Día de Muertos / Calaveritas culturales
Calaveritas dedicadas a Paul Auster, Carmen López Portillo, José Agustín, entre otras personalidades del ámbito cultural

PAUL AUSTER, ESCRITOR
Muerte vaga triste
desde abril pasado,
al mundo ve sin chiste
sin su escritor amado.
Visitó a Paul Auster
contra su voluntad.
Lo quería conocer
y darle su amistad.
Pero el creador genial,
de obra inclasificable,
supo que era el final
y lo sitió favorable.
Enfrentó con valentía
a la Huesuda ingrata
y se fue con alegría,
sin dejar posdata.
CARMEN LÓPEZ PORTILLO
EXDIRECTORA DEL CLAUSTRO DE SOR JUANA
Después de 33 años
dijo adiós al Claustro.
Evitó más desengaños
y momentos infaustos
Carmen Beatriz sonrió.
Leyó más a Sor Juana,
viajó, estudió y pintó
lo que le dio la gana
Su vida era completa,
pero generó envidia.
Parca, cual cometa,
realizó su perfidia.
Ahora en el cielo,
con la Décima Musa,
emprendió el vuelo
sin ninguna excusa.
JOSÉ AGUSTÍN, ESCRITOR
Vivió cerca del fuego.
Tuvo su luz interna.
Sintió desasosiego.
Prefirió la vida eterna.
José Agustín escribió
una obra irreverente,
pero todo cambió
después del accidente.
Esperó a La Catrina
en su casa de Morelos.
Practicó su doctrina,
dejó ir sus anhelos.
Llegó al Inframundo.
Renovó su propuesta.
Se volvió profundo.
Encontró la respuesta.
CLAUDIA CURIEL
SECRETARIA DE CULTURA FEDERAL
Alardeando de su casta
Curiel arribó a Arenal.
Dio el salto, muy entusiasta,
de local a nacional.
Esperaba reflectores
y videos promocionales,
no rostros inquisidores
ni cartas de colegiales.
Le llovieron las protestas,
saltaron los estudiantes
exigiéndole respuestas
a problemas apremiantes.
La Muerte la halló abrumada,
quiso portarse galante,
se la llevó encomendada
a Guerrero, de ayudante.
LUCINA JIMÉNEZ
EXDIRECTORA DEL INBAL
Cansada de las protestas
y del pliego petitorio,
La Parca exigió respuestas,
llegó hasta el Conservatorio.
Se fue con la gran ausente:
Lucina, que se escondía,
pues nunca hizo eficiente
su eterna reingeniería.
“No tienes cara, Lucina,
no mereces nuevo puesto,
todo dejaste en la ruina,
eso ya está más que expuesto”.
Se la llevó al inframundo,
pero ahora se arrepiente,
es un fracaso rotundo,
sólo pelea con la gente.
DIEGO PRIETO
DIRECTOR DEL INAH
Entre cartas de rechazo
de empleados e intelectuales
Prieto busca espaldarazo
de sectores culturales.
Ni sus aires de grandeza
o poses de Napoleón
le han podido dar certeza
a su ratificación.
Preocupado por el INAH
y si estará en su futuro
pidió ayuda a La Catrina
para quedar bien seguro.
“Te me vas al inframundo”,
le dijo La Fría, implacable,
“tú sabes que en este mundo,
nadie es indispensable”.