San Carlos visita tu comunidad; el camión que se volvió un museo

El proyecto ha promovido el arte con más de dos mil infantes en situación de vulnerabilidad en el Estado de México, Morelos y la Ciudad de México

CIUDAD DE MÉXICO. 

Érase una vez un dragón que hizo un nido en la fuente del pueblo. Cada día, los habitantes debían apartar a la bestia, ofreciéndole comida, para conseguir agua. El dragón desayunaba a uno de los habitantes que era elegido al

azar.

Ésta es una de las historias que escuchan los niños “en situación de vulnerabilidad” que reciben al camión/museo del programa San Carlos visita tu comunidad, que a la fecha ha acercado al arte a dos mil infantes de escuelas y comedores de la Fundación Alsea ubicados en el Estado de México, Morelos y la Ciudad de México.

El camión, adquirido por el Museo Nacional de San Carlos ex profeso para esta iniciativa, realizada gracias al millón de pesos otorgado a través del Programa Anual de Proyectos Culturales de la Cámara de Diputados en 2015, transporta la réplica de una obra de arte, libros, títeres, disfraces, mesas, sillas y el material necesario para impartir un taller.

Durante febrero y marzo, comenta en entrevista Margarita Jiménez Ocaña, titular del departamento de Aprendizaje y Mediación, la pieza que se presenta es una predela que forma parte de una obra del estilo gótico, perteneciente a la colección permanente del museo.

“Es una obra de madera que mide dos metros 80 centímetros de largo por 90 centímetros de ancho y recrea la historia de un dragón y un caballero que salva a una princesa de sus fauces. A través de historias les enseñamos qué es el gótico”, agrega.

La promotora añade que, para fomentar la capacidad creadora de los infantes, llevan también un títere de Manuel Tolsá, el arquitecto que diseñó la casona que alberga el museo, a través del cual se cuenta la vida y obra del proyectista, además de diversos disfraces de los personajes o animales que aparecen en el cuadro.

“Es una visita a través de la mediación y de la interpretación, no es tradicional. No es un guía que habla solo, sino que los niños deben observar las obras. La pieza se saca en caballetes y los niños la tocan con un guante, para explicarles que el patrimonio es suyo y que hay que conservarlo”, detalla.

A través de la charla de una pedagoga, narra, la demostración se convierte en “una forma distinta de ver el arte, porque lo viven, lo tocan, lo tienen ahí, pueden preguntar lo que quieran y, al final, deben contestar unas preguntas, hacen anotaciones y algunos dibujos”.

Posteriormente a su contacto con la réplica, se les imparte un taller. “Queremos que sepan que el arte es divertido, una experiencia atractiva. Los estamos involucrando con obras de los siglos XIV al XX. Buscamos que hagan propio este conocimiento”.

Jiménez destaca que pretenden que San Carlos visita tu comunidad, cuyo compromiso es llegar a diez mil niños en su primer año, sea un programa permanente, para lo que se hizo contacto con la Fundación Alsea, que cuenta con cinco comedores en el Estado de México, en donde se alimenta a unos dos

mil 500 niños, “un público cautivo para los distintos talleres”.

Las visitas son martes y jueves. Los próximos 14 y 16 de febrero estarán en el Comedor Alsea del Valle de Chalco; el 21 y 23, en el jardín de niños Popol Vuh, en la colonia Magdalena Atlazolpa, de Iztapalapa; y el 28, en la primaria Florencio M. del Castillo, en la colonia San Rafael, de esta capital.