AM: la agencia detrás del Oso Bolo y la nueva era publicitaria de Liverpool
La agencia AM conquistó a Liverpool con el Oso Bolo y campañas innovadoras que impulsaron ventas y lo convirtieron en un ícono de la Navidad mexicana.

Hace poco más de dos años, Yuri Alvarado y Ricardo Molina decidieron dejar las agencias Draftfcb y Grey para emprender un camino propio en el competitivo mundo de la publicidad. Así nació AM, una agencia que en poco tiempo ha logrado abrirse paso gracias a la creatividad de sus fundadores y a la capacidad de generar estrategias memorables.
Su mayor éxito hasta el momento es la creación de Oso Bolo, un personaje que comenzó como parte de una campaña navideña y que hoy se ha convertido en una marca reconocida, con vida propia y un gran arraigo entre los consumidores.
El reto de conquistar a Liverpool
En 2010, la cadena de tiendas departamentales Liverpool buscaba una estrategia de publicidad fresca e innovadora que lograra revitalizar la experiencia de sus clientes, particularmente en una de las temporadas más importantes para el comercio: la Navidad. Fue entonces cuando AM presentó su propuesta y consiguió ganar la cuenta.
La idea consistía en crear un personaje entrañable que pudiera representar la magia de las fiestas y que, al mismo tiempo, se transformara en un símbolo de la marca. Así nació Bolo, un oso polar que pronto trascendió los anuncios para convertirse en parte esencial de la identidad de Liverpool.
Hoy, Bolo no solo protagoniza la campaña navideña, sino que se vende en las tiendas como un peluche oficial, aparece en las bolsas de regalo y se ha vuelto parte de los espectáculos que la cadena organiza en la temporada decembrina.
El oso de peluche se convirtió en una experiencia que quisimos darles a los niños, en una conexión entre ellos y la Navidad. Le dimos un nombre, una historia y una marca que le otorgan valor y reputación a Liverpool. La propuesta de Bolo es natural: se acerca a los niños de una forma divertida”, explicó Yuri Alvarado.

Una campaña que se volvió parte de la vida
La agencia AM no solo fue responsable de Bolo, también desarrolló la campaña “Liverpool es parte de mi vida”, un eslogan que logró quedarse en la mente de los consumidores y consolidar la relación emocional con la tienda departamental.
De acuerdo con los creativos, tanto Liverpool como Fábricas de Francia han logrado mantener un concepto aspiracional que, sin embargo, es accesible para gran parte de la población mexicana. “No solo venden productos, venden experiencias, sueños y recuerdos”, detalla Alvarado.
Este enfoque aspiracional es lo que permitió que Bolo y el nuevo lema se integraran de manera natural en la percepción del consumidor, reforzando la lealtad hacia la marca.
Impacto económico y posicionamiento
Los resultados no tardaron en reflejarse en los números. Según su más reciente reporte financiero, Liverpool registró ingresos por 38 mil 207 millones de pesos, lo que representa un incremento del 12.2 % respecto a los 34 mil millones que había obtenido entre enero y septiembre de 2010.
El crecimiento no solo habla del buen desempeño de la cadena, sino también de la efectividad de las estrategias publicitarias. La capacidad de conectar con las emociones de los clientes mediante un personaje y un lema potente marcó una diferencia significativa.

La importancia de AM en la publicidad mexicana
El éxito de AM con Liverpool demuestra cómo las agencias independientes pueden competir con las grandes firmas internacionales cuando logran propuestas auténticas y cercanas al consumidor. La combinación de creatividad, experiencia y riesgo calculado permitió a Yuri Alvarado y Ricardo Molina consolidar en pocos años un proyecto que hoy se menciona como referente en la publicidad mexicana.
Su aporte también abre la puerta a una reflexión más amplia: la publicidad no se trata únicamente de vender, sino de crear experiencias memorables que conecten con la gente, despierten emociones y se transformen en parte de la cultura popular.
El caso de Bolo es un ejemplo claro: de ser un personaje diseñado para una campaña navideña, pasó a ser un ícono de Liverpool, presente en juguetes, espectáculos y en la mente de miles de familias mexicanas que lo asocian con la época más entrañable del año.
La historia de AM es la de dos creativos que decidieron apostar por su propio camino y lograron conquistar a una de las marcas más importantes del país. Hoy, gracias al Oso Bolo y al lema “Liverpool es parte de mi vida”, la agencia se posiciona como un jugador clave en el ámbito publicitario.
Más allá de los resultados financieros, su mayor logro ha sido demostrar que la publicidad emocional puede convertirse en un factor determinante para el crecimiento de una empresa y, sobre todo, para la construcción de vínculos duraderos con los consumidores.
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