El secreto detrás del apodo de Sting: La anécdota que cambió la vida del artista
¿Sabías que Sting no es su verdadero nombre? Descubre la curiosa historia del suéter que inspiró el apodo que marcó para siempre la carrera del músico.

Mucho antes de convertirse en una de las figuras más reconocidas de la música y conquistar los escenarios con The Police, Sting era simplemente Gordon Matthew Thomas Sumner, un joven músico de Newcastle, Inglaterra, que buscaba abrirse camino en el mundo del jazz.
Sin embargo, una prenda bastante peculiar terminaría dándole el nombre con el que millones de personas lo conocerían alrededor del mundo.
¿Cómo nació el apodo de Sting?
El apodo de Sting nació a principios de la década de 1970, cuando el músico tenía alrededor de 18 años y formaba parte de The Phoenix Jazzmen, una de sus primeras agrupaciones. Por aquel entonces, Gordon acostumbraba presentarse con un llamativo suéter de rayas horizontales negras y amarillas.

La combinación de colores no pasó desapercibida entre sus compañeros. El trombonista y líder de la agrupación, Gordon Solomon, comenzó a bromear con la apariencia del joven músico y compararlo con una avispa o un abejorro debido a aquel peculiar atuendo.
La ocurrencia rápidamente se transformó en un sobrenombre: Sting, palabra en inglés que puede traducirse como “aguijón” o “picadura”. Lo que comenzó como una broma entre amigos terminó convirtiéndose en uno de los nombres artísticos más reconocibles de la música.
Así fue como Gordon adoptó el nombre de Sting
Lo curioso de esta historia es que Sting no solamente adoptó el sobrenombre para su carrera profesional. Con el paso de los años, el apodo terminó sustituyendo prácticamente por completo a su nombre de nacimiento.

El propio músico ha explicado en diferentes ocasiones que casi nadie lo llama Gordon. Incluso llegó a bromear con que, si alguien caminara por la calle y gritara “Gordon”, probablemente ni siquiera voltearía, pues sus hijos, su esposa y las personas cercanas a él lo conocen simplemente como Sting.
Para el artista, además, el hecho de que fueran sus amigos quienes le dieran el nombre tiene un significado especial.
En una conversación con Esquire, reflexionó sobre la importancia de construir una identidad propia como artista y señaló que, mientras los padres eligen un nombre antes de conocer realmente a sus hijos, los amigos pueden poner un sobrenombre a partir de la persona que conocen.

Así, Gordon Sumner prácticamente quedó reservado para los documentos oficiales. Como él mismo ha resumido en tono de broma, su nombre real “solo existe en su pasaporte”.
Sting y su éxito con The Police
La curiosa anécdota ocurrió varios años antes de que Sting alcanzara la fama internacional. Finalmente, su nombre artístico quedó ligado para siempre a The Police, agrupación que formó junto a Stewart Copeland y Andy Summers y que se convirtió en una de las bandas más importantes de finales de los años 70 y principios de los 80.
Con canciones que se volvieron clásicos y una posterior carrera como solista, Sting consiguió consolidar una identidad musical propia. Su voz, particularmente su característico uso del falsete, también se convirtió en una de sus principales señas de identidad.

Para Sting, tener una personalidad artística reconocible siempre ha sido fundamental. El músico ha defendido la idea de que un intérprete no necesariamente necesita ser el mejor cantante, sino encontrar aquello que lo haga diferente de los demás.
Y quizá esa filosofía comenzó mucho antes de que él mismo pudiera imaginarlo. Bastó un suéter amarillo y negro, una broma de un compañero y un apodo inspirado en un insecto para que Gordon Sumner encontrara el nombre que terminaría acompañándolo durante toda su vida.