Dos mundos colapsan en Bellas Artes
Ayer se inauguró la videoinstalación Dioses y máquinas, del cineasta mexicano Santiago Sierra Soler

Con escasa afluencia de público, fue inaugurada ayer la videoinstalación Dioses y máquinas, del cineasta Santiago Sierra Soler, en la Sala Paul Westheim del Museo del Palacio de Bellas Artes, ideada como una pieza que conmemora al muralismo, distante del punto de vista académico, que requirió nueve meses de trabajo y el financiamiento del artista.
La idea era crear una pieza para conmemorar cien años de muralismo”, dijo a Excélsior Sierra Soler. “Esta propuesta llegó por medio de mi casa productora The Lift, que me comentó lo de la videoinstalación. Fue especial e increíble que hayan tenido este acercamiento conmigo, porque ya habían visto algunos de mis proyectos, como mi libro Nahual y algunos de mis cortometrajes”, detalló.
¿Cómo ideó la pieza? “Fue bastante libre. Cuando ellos me preguntaron qué quería hacer, fue todo un proceso de investigación e introspección. Fue intuitivo el hecho de seleccionar varios murales para generar una narrativa.
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Por medio de la colaboración con Javier (de la Riva), curador del MPBA, estuvimos haciendo investigación y seleccionando murales, los cuales no son, tal vez, los más icónicos, pero sí tienen un mensaje muy poderoso. Me llamó la atención Xochipilli y adoradoras, de Diego Rivera. Sé que Xochipilli era el dios favorito de Diego Rivera y también es mi dios favorito. A partir de ese mural (la pieza) nos lleva por este viaje, en donde la flor es un elemento simbólico que representa el movimiento perpetuo”, explicó.
¿Es buena pista el título de la pieza? “De alguna manera sí. Habla de esos dos mundos que colapsan, el de los dioses, las flores, la poesía y el mundo onírico, y luego el metal, el mundo de la tecnología, de todo lo que nos ha llevado a ser hoy en día mexicanos”.
Y agregó: “Cuando hablamos de muralismo referimos la búsqueda de la identidad y para mí eso es el espíritu muralista: estar en búsqueda y haciendo preguntas para ver de dónde venimos, saber en dónde estamos y encontrar respuestas hacia dónde vamos”.
Como tal, esto no es una reinterpretación de los murales, es algo que fue inspirado en el legado de los muralistas y, de alguna manera, es como toman una vida nueva. Los murales son frescos y son imágenes estáticas, pero al llevarlos a una videoinstalación… adquieren vida propia”.
MÁS CAPÍTULOS
Por su parte, Alejandra de la Paz, directora del Museo del Palacio de Bellas Artes, justificó que esta pieza tiene un fin artístico y que no pretende ser una aproximación académica. Además, dijo que éste es el primer ejercicio de cuatro partes de la serie Muralismo desbordado que incluirá tres proyectos más de danza, teatro y música, a realizarse entre 2023 y 2024.
Esta videoinstalación es un primer capítulo de lo que esperamos se vaya nutriendo de otras visiones, perspectivas y aproximaciones”, apuntó De la Paz. “No pretende ser una aproximación académica, sino una visión artística de distintos integrantes de la comunidad y nos gusta pensar que lograremos que estén representadas diversas disciplinas”.
En este caso, abundó, es un artista que viene del cine, “pero hemos estado en pláticas con un creador del ámbito de la danza, aunque todavía no lo concretamos”.
Sin embargo, detalló que la segunda parte del proyecto no necesariamente ocurrirá en la misma sala, aunque tampoco se considerará el Teatro del Palacio de Bellas Artes para su realización. “Más bien será un poco en el diálogo del edificio, los murales y las salas con las que cuenta el museo”.
De la Paz aseveró que los museos son espacios que alientan discusiones y conversación sobre temas que se nutren desde muchos puntos de vista: “académicos, especialistas, pero también de quienes disfrutan la cultura popular, la industria del entretenimiento y de otros parámetros”.
Aunque negó que esta pieza venga de la industria del entretenimiento. “No, no necesariamente. Esta conversación se nutre desde el punto de vista fotográfico, de un cineasta, de una coreógrafa que trabajó en el INBAL. Creo que hay elementos artísticos interesantes a considerar en esta puesta.
Finalmente, pidió apertura para quienes han señalado que este trabajo es un ejercicio publicitario.
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