Federico Reyes Heroles reivindica al erotismo
El escritor mexicano charló con Excélsior sobre Sensé, su más reciente novela, cuya protagonista es una mujer subversiva en un mundo de grises

CIUDAD DE MÉXICO.
Una reivindicación del deseo y el erotismo. Ésta es la búsqueda que entraña el nuevo relato de Federico Reyes Heroles (1955), Sensé, en el que se reconoce el poder del cuerpo femenino y se exige una mayor libertad de disfrute sensorial.
Sensé, la protagonista de la sexta novela del narrador, es una misteriosa historiadora de arte, de “belleza mutante”, que utiliza el gozo como un arma. Una mujer que, sin palabras, gobierna a los hombres. Una subversiva, una agitadora, en un mundo de grises.
Todo esto nació por mi profunda convicción de que hemos perdido libertad en lo que se refiere al flirteo, al erotismo, a la conquista. Las nuevas generaciones son más inhibidas que las anteriores. Probablemente se vayan a la cama más temprano, pero no necesariamente son más eróticas”, comenta Reyes Heroles en entrevista con Excélsior.
Este fenómeno no sólo es mexicano, sino internacional. Lo demuestra la discusión entre el movimiento #MeToo y la postura europea. Yo me inclinaría más por esta última, en el sentido de que debe haber un territorio de conquista, de lance, que sea admitido socialmente hablando, que no sea mal visto. El flirteo o juego amoroso era algo normal entre los adultos”, aclara.
El autor parte de la premisa de que las mujeres y los hombres atractivos son parte de la vida misma. “Hay algo de defensa de la mujer en Sensé. Ésta debe ser respetada profundamente por el hombre. Pero ese respeto no puede pasar por la cancelación de eros. Aquí los que quedan mal son los varones. Cancelar eros para que una mujer sea respetada es una forma bárbara, poco civilizada. Tienes que vivir con eros”.
La gris y monótona vida cotidiana del abogado Luciano Talbek se llena de vértigo a partir de que conoce a Sensé en una galería de arte. A cada encuentro, verá mutar el color de su cabello, de sus ojos, de su piel, como si en ella se despertara cada día una mujer sin edad, de distinta belleza y de idéntico misterio. Lo mismo le pasará a sus amigos de oficina, al fotógrafo Sebastián y al pintor Juan Pablo. ¿Quién es esta mujer que domina todo en cuanto aparece?
El autor de Ante los ojos de Desirée dice que no hay una sola respuesta a esta pregunta. “Es lo que tú quieres que sea. Es un personaje muy intrigante. No sabes qué quiere. Por eso no es morena ni rubia, ni tiene los ojos claros u oscuros. Todos nos hemos topado con alguna Sensé en la vida. Por fortuna, porque estas mujeres provocan la sensibilidad para bien, en varones y mujeres. Les recuerdan que el erotismo existe”.
En su casa de San Jerónimo Lídice, el colaborador de Excélsior agrega que es vital que los hombres rompan con actitudes arraigadas, como poseer al ser querido y los celos. “Ella no puede ser de nadie, porque en ese momento perdería la capacidad que tiene de ser la gran provocadora. Si ella perteneciera a alguien, se entra a un territorio de infidelidad, de promiscuidad. Ella no es eso. Sólo es fiel a sí misma”.
El autor de Noche tibia y El abismo hace reflexionar a sus lectores con esta entrega sobre el valor de la presencia y los recuerdos. “Algo que llamo el Bicho es el recuerdo y éste hace que el personaje pueda tener motivos para vivir. El recuerdo es más importante que la presencia, tiene mucho poder. Por ejemplo, una buena infancia te marca toda la vida y viceversa. Por eso, él recuerda su sonrisa, más que su cuerpo desnudo”.
Detalla que el círculo es una figura clave en el desarrollo de esta historia. “Hay muchas referencias circulares en la novela. Cuando empiezan las distintas aventuras de Luciano y Sensé todo gira y surge un vértigo que lo atrapa a él y guía sus pensamientos”.
Reyes Heroles propone la travesura como una forma de vida. “Un vestido coqueto, unos aretes, la forma de vestir. Todo esto hace de Sensé un ser hermoso y alegre que transmite energía. Creo que estamos perdiendo esto. Hemos perdido hasta el humor. Ahora no se atreve uno ni a mirar”. Y justo la trama resalta el poder de la mirada, un sentido que se propone como independiente, que no necesita del olfato ni del tacto para generar gozo.

LA MÁS ARDIENTE
El también autor de Canon y El Abecedario confiesa que Sensé es su obra más erótica, aunque advierte que no es la primera vez que crea personajes femeninos destacados. “Esto no es nada nuevo en mí. Es interesante observar a la mujer. El 50 por ciento del mundo son mujeres, estarías perdido si no eres capaz de comprenderlas. Me gusta crear estos personajes”, añade.
Acerca de por qué construir una estructura breve y a la vez dinámica, el también analista político piensa que uno de los retos de la narrativa contemporánea es que las artes se han volcado cada vez más en sí mismas. “El teatro es cada vez más teatro, el cine también. La literatura debe ensimismarse y ser cada vez más literatura. Es imposible llevar a la pantalla grande muchas de mis novelas, por las reflexiones filosóficas que tienen”, apunta.
Tras la confección de esta novela jovial, en la que sólo hasta el final se descubre quién es en realidad Sensé, el narrador indica que se siente mucho más libre ahora. “Hay un tono literario que te dan los años y el oficio. La gocé mucho. No puedo dejar de escribir literatura. Cuando dejo de escribir me deprimo. Creo que se logró una novela de galope, enérgica. Da gusto poder satisfacer a un lector que ve televisión, que chatea”.
Reyes Heroles concluye que fue sencillo describir la parte física de Sensé, para la que se inspiró en varias mujeres. “Pero lo más difícil fue el estado de ánimo, porque tenía que salir de ella”.
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