Países, banderas y emociones: el Mundial explicado para niños

Más allá de los partidos, el fútbol puede abrir conversaciones entre padres e hijos sobre el mundo, las emociones y la convivencia

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Países, banderas y emociones: el Mundial explicado para niñosImagen creada con ChatGPT

Todos sabemos que este será un año futbolero, y más en nuestro país. Sin embargo, para algunos el Mundial no solo se vivirá frente a la televisión. En muchas casas aparecerán preguntas inesperadas, banderas que llaman la atención y conversaciones que empiezan con un “¿y ese país dónde está?”.

Para los niños, el fútbol no siempre es el marcador final, sino todo lo que ocurre alrededor: los colores, los nombres difíciles de pronunciar y la emoción que se respira en casa cuando alguien grita un gol (sin importar de quién sea).

Lejos de intentar explicar reglas complejas o imponer horarios, el Mundial puede convertirse en una oportunidad para compartir tiempo de calidad con nuestros hijos. Un pretexto para hablar del mundo, de lo que sentimos cuando ganamos o perdemos y de cómo convivimos cuando no todos apoyamos al mismo equipo.

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Este año, México organiza el Mundial junto con EU y Canadá.Cortesía Adidas

El Mundial desde la mirada de los niños

No todos los niños pueden, ni quieren seguir un partido completo. Para muchos, 90 minutos frente a la televisión son demasiados. Y está bien. Pretender que vivan el fútbol como nosotros podría terminar en frustración para todos.

Cuando miramos el Mundial desde su perspectiva, descubrimos que su interés suele ir por otro lado: los uniformes, los escudos, las banderas, los países o incluso el ambiente que se crea en casa.

En ese punto, contar con materiales pensados para niños puede marcar la diferencia. Álbumes, libros ilustrados o pequeños cuadernos temáticos permiten que participen sin tener que permanecer todo el tiempo frente a la pantalla.

Un ejemplo es el cuadernillo Camino Al Mundial de VR Editoras, el cual está diseñado para hojear, identificar selecciones y despertar preguntas, que puede acompañar el momento sin imponer explicaciones ni tiempos.

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Camino Al Mundial de VR EditorasClara Olivia Vázquez

Registro del Mundial para padres

El cuadernillo en realidad es un material para que los padres vayan registrando las fechas y marcadores de los juegos, pero basta con hojearlo para darse cuenta que también puede convertirse en una herramienta útil para que los niños aprendan.

Este contiene información oportuna sobre la organización que México, Estados Unidos y Canadá han hecho para este Mundial, datos sobre los estadios así como la división por confederaciones y los países que la van a representar en el torneo internacional.

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Así puedes registrar los marcadores del Mundial.Clara Olivia Vázquez

Países y banderas: una puerta al mundo

Uno de los regalos más bonitos del Mundial es que pone sobre la mesa países que quizá no aparecen en nuestras conversaciones cotidianas. De pronto, los niños quieren saber dónde queda ese lugar, por qué su bandera es así o cómo se llama su capital.

Aquí el fútbol se vuelve una puerta al mundo. Ubicar países en el mapa, reconocer banderas o simplemente revisar materiales visuales relacionados con el Mundial despierta curiosidad natural. No hace falta convertirlo en clase de geografía: basta con acompañar el interés y responder lo que sabemos y buscar juntos lo que no.

Además, tener algo físico a la mano permite bajar el ritmo. Mientras el partido sigue de fondo, los niños pueden explorar a su propio paso, sin la presión de ‘poner atención’ ni de entender todo de inmediato. 

Una de las ventajas del cuadernillo es que trae varias planillas con stickers de las banderas (con el nombre) y mapas, entonces les será fácil recordar los colores o cómo se llaman los países.

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Stickers del Mundial.Clara Olivia Vázquez

Aprender de emociones durante el Mundial

El Mundial es una montaña rusa emocional, y los niños lo perciben con claridad. Ven la euforia cuando hay gol, el enojo cuando el árbitro marca algo que no nos gusta o la tristeza cuando el equipo favorito pierde o peor, cuando es eliminado.

Estas escenas cotidianas son una gran oportunidad para hablar de emociones. Nombrarlas, explicarlas y validarlas ayuda a los niños a entender que sentir alegría, frustración o decepción es parte de la vida. Incluso una imagen, una ilustración o una derrota comentada al pasar puede convertirse en un punto de partida para conversar.

De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría (AAP), el acompañamiento emocional de los padres es clave para que los niños regulen sus emociones, sobre todo en situaciones con alta carga emocional como los juegos y, por supuesto, el deporte.

Más que corregir lo que sienten, se trata de acompañarlos y mostrarles cómo manejar esas emociones de forma sana: celebrar sin agredir, perder sin desbordarse y respetar que no todos apoyan al mismo equipo.

Porque al final, el Mundial pasa, pero lo que queda son los recuerdos compartidos: las preguntas inesperadas, las risas, las charlas improvisadas y esos momentos en los que el fútbol dejó de ser solo fútbol para convertirse en tiempo juntos.

No se trata de que los niños entiendan todas las reglas ni de que sigan cada partido. A veces, basta con mirar un rato, hojear algo juntos y dejar que el interés fluya. Porque, visto así, el Mundial puede ser mucho más que un evento deportivo: puede ser la oportunidad perfecta para conectar.

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El Mundial es una montaña rusa emocional.Imagen creada con ChatGPT