Hurgan en estampas del virreinato
La exposición Biombos y castas. Pintura profana de la Nueva España, que puede visitarse desde hoy, reúne obras de los siglos XVII y XVIII

Nueve biombos y 46 pinturas de los siglos XVII y XVIII, que dan cuenta de la vida cotidiana y de los grupos sociales que integraron la Nueva España, forman parte de la exposición Biombos y castas. Pintura profana en la Nueva España, que abrirá hoy al público y hasta el 12 de noviembre, en el Palacio de Cultura Citibanamex-Palacio de Iturbide.
La muestra, explicó Cándida Fernández, directora de Fomento Cultural Citibanamex, busca acercar y conocer más aspectos de la cultura novohispana a partir de pinturas y biombos que dan cuenta de la vida cotidiana y de los grupos sociales que integraron la Nueva España, “así como su configuración genética y diversidad cultural, en las que también se representa una rica variedad de oficios, usos, costumbres más allá de la devoción de la pintura de culto”.
Los biombos, apuntó, exponen desde relatos históricos y mitológicos hasta paisajes naturalistas y urbanos, con vistas de la metrópoli, de su arquitectura y de su cultura material y económica, con ejemplos de indumentaria, fiestas civiles, recreos y oficios, entre otros aspectos que dan cuenta no sólo de la riqueza del virreinato, sino de la nación por venir, con obras de Juan Rodríguez Juárez, José de Alcíbar, Andrés de Islas y Miguel Cabrera, entre otros aún no identificados.
Además, aclaró que en el tema de las castas no se trata de personajes históricos, sino de paisajes cotidianos que muestran usos y costumbres, oficios y vestimentas e, incluso, naturaleza, paisaje y cuadros que presentan a las etnias y las mezclas raciales de la sociedad plural de la Nueva España.
Por su parte, Pedro Ángeles Jiménez, académico del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM y curador de la muestra, dijo que esta exposición –presentada de forma parcial en la Casa de México en España, en Madrid, y en el Festival Internacional Cervantino– exhibe una serie de biombos, que fueron muebles espectaculares que hace eco del lujo que pudo haber ornamentado palacios como el que expone la muestra.
Además, señaló que dichos biombos “son una ventana relacionada con el intelecto y la cultura de su tiempo”, por lo que estas piezas que provienen de instituciones públicas, privadas y de colecciones particulares, ofrecen una mirada al mundo cultural de aquella época.
TE PUEDE INTERESAR: Certamen Sopart: diez años de crear obras de arte con sopa
Entonces no había fotografías, pero las artes visuales son la representación de esa realidad, posiblemente conflictiva y más allá de donde podemos entender, pero también es una interpretación, como la que hacemos en el mundo contemporáneo o como la que tenemos del mundo novohispano, en otro tiempo, tal vez muy diferente al que nos pintan los libros de texto, no sólo los de ahora, que hablaban de una misión maniquea, (incluso) pintada por los murales de Diego Rivera en la SEP”, explicó.
¿Estos biombos buscaban ideologizar o educar a la gente de su tiempo? “La pintura siempre tiene esa misión, es un predicador mudo y un elemento pedagógico. ¿Cuál fue la ideología que predicaron?, la del momento.
Por ejemplo, aquí se habla de una batalla de un primo de la realeza y nos dice que la realeza hacía cosas grandiosas, o tenemos paisajes naturales que no retratan lugares específicos, pero es el entorno de los jardines de la Nueva España, así que la representación nos ayuda a recuperar mundos y a contarnos las historias con las ideas de aquel momento. Ese es su valor histórico. Lo que ahora podemos preguntar es: ¿de qué manera podemos entender aquellos tiempos?”
¿Qué le comentaría a quienes observan estas piezas como apologías del racismo o una romantización del virreinato? “Les diría que esta es una manera de entender el mundo novohispano, tal como lo entendieron en su momento.
Hay que tomar las cosas más a la ligera de como parecen. El mundo novohispano no era una escala racial radical, lo que (estos cuadros) nos dicen es que las castas se mezclaban”, concluyó.
En la exposición se incluyen piezas como Vistas de la Plaza Mayor de México, la Alameda e Iztacalco (ca. 135-1640) y La leyenda mitológica de Céfiro y Flora (S. XVIII), entre otras.
podrás acceder a noticias en tiempo real
Conoce lo más viral en Facebook Trending
Lee a los columnistas de Excélsior Opinión
clm