¿'Quedarnos en pijama', la rola que ayudó a Pambo a desquitarse de la industria
Excélsior platicó con la cantautora por los demonios que mató a través de su nuevo sencillo, ya disponible en streaming

Quedarnos en pijama es el título de la nueva canción de Pambo, una frase que no podría describir mejor su actualidad: desenfadada y enfocada única y exclusivamente en hacer canciones para no dejarse absorber por el ritmo, que parece nunca detenerse, de la industria musical hoy.
“Siento como que se me quitó el empute”, dijo entre risas la autora a través de una videollamada de Zoom donde, efectivamente, se le vio en su habitación muy relajada.
Se me quitó como el enojo. Yo estaba muy cansada de la industria. A mí me agota estarme vendiendo. Se me hace como anticlimático, antiartístico. Siento que hay veces en las que tu equipo puede hacerte un trabajo suficiente como para que tú no tengas la necesidad de estarte vendiendo, pero en estos tiempos también, con tantas redes sociales, con tanta demanda de contenido, es como algo que va inherente a la carrera”, confesó.
Alejandra Ruiz, por su nombre real, ha compuesto para artistas desde Bruses hasta Danna o Kenia Os, y ahí ha pasado la gran mayoría de su carrera, tras los reflectores; en un lugar donde le gusta estar, donde puede disfrutar de hacer canciones como quiera y cuando quiera, sin intentar entrar en la viralidad, hacer contenido o entrarle a la tendencia.
“Son cosas con las que yo no necesariamente comulgo, pero ahora, cuando sentí que junté la suficiente energía para decir: ‘Ok, estoy dispuesta a hacer todo esto por defender mi música y por defender mis canciones’, empecé a sacar música otra vez”, explicó.
Y como punto de partida estrenó Quedarnos en pijama, donde experimentó con el bajo al estilo Red Hot Chili Peppers, pero sobre todo puso de lleno su sello: una artista quitada de la pena y de la ocupación de convencer a nadie, ni de entrar en ninguna lista de popularidad. Como tal se siente el tema: para relajarse y olvidarse de que tienes que quitarte la pijama.
“Yo no quisiera nunca en mi carrera permitir adaptarme a una industria sólo porque el sistema así lo demanda. Se me hace antiartístico”, insistió. “Creo que más bien nuestra responsabilidad como artistas es que esa aguja nos siga a nosotros y no viceversa. Si no, no tenemos ninguna diferencia con un producto, con una Coca-Cola o lo que quieras decir, un detergente. ¿Cómo me adapto para que el mercado me quiera? Eso no es una labor artística y no es algo que estoy dispuesta a hacer”, defendió Pambo.

Por esa misma convicción también se ha mantenido al margen de las nuevas tecnologías y, comentó, sólo prefiere utilizarlas para eficientar su labor, más no, por ejemplo, para escribir algo o realizar algún sonido, pero sí para acelerar procesos.
La inteligencia artificial no tiene creatividad. Te pueden decir misa, pero no la tiene. La inteligencia artificial nunca va a tener error, nunca va a tener dinámica. Y el error es algo importantísimo que a lo mejor tú no te das cuenta, pero tu corazón lo siente y lo escucha en la grabación”, sostuvo.
Atribuyó a la “perfección” de sonidos que se han producido en la industria a que ahora el público quiera escuchar algo genuino, algo que no esté hecho para encajar.
“Claro, por eso la gente regresamos, después de una eternidad de música programada y música urbana que toda sonaba perfecta, al regional mexicano, donde todo suena vivísimo y hay muchísimos errores y está cantado con cierta desafinación, porque eso es más emocionante y siempre va a ser más emocionante que algo perfecto”.
Ella por eso ahora siente ese orgullo por su nuevo single, ya disponible en plataformas, porque es imperfecto y no siguió ninguna línea que no fuera su propia pasión y búsqueda.