarra más grande que él, pero sí cuando a los ocho entró a un programa venezolano infantil.

También por esa época formó parte del coro en un colegio parroquial —incluso fue monaguillo— y recuerda que en ocasiones hizo de solista: ahí, los primeros nervios.

Tras su paso por Los Chamos, una sólida carrera en Venezuela y su despunte en España y América, el cantante se ha convertido en un referente de la música hispanoamericana y lanzará, el 1 de octubre, su nuevo material discográfico En el buzón de tu corazón, nombre también de su primer sencillo.

Para mí la música es una pasión, una manera de vida, amo la música y me alegra mucho que pueda transmitirlo, que tenga la suerte de promocionarlo y que sean felices con mis canciones”, dice Baute en entrevista con Excélsior.

El intérprete de Colgando en tus manos se emociona al hablar del tema y cómo no hacerlo si, recalca, ama lo que hace: hacer música, comunicar, transmitir.

El medio es lo de menos, por eso, aprovecha cada ocasión para crear. Compone no de la forma tradicional, en papel, sino a través de la computadora o de su teléfono celular.

En el aparato telefónico tiene un programa de “composición brutal” con batería, piano, guitarra, y cuando está aburrido, se pone a crear música.

Siempre ha estado pegado a ella. Recuerda que el primer regalo que le pidió al Niño Jesús fue un acordeón, aunque nunca lo aprendió a tocar.

Luego vino la guitarra, pero cuando estuvo con un profesor le advirtió que no estudiara guitarra porque le dijo que le iba a complicar la vida. “Lo que tú compones es un don que tienes y una bendición, no lo prostituyas”, recuerda Baute. “Soy un poco autodidacta”, aunque conseguir el sonido que ahora sostiene su carrera le llevó años, asegura.

Carlos Baute perteneció al grupo venezolano Los Chamos, aunque cuando formó parte de él nunca visitó México.

“Todos los niños querían estar en el grupo, fui al casting y me quedé. Eran mis hermanos.” Cuando salió de la agrupación, le propusieron hacer un disco solista, pero él quería hacer uno de reggae en español. Los de la disquera le dijeron que no, que eso no pegaba. Pensaba: “¿qué voy a hacer, pop? Tenía grandes competencias, estaba Ricky Martin y Chayanne.

“Después hice música folclórica. Me quedé muchos años en Venezuela, hice tres discos y me quedé en el pop con música folclor”, comenta durante su visita a las instalaciones de Excélsior.

Muestra de ello es su próximo material discográfico del que se desprende el sencillo En el buzón de tu corazón, una historia personal con un poco de ficción, en la que habla del cantante colombiano Fonseca y el venezolano Franco de Vita.

Baute la escribió para su esposa. Habla de una noche perfecta que tuvo con ella en el DF, donde vivió cuando promovía su disco anterior.

“Fonseca me invitó a su concierto y me dijo que cantara con él, le dije que sí. Luego nos fuimos a un antro y le comenté que a mi esposa le había dedicado una canción suya, Te mando flores, y nos la cantó.

“Franco de Vita es muy amigo desde hace muchos años, vive en Madrid, como yo, y jugamos al futbol cada vez que podemos.

“Es una de las personas que siempre me da la mano. Cuando compongo temas le digo que los escuche, él tiene un oído enorme y me dice ‘esto sí, esto no’ y me dijo ‘a ver si me nombras en un tema tuyo, porque estás nombrando a muchos artistas’ y por eso lo hice, no tenía nada que ver, porque (mi esposa y yo) no bailamos música de él, pero lo menciono porque es un gran amigo, ser humano y me inspiran sus canciones”, comparte Carlos Baute.

A distancia, el cantautor venezolano sabe que sobrevivir en este medio ha sido con base en la constancia, un poco de suerte y tesón.

“He tenido ofertas de trabajo en televisión muy buenas, pero he dicho que no, porque es comida para hoy, pero hambre para mañana, porque quiero vivir de la música y de mis composiciones.

“¿Destino? Somos arquitectos de nuestro propio destino, tienes que ir encaminando todo para que las cosas vayan al camino que tú quieres, a veces se desvían, pero ahí entras tú en tomar la decisión o no”, subraya.

hch

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