Recuerdos de México en tinta sepia

Los lugares más bellos de México fueron capturados por encargo de Excélsior, hace 90 años, para crear un álbum. 100 años del nacimiento de el periódico de la vida nacional

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CIUDAD DE MÉXICO.

El Castillo de la urbe maya de Chichén Itzá antes de ser restaurado, una fachada del Palacio Nacional cuando aún tenía dos pisos, un Paseo de la Reforma donde circulaban pocos automóviles y la Ciudad de México después de una nevada.

Estas son algunas de las imágenes sorprendentes que integran el Álbum de México Monumental, que Excélsior Compañía Editorial, S.A. publicó hacia 1926, del que hoy se conservan escasos originales.

De tamaño doble carta, impreso en papel Revolución en tintas sepia y verde oscuro y con 176 páginas, en las que se muestran fotografías acompañadas de atractivos diseños publicitarios, uno de estos ejemplares se resguarda en la Universidad Iberoamericana.

Teresa Matabuena Peláez, directora de la Biblioteca Francisco Xavier Clavigero de esa casa de estudios, comenta en entrevista que la idea que animó a Excélsior a lanzar ese álbum con gráficas de los mejores artistas de la lente de la época fue vender una imagen positiva del país.

Se quería retratar al México posrevolucionario en pleno movimiento pacifista; uno de los objetivos era decir al mundo que México era un país rico, próspero, con una tradición histórica, con industria y gente culta”, agrega.

El álbum, escrito en español, inglés y francés, reúne unas cien fotografías de autores como Guillermo Kahlo, Osuna, Ramos, Bolaños, Ocampo, Carbajal, Smarth y de la compañía fotográfica Larrochester, entre otros. “Algunas están hechas ex profeso para esta publicación, pues incluyen modelos que posan”, detalla.

La maestra destaca también la calidad del diseño de la publicidad. “En la página izquierda trae anuncios y en la derecha las fotografías. El álbum junta la parte artística con la publicitaria y echa luz sobre cuáles eran las empresas importantes de esa época. Refleja fielmente el México de hace 90 años”.

El volumen aborda cuatro grandes temas: México arqueológico, México colonial, México moderno y México pintoresco. Un grabado especial divide cada sección.

Así, en el primer apartado se reúnen diversos detalles de los sitios arqueológicos de Teotihuacán, Chichén Itzá y Labná, las dos últimas en Yucatán, además de varias piezas del Museo de Antropología.

De la época colonial sobresalen las fachadas e interiores de la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional, la Biblioteca Nacional y catedrales, conventos y casonas de Querétaro, Tlaxcala, Puebla y la Ciudad de México. Muchas de éstas captadas por la cámara de Guillermo Kahlo.

El México moderno está representado por bellas y nostálgicas avenidas arboladas con poca gente y vehículos, como el Paseo de la Reforma, la calle Cinco de Mayo, Juárez, 16 de Septiembre y Tacubaya. Además de los monumentos a Carlos IV, a Cuauhtémoc y a Colón, sin faltar numerosas fuentes de la Alameda Central y del Bosque de Chapultepec.

Y, por último, lo pintoresco, que incluye desde los rostros de “bellas damas mexicanas” vestidas con trajes de china poblana e increíbles vistas de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, de Amecameca, el crepúsculo en Chapala y las chinampas de Xochimilco, “la Venecia mexicana”.

Una obra útil

Con el título “Una obra Pro-México que enaltece a Excélsior”, en la introducción del Álbum de México Monumental se explica que: “Se ha querido editar lujosamente una serie de fotografías que puedan formar, en conjunto, una representación gráfica de la importancia y de la belleza de la República Mexicana.

El deseo principal es hacer una obra útil para el país y de contribuir, en esa forma, al mejor conocimiento, más allá de nuestras fronteras, de la importancia que tiene la República Mexicana como entidad política y social”.

Matabuena piensa que esta iniciativa editorial está ligada a una campaña nacionalista de la época, “en la que se sugería en una caricatura que, en lugar de pedir regalos a Santaclós, se le solicitaran a Quetzalcóatl”.

El volumen es un claro ejemplo del cuidado y el valor que El Periódico de la Vida Nacional le daba a la publicidad. Estas páginas presentan de manera atractiva, con diseño, dibujos o fotografías de sus instalaciones, a empresas como la Compañía Nacional de Clavos, La Imperial, el Nacional Monte de Piedad, la Compañía Comercial Hamburguesa, El Recuerdo (las mejores alhajas fabricadas por mexicanos), el Rincón Tapatío, la Papelería Helvetia o el Palacio de Hierro.

Sin olvidarse de productos como el Anís del Chango, las cervezas, hoteles, ferrocarriles, líneas de barcos e incluso se hablaba de “las bondades de que la casa tenga baño”.

Por todo lo anterior, adelanta, la Iberoamericana desea publicar una edición facsimilar del álbum en un tamaño más pequeño, pero que luzca las fotografías. “No alcanzó a entrar en el presupuesto de este año, pero espero que lo podamos hacer en 2018. Se puede incluir un estudio sobre los fotógrafos y una introducción”.

Mientras tanto, se mandará a restaurar el ejemplar que forma parte de su acervo. “Se va a reencuadernar, le quitarán las grapas y se cocerá; queremos también ponerle una portada como caja, para que se conserve bien”.