Srba Dinić afirma que su salida estuvo plagada de mentiras y fue planeada
La voz de Dinić llega desde Alemania y rompe el silencio a casi un mes de que Lucina Jiménez, directora del INBA, lo separara de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes

CIUDAD DE MÉXICO.
La voz de Srba Dinić (Serbia, 1969) llega desde Alemania y rompe el silencio a casi un mes de que Lucina Jiménez, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), lo separara de la Orquesta del Teatro de Bellas Artes (OTBA).
En entrevista con Excélsior, Dinić habla del trago amargo que significó su despido y señala a tres responsables de su salida: Alonso Escalante, director de la Compañía Nacional de Ópera, Lucina Jiménez y la agente Anne Delécole.
Lo que más me molestó fue que no tuve la oportunidad de despedirme de la OTBA ni del público mexicano luego de seis años de trabajo. Fue muy injusto”, expresa el batuta vía telefónica.
Y añade: “Pero esa decisión se tomó mucho antes. Yo le dije a Lucina Jiménez que hubiera sido más elegante al despedirme en diciembre, con tranquilidad, pero no lo quiso así”.
¿Por qué?, se le cuestiona al prestigiado director que pronto debutará como director huésped en el Teatro Colón de Buenos Aires.
Le mandé muchos mensajes, pero no quiso comunicarse conmigo, aunque le pregunté por el estado de las cosas. Porque el director de la Compañía Nacional de Ópera (Alonso Escalante) comentó en marzo que desde cuatro meses antes ya no era más titular de la OTBA. Entonces mi pregunta fue: ¿quién le autorizó decir eso? Pienso que por el trabajo logrado no merecía este trato”.
¿Por qué afirmó en una entrevista que diría todo lo que sabe? “Eso no fue una amenaza; me referí a que diría todo en relación con que nadie me había buscado y que todo eso tenía un sabor amargo para mí. Si ella lo entendió de otra manera... lo siento mucho”.
¿Le respondió Lucina Jiménez? “Dijo que entendía mi molestia. Pero ¿por qué no hizo mesas de trabajo con otras orquestas?, ¿por qué no publicó lo que cobran los demás directores del INBA? Recordemos que músicos de la Sinfónica Nacional (OSN) votaron negativamente a Carlos Miguel Prieto, pero en ese caso… no se hizo lo mismo”.
¿Por qué afirma que los músicos de la OTBA no estaban inconformes con usted? “Porque hay un documento del 18 de marzo, donde se suscribe que la mayoría de la orquesta votó en mi favor, pese a que el mismo Alonso Escalante dijo que la agrupación no me quería más. Eso es una vil mentira. Así que Escalante es la figura principal de esta historia y Lucina se dejó manejar por él”.
¿Aunque hay cartas en su contra? “Me gustaría ver esas quejas, esas cartas. En 2015 tuve un problema con un músico, pero gané el tema en dos ocasiones y tengo los papeles con mis abogados”.
¿Estuvo dispuesto a negociar sus honorarios? “Absolutamente sí, pero no llegó la propuesta del INBA”.
Durante la charla se le recordó a Dinić que en entrevista con Escalante (Excélsior 26/04/2019) sólo refirió comentarios positivos a su trabajo y que negó discrepancias entre ambos.
Pero Dinić afirmó lo contrario. “Debo decirle que eso no es verdad. Lo siento mucho. Estoy seguro que Escalante no quiere un escándalo porque ve por muchos intereses privados”, apunta.
Otra cosa que me molestó –añade el batuta– es que se dijeran que yo dividí a la orquesta, cuando en realidad... ¡fue al revés!”, expresa el batuta que ha dirigido orquestas como la del Teatro Estatal de Stuttgart y el Teatro Massimo de Italia.
SON MENTIRAS
Dinić recuerda que en febrero de 2013 llegó como huésped de la OTBA. Siete meses después Ramón Vargas lo designó su titular.
Entonces se apresuró a llegar y ahí encontró una orquesta con vicios, un bajo nivel y muchas ganas de tocar.
Había gente que no tenía respeto por el titular, otros no pudieron tocar por su edad avanzada o porque nunca pudieron hacerlo, ya que llegaron sin hacer audición alguna. Pero eso terminó cuando llegué.
Además, –recuerda–la agrupación tenía problemas de indisciplina, con músicos que usaban el celular durante las funciones, quienes llegaban 40 minutos tarde o se ausentaban injustificadamente… o quienes llegaban borrachos a las funciones”.
Pero a lo largo de seis años, asegura que consiguió cambiar el chip de la OTBA, hasta el punto de acompañar a cantantes como Anna Netrebko, Javier Camarena, Francisco Araiza y Carlo Colombara.
Volviendo al tema de su despido, Dinić delinea los antecedentes que delinearon su salida.
Por ejemplo, la omisión intencional de su nombre y su ficha curricular en los programas de mano para las galas de Javier Camarena, Ramón Vargas y del Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli de 2018.
O cuando se enteró que la Compañía de Ópera había informado al Festival del Centro Histórico que el batuta cancelaba un Requiem de Mozart, programado en la Catedral Metropolitana.
Entonces hablé con Roberto Vázquez, subdirector del INBA, y me dijo que la dirección de Compañía de Nacional de la Ópera –encabezada por Escalante– no tenía interés en hacer el Réquiem.
Pienso que eso es un escándalo porque habría sido una gran evento para la OTBA, entre otros detalles. Pero todas estas cosas son las que me matan porque son puras mentiras”, afirma.
¿Qué otras mentiras hubo en este proceso?, se cuestiona. “Ellos dijeron que yo dividí a la orquesta y eso también es una mentira.
Pero lo que más me duele es que hasta hoy nadie ha hablado conmigo, y tuve que entender que no soy más su titular, en las noticias del periódico. Eso no se hace”.
¿Se va frustrado? “Me decepcioné muchas veces, pero tengo un espíritu de piedra”.
¿Volvería a México para dirigir? “Con muchísimo gusto, claro que sí”.
¿Qué opina sobre el rechazo de la OTBA hacia el director Guido Maria Guida? “Leí las declaraciones de Guida y afirma que algunos músicos no estuvieron de acuerdo. Eso tampoco es verdad. La orquesta completa no lo quiere, pero aquí Alonso Escalante se quedó callado”.
¿Quiénes estuvieron atrás de todo? “Nada fue casualidad. Detrás estuvieron dos personas: Lucina Jiménez y Alonso Escalante, mientras que la OTBA sólo fue utilizada. Aunque si hablamos abierto, también está (la agente) Anne Delécole –quien tiene trato con las agencias– Digamos que ella es la eminencia gris de todo esto”, concluye.
LOS DATOS:
- Dinić reconoce que sí tuvo divergencias con Alonso Escalante.
- Critica que, tras seis años de trabajo, le impidieran despedirse de la OTBA.
- Señala que Lucina Jiménez no hizo mesas para revisar el caso de Carlos Miguel Prieto en la OSN.
- Afirma que él no dividió a la agrupación artística.
- Denuncia que suprimieron su nombre de los programas de mano en las galas de Javier Camarena y Ramón Vargas.
- Asegura que él no canceló la puesta del Requiem de Mozart en la Catedral Metropolitana.
- El INBA no envió una propuesta para revisar sus honorarios.
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