Borges y México, un siglo de diálogo por Rafael Olea Franco
El investigador documenta la influencia del argentino en la obra de diversos escritores del país azteca y la vigencia de sus ideas

“Borges sigue siendo un punto fundamental de referencia e influencia en la literatura mexicana o en parte de ella”, afirma en entrevista el investigador Rafael Olea Franco.
“En el caso de los escritores del siglo XXI, la influencia ya no es de padre a hijo, sino de abuelo a nieto. La reciben no por vía directa, sino por los que fueron influidos por él”, agrega el especialista del Centro de Estudios Lingüísticos y Literarios de El Colegio de México.
En el libro de ensayos Borges en México: un permanente diálogo literario (Colmex), de reciente publicación, el experto en el escritor argentino Jorge Luis Borges (1899-1986) revisa y documenta la relación con los autores mexicanos, que comenzó en 1920.
“Es prácticamente un siglo de diálogo. El último texto al que me refiero es de 2021 y empiezo con la opinión de Borges sobre el poemario Andamios interiores (1922), de Manuel Maples Arce, que tal vez sea el primer testimonio escrito de sus relaciones con México”, explica.
“La historia de estos nexos es discontinua y fragmentaria y se realizó por diversas vías. Tenemos un comentario de Jaime Torres Bodet de 1928, en su libro Contemporáneos. Antes se relacionó con Alfonso Reyes y en diversos capítulos analizo su diálogo con la obra de Juan José Arreola, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, José Emilio Pacheco y Octavio Paz; y, más jóvenes, como Cecilia Eudave, Guadalupe Nettel e Ignacio Padilla”, detalla.
Destaca que la relación de Borges con Reyes fue de contacto directo y personal. “Cuando Reyes tenía funciones diplomáticas en Sudamérica, dirigía la colección Cuadernos del Plata y se publicó en 1929 el poemario Cuadernos San Martín de Borges. Fue el mexicano con el que tuvo un contacto más fuerte. Cuando muere Reyes, Borges dedica In memoriam AR, en 1959, donde dice que con su obra abarcó toda la circunferencia”.
El también catedrático señala que otro punto de referencia fue la década de 1940. “Borges tenía en la Ciudad de México lectores esporádicos. Pero fue en Guadalajara donde había un grupo de lectores fuertes, incluyendo a Arreola, Rulfo y Antonio Alatorre.
“El número de 1964 de la Revista de Literatura Mexicana, que se tituló ¿Quién es Borges?, buscaba dirigirse a un público más amplio, es decir, aún no era tan famoso entre el gran público”.
Olea Franco documenta también los tres viajes que Borges hizo a México: en 1973, 1978 y 1981, tanto para recibir premios como para convivir con escritores y filmar programas con Arreola y Paz.
“Siguen vigentes sus ideas, como que la imaginación es parte de la realidad, pues no hay ningún avance tecnológico o científico que no haya sido imaginado primero, y por su propuesta lúdica y su ironía”, concluye.
- TÍTULO: Borges en México: un permanente diálogo literario
- AUTOR: Rafael Olea Franco
- Editorial: El Colegio de México, México 2024, 246 pp.
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