Un barrio con todos sus males; Rafael Ferrer presenta su novela más reciente

El escritor campechano recrea en su nueva obra la lucha entre seres humanos sin esperanza

thumb
Ferrer recrea la subcultura de la clase marginada en una historia de pandilleros que luchan contra el sistema. Foto: Cortesía Dharma Books

CIUDAD DE MÉXICO.

Rafael Ferrer metió todos los males del mundo al barrio Las Razas Unidas, donde se desarrolla su novela más reciente, Barrio lento (Dharma Books). Ahí abrió la caja de Pandora y, como en el mito griego, entre todas las atrocidades se salvan la esperanza y el amor, pero es largo el camino para abrazar esos sentimientos.

Es un lugar multirracial, pero todos se odian y hay una guerra constante. Se tienen que cuidar de ellos mismos. Pero hay un grupo que, por diversos motivos, se tienen que entender y apoyar para salir adelante en esta épica”, explica en entrevista.

El narrador nacido en Campeche en 1975 entrega una historia de pandilleros o escuadrones que luchan contra el sistema, “contra lo invisible, cuya fuerza y propósito al final se empiezan a representar”.

Dice que recrea la vida en las calles, de los pobres, “la subcultura marginada donde los duelos de hip-hop están repletos de furia verbal”.

El también cuentista advierte que “el discurso que se está utilizando a nivel internacional es muy unificador, de igualdades, de equilibrios, de conciencias, pero la verdad es que este mundo cada día está peor.

La clase media ha sido muy golpeada, cada día hay más pobreza y más crimen. Y la corrupción nos muestra sus rostros y nos dice ‘aquí estoy, estoy gobernando, estoy haciendo’”, señala.

Ferrer afirma que puso un cuidado especial en los personajes de Barrio lento. “El problema es que la literatura se ha convertido en algo muy plano. Las historias suelen tener poca profundidad. Es importante darle conexión al personaje. Los personajes tienen que palpitar en su interior. Ésa fue mi labor”.

Confiesa que cuando escribe “no soy el escritor, sino un personaje. Trato de ecualizar los mundos en los que entrarán estos personajes y la historia. Me convierto en una especie de avatar. Me sumerjo, vivo ese mundo, brinco y me emociono.

Concibo a la literatura como la vida en su totalidad. Experimento, me aviento, hablo con toda honestidad. Creo en la literatura como una fuente iluminadora”, añade.

Partiendo de estas premisas, el autor de los libros de cuentos Una mente enferma y Breve anecdotario de un mundo cualquiera dio vida a personajes con furia, porque “desde que abres los ojos por primera vez te enfrentas a un mundo violento y te tienes que adaptar utilizando las mismas herramientas para sobrevivir.

Pero también debe haber una luz de amor, de esperanza y entendimiento, si no sería un completo caos. El amor es el que se queda, el sacrificio redentor salva a los personajes”, concluye.

thumb